Mar del Plata. Nuestros inicios como tambo se remontan al año 1976. Con solo 40 vacas y todo por hacer, Julio Máximo Hosmann decidió volver de Santa Fe para hacerse cargo de los campos de la familia. Entre 1976 y 1988 el crecimiento fue lento, a base de esfuerzo y sacrificio.

En entrevista, Justo Hosmann, director de la firma, repasa la trayectoria y el presente de la empresa.
La decisión clave y el nacimiento del tambo-fábrica
En 1988 la familia tomó una decisión clave: apostar por el país y por su empresa. Así nació la fábrica de quesos artesanales, utilizando exclusivamente leche de producción propia. Teniendo como objetivo claro maximizar la producción de leche de calidad en San Francisco y transformarla en sus propios quesos, se convirtieron en el primer tambo-fábrica de la ciudad de Mar del Plata.
Hoy siguen siendo una empresa familiar. Contamos con un tambo de 400 vacas en ordeñe y apuntamos a producir 10.000 litros de leche por día.
Producción, bienestar animal y genética
Trabajamos con vacas Holando Argentino puras, sin cruces con otras razas. Su alimentación se basa en pasturas propias producidas por nosotros. Estos silos son fundamentales para mantener una dieta equilibrada durante todo el año, incluso en épocas de lluvias o sequías.
El proceso diario se organiza de la siguiente manera:
- Primer ordeñe (4:00 AM): Las vacas vienen casi solas, sabiendo que es hora de ordeñarse y recibir su ración de alimento balanceado. La rutina incluye limpieza y desinfección de pezones, despunte (para controlar posibles casos de mastitis) y colocación de pezoneras, priorizando siempre el bienestar animal.
- Traslado: La leche va directamente por cañerías de acero inoxidable hasta la fábrica.
- Segundo ordeñe (15:00 PM): Se repite todo el proceso.
Además, todas las vacas usan collares inteligentes que monitorean el celo y la salud. Esto permite saber con precisión cuándo inseminarlas y detectar cualquier problema sanitario de forma temprana para actuar rápidamente. La prioridad es el bienestar de las vacas.
Gracias a la combinación de genética, buena alimentación y bienestar animal, se logra una leche de excelente calidad. Sumado a esto, hace años venimos trabajando con genética A2A2: las vacas producen exclusivamente la proteína beta-caseína tipo A2, lo que mejora la digestibilidad para muchas personas.
Calidad, mozzarella, premios y diseño
Para hacer un buen queso, la calidad de la leche es fundamental, ya que influye directamente en el sabor, el aroma y la textura. Por eso se cuida cada detalle desde el primer momento.
Dentro de su producción se destaca la mozzarella, producto que ha recibido un premio, y que cuenta además con el diseño de etiqueta realizado por Milo Lockett.
Datos de contacto:
2235247239 (Justo Hosmann)
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