sábado 24 de octubre de 2020
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CELEBRIDADES | 17-09-2020 15:33

Elsa Serrano, "la diseñadora de los famosos", 45 años de trayectoria

Se fue el ícono de la moda de los 90s.

Icono de la moda y del glamour. Supo ser la “elegida” de las estrellas, las famosas, las exitosas y poderosas y las mujeres argentinas que no querían pasar inadvertidas. Tenía73 años y un sello distintivo. Y, todas, querían lucir un “Elsa Serrano”. Había nacido el 13 de julio de 1947 en Corigliano Calabro, Cosenza, Calabria, y siempre mantuvo con orgullo su acento italiano.

Cuando, inocentemente, a los 5 años cosía los vestiditos para sus muñecas no sabía que el destino ya le tenía signado su camino. Un camino lleno de alegrías, sacrificios, trabajo, satisfacciones y dolores.  En 1958 Elsa Romio llegó a la Argentina junto a su familia. Pero a los 16 regresó a su tierra natal y estudió “Ceremonial y Protocolo”. Y al año siguiente, cuando volvió, su padre le puso un local de artículos importados para que comenzara a hacer su propio negocio.

Elsa Serrano


Pero a los 19 se enamoró y se casó con Israel “Saúl” Sztember, con quien tuvo a su primera hija Roxana. Firme y segura de su futuro a él debió convencerlo para que le abriera su primera boutique en Belgrano. Y aunque el hombre sólo lo hizo con el único fin de entretenerla, ella se lo tomó como “el gran desafío”. Comenzó a trabajar más de lo que su marido quería y eso terminó con el matrimonio. Las manos de las personas eran su obsesión. Apenas conocía a alguien se las miraba sin disimulo. Para ella eran su herramienta de trabajo pero también su carta de presentación.

Y por esos juegos macabros del mismo destino que diseñó su camino, dice la crónica post mortem que fue lo primero que destruyó el fuego. Su obsesión. Pero su historia continuó luego de su primer divorcio. Entonces conoció a Alfredo Serrano, se enamoró, se casó, tuvo a sus hijas María Soledad y María Belén y creó la fórmula que ella consideraba perfecta para el éxito.

Elsa diseñaba los mejoresvestidos y él administraba el negocio. Años más tarde el trabajo rindió sus frutos y llegó la época de los laureles. Del reconocimiento. Los tiempos en los que todas las argentinas soñaban con un “Elsa Serrano”. Entonces vistió a la Primera Dama Lorenza Barreneche de Alfonsín y llegaron los ’90 en los que primero diseñó para Zulema Menem y luego junto a Zulemita recorrió el mundo como la “Primera Modista”.

Y entonces se “ganó” el título de “La diseñadora del Poder”. Y en su lista se repitieron los nombres de Susana Giménez –para quien hasta le hizo el vestido de novia en su boda con Huberto Roviralta y miles de mujeres corrieron a su atelier por el mismo modelo-, también el de Zulemita para su casamiento en Italia. Las más famosas pedían cita en la glamorosa Maison de la calle Mansilla, rodeada por jardines, con escaleras de mármol y arañas increíbles. 
 

Elsa Serrano, la diseñadora detrás del vestido de novia de Susana Giménez y Claudia Villafañe


Por allí desfilaban Mirtha Legrand, Norma Aleandro (que lució un modelo suyo cuando recibió su Oscar), Lucía Galán, Andrea del Boca, Graciela Borges, Marcela Tinayre, Teté Coustarot y hasta las internacionales Sofía Loren, Joan Collins y la bailarina Maia Plisetskaya. Fue la artífice del glamour del mundo artístico, empresarial y político por más de treinta años.

Engalanó las páginas de CARAS con sus creaciones, con su inconfundible melena rubia y su sonrisa amiga. Siempre brillando, siempre contenta y optimista.Transmitiendo la pasión que la distinguía y su espíritu de trabajo. Fue el ícono de la moda argentina. Pero, una vez más, el destino le jugó una mala pasada.

En 1994, luego de 18 años de amor, felicidad y de disfrutar las mieles del éxito, un escándalo terminó con la separación de Alfredo Serrano. Y en la disputa por los bienes hasta peleó por seguir usando el apellido de su ex. Al año siguiente, en el ´95 comenzó a pelear con la gran  crisis económica que ya no le permitía comprar las mejores telas en Italia y con las deudas que le ocasionaba mantener su Maison, en la que también funcionaba su instituto preparando a nuevas modistas. Pero sus esfuerzos no fueron suficientes y en 2001, sin otra salida, presentó la quiebra. Perdió todo. Se quedó sin nada. Sola con sus hijas.

Elsa Serrano, la diseñadora detrás del vestido de novia de Susana Giménez y Claudia Villafañe
Elsa le realizó el vestido a Claudia Villafañe para su boda con Maradona.

Pero su sangre italiana y su espíritu de batalla la levaron a volver a comenzar de cero. En su nueva casa corrió muebles, cambió cuadros y armó su nuevo espacio para, junto a tres modistas, recuperar viejas clientas, ganar nuevas y tratar de volver a tener una parte de la fortuna perdida. “Yo soy diseñadora pero, sobre todo, modista”, repetía sin cansancio. Pero, sobre todo, era una incansable “laboradora”, como decía, que preparaba hasta cuatro colecciones por temporada de alta costura y prét á porter.

Fueron 45 años de trayectoria. Precisamente de los que habló cuando en marzo de este años estuvo invitada y homenajeada en “Corte y Confección”. Una vida en la que se codeó con la fama, el jet-set, el poder, los millonarios, políticos y empresarios. Y una vida en la que, sobre todas las cosas, fue sinónimo de creación, de largas horas de trabajo incansable, de pasión, sencillez y humildad. Sus manos fueron su obsesión. Y sus manos, según las pericias, fueron las primeras en quemarse.

Por eso Elsa Romio llegó al cielo para crear nuevos diseños que, muy pronto, vestirán sus ángeles.  

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