Silvia Pérez y Alberto Olmedo (Instagram)

Silvia Pérez contó qué pasó la trágica noche de Olmedo en Mar del Plata: “Ese grito me quedó grabado”

A casi cuatro décadas del hecho, la actriz recordó cómo vivió aquella madrugada y qué decidió no ver nunca más.

A 37 años de la muerte de Alberto Olmedo, Silvia Pérez volvió sobre uno de los episodios más impactantes de su vida personal y del espectáculo argentino. En una charla íntima para +CARAS, la actriz reconstruyó cómo transitó aquella madrugada del 5 de marzo de 1988 en Mar del Plata, cuando el humorista cayó desde el balcón de su departamento. Lejos de los relatos instalados con el paso del tiempo, su testimonio se centra en lo que no vio, en lo que eligió evitar y en lo que, inevitablemente, quedó marcado.

“Exactamente, sí”, respondió al ser consultada sobre si ese momento marcó el final del vínculo. La escena, que con los años fue reconstruida desde múltiples versiones, encuentra en su palabra un registro más introspectivo, menos espectacular. No hubo despedidas ni reconstrucciones posteriores: hubo un corte abrupto, casi como un mecanismo de defensa frente a una situación imposible de procesar.

Silvia Pérez y el recuerdo de esa madrugada

Contrario a lo que muchas veces se contó, Silvia Pérez aclaró que no volvió al lugar ni caminó por la Rambla esa noche. “Eso lo digo en un monólogo en una obra de teatro, pero no fui a caminar”, explicó, diferenciando la construcción escénica de lo que realmente ocurrió. De hecho, remarcó que nunca vio el lugar exacto donde cayó Olmedo, ni buscó hacerlo después.

Silvia Pérez en +CARAS

“Yo bajé una persiana realmente a partir de ese momento”, dijo, sintetizando una decisión que sostuvo con el tiempo. Tampoco vio fotos ni reconstrucciones del hecho. “Nunca quise. Nunca quise. Y me alegro mucho de no haber querido”, agregó, dejando en claro que esa distancia fue, en parte, una forma de cuidado personal.

Silvia Pérez y el grito que quedó en la memoria

La noticia no llegó de manera directa, sino a través de un llamado. Fue Beatriz Salomón quien la alertó: “Escuchá la radio”, le dijo. En ese instante, según su relato, se produjo uno de los recuerdos más vívidos de aquella noche. “Justo llegaba Fernando, el hijo de él, al lugar… y ese grito como que sí quedó grabado”, recordó.

Ese sonido, más que cualquier imagen, terminó condensando el impacto de lo sucedido. No fue un grito propio, sino el de Fernando, el hijo de Olmedo, llegando al lugar en medio de la confusión de esa madrugada. Para Silvia Pérez, ese instante quedó fijado en la memoria como una escena auditiva, intensa y difícil de procesar. No necesitó ver nada: ese grito alcanzó para dimensionar lo ocurrido. Entre lo que decidió no mirar y lo que no pudo dejar de oír, construyó su forma de atravesar la tragedia.

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