Juan José Campanella (CARAS)

La vida de Juan José Campanella antes de ser famoso: de la carrera convencional que eligió al favor que le concedió Alberto Olmedo

El reconocido director de cine repasó en +CARAS sus primeros años, las influencias clave y las oportunidades que lo empujaron a seguir su verdadera pasión.

Mucho antes de levantar un Oscar y de convertirse en uno de los directores más prestigiosos del cine argentino, Juan José Campanella era apenas un chico de Vicente López que pasaba más tiempo en el cine que en la cancha. “El cine me gustó siempre, no era del fútbol sino del cine. Había tres cines de barrio en Vicente López. Me encantaba, pero no lo concebía como un mundo en el que podía estar y menos aún vivir de esto”, recordó en una charla con +CARAS, al repasar sus años previos a la fama.

Por entonces, su vida parecía ir por un camino bastante más previsible: estudiaba ingeniería, una elección que respondía más a lo seguro que a lo pasional. Sin embargo, una película terminó de torcer ese rumbo. “Yo estudiaba ingeniería y empecé a querer hacer una peli en súper 8, como hobby. Cuando vi Cantando en la lluvia me hizo querer hacer cine”, contó el director de El secreto de sus ojos, marcando el momento exacto en el que la vocación dejó de ser un pasatiempo para convertirse en proyecto de vida.

Juan José Campanella y el oficio que encontró de noche

Decidido a formarse, Juan José Campanella empezó a estudiar cine en paralelo a la carrera universitaria. “Me puse a estudiar cine de noche con el Grupo de Profesionales del Cine y uno de los profesores de montaje era montajista de Aries y me empecé a ratear de la carrera y me iba a trabajar con él. El montaje es mi oficio dentro del cine”, explicó. Así, entre clases nocturnas y aprendizajes prácticos, fue encontrando su lugar detrás de cámara, mucho antes de pensar en dirigir grandes producciones.

Campanella sosteniendo la pizarra, Moria Casán en escena y Alberto Olmedo en pleno rodaje, en sus primeros pasos dentro de la industria.

El primer contacto con el cine profesional llegó en 1981, cuando consiguió un rol menor en el equipo de dirección de Te rompo el rating, una película de Aries Cinematográfica Argentina protagonizada por Moria Casán y Alberto Olmedo. Lejos de cualquier glamour, Campanella era el más joven del equipo y ocupaba el escalón más bajo. “Yo era el último orejón del tarro, no agarraba la pizarra ni loco”, recordó entre risas.

Juan José Campanella y la foto que valía oro

Pero en ese set ocurrió una escena que, con los años, se volvió inolvidable. Fan declarado de Olmedo, se animó a pedir un pequeño gran favor. “Cuando vino Olmedo le pedí que me dejaran tomar la pizarra, quería la foto porque lo amaba. Tenía 21 años”, contó, mientras se mostraba una imagen junto al capocómico y Moria Casán, que hoy funciona como una postal perfecta de su etapa de aprendiz.

Poco después, llegaría su primer largometraje, filmado en cámara Super 8, junto a dos nombres que marcarían su carrera: Eduardo Blanco y Fernando Castets. Victoria 392, estrenada en 1984, fue el inicio de una sociedad creativa que luego daría títulos fundamentales del cine argentino como El hijo de la novia y Luna de Avellaneda. Así, entre cines de barrio, estudios de ingeniería abandonados, clases nocturnas y un pedido tímido a Olmedo, Campanella empezó a escribir —sin saberlo— la primera página de un guión que todavía hoy sigue sumando escenas.

EN ESTA NOTA