Evangelina Salazar se sinceró sobre su nieto, Dante Ortega: "Me devolvió la alegría"
En 2001, la actriz compartió su emoción por la llegada del hijo de Sebastián Ortega y Guillermina Valdés.
En 2001, Evangelina Salazar le abrió las puertas de su departamento a la Revista CARAS y también a su intimidad familiar. La actriz compartió un momento muy especial: el nacimiento de su primer nieto, Dante, hijo de Sebastián Ortega y Guillermina Valdés. A más de dos décadas de esa entrevista, aquellas palabras adquieren un nuevo significado porque ese bebé que revolucionó a la familia es hoy un joven músico, cercano a Palito Ortega y muy presente en el clan.
Palito Ortega y Evangelina Salazar
La emoción de Evangelina Salazar por el nacimiento de su primer hijo, Dante Ortega
“Este es mi universo, aquí es donde me gusta estar”, le decía Evangelina Salazar a Revista CARAS en 2001 sobre su casa, un hogar ordenado y austero, con objetos elegidos con dedicación. Fue en ese contexto donde habló por primera vez de su rol como abuela, todavía en construcción.
“Yo no sabía qué me iba a pasar”, confesó entonces sobre la llegada de Dante Ortega, el hijo de Sebastián Ortega y Guillermina Valdés. “No era el embarazo de una hija, era el embarazo de una nuera… y me pasó una cosa que ya me la habían advertido: es un sentimiento distinto al que se tiene por un hijo”, remarcó. Lejos de comparaciones, la actrz describía ese vínculo con una madurez nueva: “No es más profundo, porque eso es imposible, pero lo vivo de otra manera. Estoy absolutamente fascinada con el bebito”.
Evangelina Salazar y Dante Ortega
En la charla, incluso, presentaban al pequeño, que por entonces se había convertido en el centro de toda la familia. “Donde está el bebé queremos estar todos”, explicaba. Y detallaba cómo ese nacimiento había modificado la dinámica familiar: “Nos unió físicamente. Siempre fuimos muy unidos, pero cada uno en lo suyo. Ahora todos vamos donde esté él”.
Durante la entrevista, Evangelina Salazar también habló sobre su vínculo con Guillermina Valdés, su entonces nuera, con quien mantenía una relación armoniosa y respetuosa. “A Guillermina la adoro”, aseguraba. Además, la artista destacaba el clima de confianza que se vivía en la familia: “No compite y se hace querer tanto que sería casi imposible tener un problema con ella. Yo estoy con su mamá y me siento relajada, muy tranquila”.
Evangelina Salazar y Dante Ortega
Evangelina Salazar: "Mi nieto me alegró la vida"
Sobre el amor de abuela, Evangelina Salazar fue clara: “No es superior. Es diferente y se encara con mayor cuidado, con más tranquilidad y mucha paz”. Y, en una de las frases más recordadas de la entrevista, sintetizaba el impacto emocional que tuvo ese nacimiento en su vida: “Cuando los chicos se fueron de casa extrañé la alegría… y la llegada de mi nieto me alegró la vida”.
Dante Ortega junto a Evangelina Salazar y Dante Ortega
A más de dos décadas de aquellas palabras, el tiempo parece haber confirmado su intuición: Dante Ortega no solo creció rodeado de ese amor, sino que sigue siendo un punto de encuentro para una de las familias más unidas del espectáculo.
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