Zaira Nara junto a sus hijos, Malaika y Viggo (redes sociales)
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El truco de Zaira Nara para sumar color en la habitación de sus hijos

La modelo deslumbró al mostrar los detalles que potenciaron el espacio.

Zaira Nara compartió con sus seguidores la decoración elegida para una nueva habitación dedicada a sus hijos. Se trata de un playroom, donde Malaika y Viggo pueden pasar tiempo alejados de sus rutinas. Fiel a su estilo, la modelo incorporó color pero con un truco en tendencia que no pasó desapercibido. 

El playroom de los hijos de Zaira Nara: estos son los detalles deco que aportan color y personalidad

Zaira Nara se dedicó a decorar su hogar con una estética contemporánea con inspiración de los años 60 y 70. En cada ambiente, las líneas geométricas puras, la calidez de los materiales naturales y una cuidada selección de colores conviven para construir una identidad propia.

Sin embargo, hay un espacio que además reúne los intereses de sus hijos, Malaika y Viggo, ya que funciona como lugar de descanso, encuentro y juegos: el nuevo playroom. Mediante su cuenta de Instagram, Zaira Nara mostró cómo quedó este espacio y dejó ver un inteligente equilibrio entre funcionalidad infantil, diseño contemporáneo y calidez textil.

El playroom de Zaira Nara

El espacio se organiza a partir de una paleta donde aparecen borgoña, grises, mostazas y crudos, tonos que se integran tanto en el mobiliario como en los textiles. El gran recurso para sumar color está en un imponente mueble empotrado en tono bordó, que enmarca la pantalla de televisión y, al mismo tiempo, funciona como biblioteca y sector de guardado gracias a sus múltiples cubos abiertos.

Este diseño a medida se completa con sectores de diferentes profundidades que permiten exhibir objetos y mantener otros elementos organizados, una solución especialmente funcional para un ambiente destinado a los chicos. El otro gran protagonista es el amplio sillón de líneas rectas, tapizado en gris claro, que aporta una base neutra y luminosa. Sobre él, Zaira Nara sumó numerosos almohadones en tonos similares, que generan una sensación más envolvente y confortable.

Otro detalle que suma color es la alfombra de diseño geométrico, en tonos claros y mostaza, que rompe con la neutralidad del sofá y aporta el toque lúdico que necesita un playroom. Además, suma textura y movimiento sin recargar el espacio. 

El playroom de Zaira Nara

Tal como se puede ver en las imágenes, frente al sillón se ubica una mesa ratona de gran tamaño, con terminación símil mármol y estructura de madera, sobre la que Zaira Nara organizó distintos objetos decorativos y accesorios. Se destacan además cestas de fibras naturales y recipientes tejidos, que incorporan un gesto artesanal y refuerzan la conexión con los materiales orgánicos que atraviesa toda la decoración de la casa.

En uno de los laterales también se observa un pequeño rincón de escritorio, integrado al mueble de guardado y acompañado por una silla de color amarillo, que suma otro punto colorido al ambiente. La elección de este tono intenso funciona como contrapunto frente a los neutros y dialoga con el mostaza de la alfombra.

Grandes ventanales y conexión con la naturaleza

La arquitectura de la casa de Zaira Nara también tiene un rol central en el resultado final. Los grandes ventanales con marcos negros generan una continuidad visual hacia el exterior, donde se puede ver una abundante vegetación. De esta manera, el verde del jardín se incorpora de manera natural a la paleta interior y potencia la sensación de amplitud.

La iluminación también acompaña esta estética: en el techo se puede ver un sistema de spots negros orientables, de líneas simples y modernas, que mantienen la impronta contemporánea del espacio. De esta manera, el truco de Zaira Nara para sumar color en la habitación de sus hijos denominado playroom fue crear un ambiente funcional, cálido y lleno de personalidad, donde los tonos bordó, amarillo y mostaza aparece de manera estratégica. 

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