La princesa Amalia de Holanda en medio de su formación militar. (GROSBY GROUP)
Realeza

Amalia de Holanda, la hija de Máxima Zorreguieta, sigue el ejemplo de su padre e intensifica su preparación militar

La princesa, de 22 años, se incorporó a las prácticas del Programa Defensity College en su camino al trono de su país.

Como una aplicada y obediente heredera al trono de los Paìses Bajos, la princesa Amalia (22) continúa cumpliendo con las obligaciones y desafíos que le impone este camino. Ahora, la hija mayor de los reyes Máxima (55) y Guillermo (59) se incorporó a la Marina Real para participar, junto al resto de los estudiantes, de las prácticas del programa Defensity College y así ampliar su experiencia militar en otra rama de la Defensa.

Con uniforme azul camuflado, la princesa se incorporó a las prácticas de la Marina Real.

La princesa Amalia junto al equipo de la Marina Real de Países Bajos. 

A pesar que en su país no es obligatoria para la realeza la instrucción militar, como sí lo es en España, Amalia siguió el ejemplo de su padre y cumplió con todo. Con su cabello recogido, el uniforme azul camuflado y la boina reglamentaria de la Marina participó de diferentes actividades.

Así es la formación militar que sigue la princesa Amalia 

Sumando a su equipo un pilotín, casco con auriculares y micrófono para recibir instrucciones, Amalia se subió a un FRISC (una embarcación rápida utilizada por las Fuerzas Armadas neerlandesas para operaciones anfibias) y se animó a conducirla con la asistencia de su superior. Y, una vez más, se arrastró por fangosos terrenos, superando todo tipo de obstáculos sin dejar ni un minuto de apuntar su fusil de larga distancia hacia el potencial enemigo.

La princesa Amalia en las prácticas de la Marina Real como una soldado más.

En este camino compaginará su aprendizaje práctico con su formación académica. Ya que el Defensity College es un programa de formación dual que permite a los estudiantes trabajar hasta 16 horas semanales como reservistas y adquirir experiencia práctica de las Fuerzas Armadas. Así Amalia volvió a llenar de orgullo a su padre, quien cumplió con su servicio militar obligatorio en la Armada antes de continuar su trayectoria en el Ejército y la Fuerza Aérea.

La futura reina de Países Bajos apunta con su fusil al potencial enemigo.

Y, aunque cuentan por lo bajo que la reina sufre mucho con los arriesgados ejercicios de entrenamiento de la princesa Amalia en terrenos fangosos, bravos mares y aires turbulentos, igual Máxima confiesa estar más que orgullosa de las hazañas que está protagonizando quien un día ocupará el trono de los Países Bajos. Y quien, según todos coinciden, se caracteriza por su fuerte sentido del deber, su naturalidad y su perfil cada vez más presente en la vida institucional desde que, en 2013, se convirtió en la heredera oficial de los Países Bajos.

Fotos: GROSBY GROUP.

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