miércoles 16 de septiembre del 2026

No es falta de voluntad: lo que cambia en el cuerpo de la mujer después de los 40

Cansancio, insomnio, ansiedad y aumento de peso pueden ser señales de una etapa de transición que merece una mirada integral, no resignación. | Por la Dra. Meliza Prodan Galería de fotosGalería de fotos

No es falta de voluntad: lo que cambia en el cuerpo de la mujer después de los 40
No es falta de voluntad: lo que cambia en el cuerpo de la mujer después de los 40 | CONTENT CARAS LIKE
CONTENT CARAS LIKE

A partir de los 40, muchas mujeres empiezan a notar cambios que no siempre logran explicar: duermen peor, se despiertan de madrugada, tienen menos energía, se sienten más ansiosas, pierden concentración y el peso comienza a acumularse especialmente en la zona abdominal. Y muchas veces reciben la misma respuesta: “es la edad”.

Pero la perimenopausia no es simplemente una cuestión de cumplir años. Es una etapa de transición hormonal en la que las fluctuaciones de estrógeno y progesterona pueden influir sobre el sueño, el estado de ánimo, la composición corporal, la sensibilidad a la insulina y la percepción del estrés. A eso se suman otros factores muy frecuentes en esta etapa: menor masa muscular, sedentarismo, estrés crónico, alimentación desordenada y alteraciones metabólicas que pueden pasar inadvertidas.

Desde la medicina funcional e integrativa, el objetivo no es tratar cada síntoma por separado, sino entender qué está ocurriendo en esa mujer en particular. El cansancio, por ejemplo, puede estar relacionado con el descanso insuficiente, pero también con anemia, alteraciones tiroideas, déficit de determinados micronutrientes o problemas en el metabolismo de la glucosa. Por eso, una evaluación clínica completa y estudios bien seleccionados son fundamentales antes de indicar suplementos o tratamientos.

La estrategia suele apoyarse en pilares simples, pero muy poderosos: una alimentación de patrón mediterráneo y antiinflamatorio, suficiente proteína, entrenamiento de fuerza para preservar músculo, movimiento diario, exposición adecuada a la luz natural, manejo del estrés y un sueño que vuelva a ser una prioridad. Cuando está indicado, también puede evaluarse suplementación individualizada y, en algunas pacientes, tratamiento hormonal bajo seguimiento médico.

La longevidad femenina no consiste solamente en vivir más años. Consiste en llegar a las próximas décadas con energía, autonomía, fuerza muscular, claridad mental y una buena salud cardiometabólica.

El mensaje más importante es que sentirse agotada, dormir mal o dejar de reconocerse en el propio cuerpo no debería naturalizarse. La perimenopausia puede ser una oportunidad para revisar hábitos, detectar riesgos a tiempo y construir una nueva etapa con más salud y bienestar.

Dra. Meliza Prodan
Médica funcional e integrativa
Rosario, Argentina | Consultas presenciales y online
Instagram: @dra.melizaprodan
MP 17727

Galería de imágenes
EN ESTA NOTA