Valeria Mazza es una de las grandes figuras de la moda argentina y construyó una carrera internacional que la llevó a las principales pasarelas y escenarios del mundo. Sin embargo, detrás de esa trayectoria también existe una historia familiar que tiene como protagonista a Carolina Mazza, su hermana mayor, con quien comparte una relación marcada por la cercanía y la complicidad desde la infancia.
A diferencia de la modelo, Carolina eligió mantenerse alejada del mundo del espectáculo y preservar un perfil bajo. Nació en Rosario y durante su infancia y adolescencia se instaló junto a su familia en Paraná, Entre Ríos, donde creció junto a su hermana, apenas dos años menor. Allí construyeron buena parte de los recuerdos que todavía forman parte de una historia familiar que se mantiene intacta con el paso del tiempo.
La infancia de Carolina y Valeria Mazza
Durante su adolescencia, las hermanas compartían habitación y placard, una convivencia que dejó algunas anécdotas familiares que Mónica Ferreira, su madre, ha recordado con humor. Carolina era la más ordenada de las dos y, frente al desorden de Valeria Mazza, debía marcar claramente su territorio para proteger su ropa y mantener sus cosas en su lugar.
Mucho antes de que el modelaje se convirtiera en la profesión de Valeria, ambas jugaban en la intimidad de su casa a ser modelos. A los 14 años compartían ese juego sin imaginar que, con el tiempo, una de ellas convertiría aquella fantasía adolescente en una carrera internacional. Carolina, por su parte, también practicaba tenis y siguió un camino completamente diferente al de su hermana.
La complicidad entre Carolina y Valeria Mazza
La diferencia de apenas dos años hizo que Carolina y Valeria Mazza crecieran prácticamente a la par. Con el paso del tiempo, sin embargo, sus caminos comenzaron a tomar rumbos muy distintos. Mientras Valeria se instalaba cada vez más en el mundo de la moda y comenzaba a viajar por diferentes países, Carolina mantuvo su vida en el ámbito privado y alejada de la exposición.
Esa distancia respecto del espectáculo no significó un alejamiento entre ellas. Por el contrario, la modelo la definió como su “hermana querida y mejor amiga”, una relación que se construyó mucho antes de que la modelo alcanzara reconocimiento internacional.
El presente familiar de Carolina Mazza junto a Valeria
La cercanía entre Valeria Mazza y su hermana también quedó reflejada en los momentos familiares más recientes. El nacimiento de Bernardo, hijo de Catalina Antuña y nieto de Carolina, reunió nuevamente a la familia y convirtió a Valeria en tía abuela. La supermodelo la acompañó en ese momento y compartió públicamente la alegría por la llegada del nuevo integrante.
Las imágenes familiares mostraron a ambas juntas, sonrientes y abrazadas, en una escena que volvió a poner en primer plano el vínculo que mantienen desde niñas. Así, mientras Valeria Mazza continúa ligada al mundo de la moda y conserva una presencia pública, Carolina mantiene el perfil bajo que eligió desde hace años. Dos caminos diferentes y una complicidad que se mantiene intacta.
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