lunes 13 de julio del 2026
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Así están hoy Dante, Nicola y Luca, los hijos de Manu Ginóbili y Marianela "Many" Oroño

El exjugador y su esposa no dudan en proteger de la vida pública a sus tres hijos, que consolidaron su amor.

Manu Ginóbili, Many Oroño
Manu Ginóbili, Many Oroño | Instagram

Manu Ginóbili es uno de los exjugadores de básquet más importantes de la NBA. Su lucha por llegar a las más grandes ligas y su consolidación como uno de los mejores del mundo lo llevaron a tener un alto perfil famoso y con una comunidad de más de 1 millón de seguidores en Instagram, y muchos más fuera del mundo digital. Sin embargo, junto a su esposa Marianela "Many" Oroño, creó una vida íntima y personal que la resguarda de los medios de comunicación y su gran carrera consolidada. Con ella creó una familia de cinco, y le dieron importancia a sus hijos Dante, Nicola y Luca. En la actualidad, los menores se resguardan en el bajo perfil y dejan en claro su lejanía con la vida pública de su papá. 

Manu Ginóbili, Many Oroño
Marianela "Many" Oroño con sus tres hijos con Manu Ginóbili

La historia de amor de Manu Ginóbili y Many Oroño: de la conexión por el básquet a consolidar una familia juntos

La historia de amor entre Emanuel "Manu" Ginóbili y Marianela "Many" Oroño marcó el comienzo de uno de los vínculos más sólidos, discretos y admirados del mundo del deporte argentino e internacional. Su romance comenzó a tejerse mucho antes de que el exjugador se convirtiera en una leyenda de la NBA y en el máximo referente de la Generación Dorada del básquetbol argentino, demostrando una relación que se basó en la confianza en el otro y el acompañamiento incondicional a medida que la carrera profesional iba en aumento.

En 1997, la ciudad de Mar del Plata fue testigo del comienzo de este joven amor, que los unió gracias al deporte que los mantendría unidos. Manu, de apenas 20 años, jugaba para el club Estudiantes de Bahía Blanca en la Liga Nacional de Básquetbol, mientras que Many residía en la ciudad ya que su padre, Luis Oroño, era un reconocido exjugador y director técnico de básquet. El flechazo fue inmediato y compartieron un noviazgo a la distancia durante los primeros meses, un desafío que fortaleció los cimientos de su relación.

En 1998, Manu emigró al básquetbol europeo para jugar en Italia, primero en el Viola Reggio Calabria y luego en el Kinder Bologna. Con solo unos meses juntos, Many decidió cambiar su vida completamente, armar las valijas, y acompañarlo en la apuesta por el deporte en el viejo continente. De esta manera, se volvió un pilar fundamental y una compañera incondicional, mientras él demostraba sus talentos en las grandes ligas. Tras cosechar múltiples títulos en el extranjero y obtener la histórica medalla de plata en el Mundial de Indianápolis 2002, llegó el salto definitivo a los San Antonio Spurs en los Estados Unidos, país donde residen en la actualidad. 

Manu Ginóbili, Many Oroño
Manu Ginóbili y Many Oroño

Con la consolidación de la carrera de Manu Ginóbili, el jugador de la NBA decidió dar un paso más a su relación, y apostar todo a ese romance que comenzó en su juventud. La pareja dio el sí definitivo en un esperado casamiento, el 11 de julio de 2004. La celebración fue una ceremonia íntima en Bahía Blanca, rodeados de familiares y amigos cercanos, pocas semanas antes de que Manu viajara a los Juegos Olímpicos de Atenas para colgarse la medalla de oro. Sin embargo, este no sería el hecho que sellaría su amor. Nacidos en Texas, la pareja armó su familia con la llegada de sus tres hijos. 

El 16 de mayo de 2010, nacieron los mellizos Nicola Ginóbili y Dante Ginóbili, y, cuatro años después, el 21 de abril de 2014, nació el tercer hijo del matrimonio, Luca Ginóbili. Many cumplió el rol esencial de mantener la estabilidad del hogar, durante las giras de la NBA que mantuvieron al jugador lejos de su hogar. Sin embargo, esta organización, le permitió al astro retirarse en 2018 como uno de los atletas más respetados de la historia. "Jubilado a los 40 años", como él dice, disfruta de la adolescencia de sus hijos, y continúa con el estilo de vida que su esposa les enseñó, lejana a la fama y las cámaras estadounidenses. 

Manu Ginóbili, Many Oroño
Manu Ginóbili y Marianela "Many" Oroño con sus hijos

Así están hoy Dante, Nicola y Luca, los hijos de Manu Ginobili y Marianela "Many" Oroño

Dante Ginóbili, Nicola Ginóbili y Luca Ginóbili son los hijos de Manu Ginobili y Marianela "Many" Oroño. Dada la fama de su padre, y la importancia de ese nombre dentro del mundo del básquet, muchos creyeron que los niños seguirían por ese camino. Sin embargo, decidieron alejarse de las cámaras internacionales, y mantienen una vida normal y muy unida a su familia. En las redes sociales, su papá no duda en compartir algunas postales con ellos, resguardando siempre sus rostros, haciendo que estén lejanos al lente, de espalda o con mascaras y lentes por sus actividades de vacaciones.

Los tres demostraron tener una pasión por las aventuras, acompañando a sus papás a hacer esquí, buceo, snorkel, y muchas apuestas más. Los mellizos Dante y Nicola ya tienen 16 años, y transitan su etapa escolar, demostrando el crecimiento de todos estos años. Por su parte, el hermano menor, Luca, ya cumplió los 12 años, y se mantiene aún más en las sombras. En ocasiones y eventos públicos, aparecieron para festejar los logros de su padre, pero dejaron en claro su lejanía con el mundo deportivo público. 

Aunque mantienen un perfil muy bajo y no poseen cuentas públicas en redes sociales, los herederos de la dinastía Ginóbili fueron protagonistas de apariciones esporádicas captadas por la prensa de Texas, entrenando y lanzando al aro en la previa de algunos partidos. La familia continúa viviendo de forma estable en San Antonio, Texas, alternando su rutina de actividades extracurriculares y eventos con su papá, con los viajes recreativos a la Argentina, especialmente a Bahía Blanca, para visitar a sus familiares.

Manu Ginóbili, Many Oroño
Manu Ginóbili con sus hijos

Manu Ginóbili y Marianela "Many" Oroño crearon una familia de cinco y marcaron el equilibrio perfecto entre la vida de la fama y el resguardo de la intimidad. De esta manera, permitieron que Dante, Nicola y Luca crezcan con absoluta tranquilidad, practicando deportes en sus clubes locales y forjando su propio camino, custodiados por el orgullo de llevar un apellido ilustre en la historia del deporte global.

A.E

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