jueves 9 de abril de 2020
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ESPECTáCULOS | 23-03-2020 16:52

Adabel Guerrero habló sobre los rumores de crisis con su marido, Martín Lamela

La bailarina cuanta los cambios que experimento después de tener a su hija Lola y cómo está con su marido, hoy. Galería de fotos

Hace casi dos años, la vida de Adabel Guerrero (41) cambió por completo cuando dio a luz a su hija Lola, fruto de su amor con Martín Lamela (44). A partir de allí, la actriz se enfrentó a un mundo nuevo, desconocido, que generó modificaciones profundas en su forma de pensar y en sus prioridades. Acompañada por su familia, “Ada” cerró una temporada distinta en Carlos Paz, ciudad a la que llegó con “Somos Bien Argentino”, una de las propuestas más destacadas de la villa serrana. “Fue una temporada en la que cambiaron mis prioridades. Por eso la disfruté mucho. Antes era más obsesiva y quería ganar premios, ver el teatro lleno de gente, cosas que tenían que ver con mi carrera. Todo eso cambió”, reconoce la artista en diálogo con CARAS. “Esta es mi primera temporada con mi hija y ahora mis prioridades van por otro lado. Recibí a mi familia, me tomé mi tiempo para ver a mi marido jugando con ella y enfrenté todo con otra mentalidad, más enfocada en disfrutar esas pequeñas cosas. Entendí que hay que darle valor a lo que merece que uno le de valor”, agrega

En algún momento sonaron rumores de crisis con Martín. ¿Eso fue así?

—Pasamos momentos difíciles. Tener un hijo moviliza y a cada pareja le ocurren cosas diferentes. A mí me generó una revolución interna, muchísimos cambios tanto por dentro como por fuera, al punto que hasta el color de pelo me cambié. Tuve una crisis personal con el nacimiento de Lola y con el cumplimiento de mis 40 años. Quieras o no, pasar de década genera una crisis, pero no lo digo en un sentido malo de la palabra, sino que significó un cimbronazo y empezar de nuevo. La maternidad me cambió mucho. Soy una mujer bastante obsesiva y creo que cambió toda mi forma de ser. Esa crisis también repercutió en la pareja, pero supimos salir adelante.

¿Y ahora cómo están?

—Ahora estamos bien, transitamos junto una etapa difícil. Cada uno aportó lo mejor de sí y estamos en otra etapa. Siento que resurgí como el Ave Fénix. Ahora tengo nuevos proyectos laborales, nuevos emprendimientos y eso me hace sentir bien. Me gusta ser una mujer emprendedora y me llenan de energía los proyectos profesionales, más allá del rol de mamá.

¿Cómo es la relación con la familia de Martín?

—Excelente. Hace rato somos una familia ensamblada, salvo que yo no tenía hijos. Y siempre nos llevamos muy bien. Juan Cruz (20), Thiago (16) y Valentino Lamela (12), los hijos de Martín, siempre veraneaban con nosotros, pero este verano todo se fortaleció. Ellos aman con locura a Lola, por eso pasaron todo el verano con nosotros. Los veo felices a todos, juegan, la tiran para arriba y yo paso tiempo mirándolos. Además tengo una gran relación con la madre de los hijos de Martín, una relación que va más allá del vínculo de familia ensamblada.

¿Cómo es eso?

—Yo necesitaba una niñera para Lola y también una persona que se encargara de la sala de “babies” para mi escuela de danza. Claudia Escobar (la ex esposa del empresario del rubro automotor), es maestra jardinera y necesitaba trabajo. Entonces la empleé en mi escuela de danza. Lola se encariñó con ella y le pedí si podía cuidarme a mi hija. Ella aceptó y de esta manera Claudia se transformó en la niñera de mi hija. Por si fuera poco, en diciembre de 2019 le ofrecí transformarse en la encargada de mi escuela de danza, y a veces salimos a tomar algo. Con el paso del tiempo nos hemos hecho muy buenas amigas también. Ella ya formó su pareja y podemos hablar prácticamente de todos los temas. Nos llevamos muy bien.

Fotos: Sebastián Hernández.

Agradecimiento: Hotel Domus.Vestido: Carlos Veralli.

 

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