domingo 27 de noviembre del 2022
REALEZA 30-09-2022 06:32

Jorge Zorreguieta: así fue la vida política del padre de la reina Máxima de los Países Bajos

De funcionario de la dictadura a padre repudiado. Durante la dictadura militar, el padre de la Reina Máxima trabajó como subsecretario de Agricultura de la Nación y como secretario de Agricultura y Ganadería.

Jorge Horacio Zorreguieta, así se llamaba el hombre que, junto a María del Carmen Cerruti, trajo al mundo a quien hoy conocemos como Máxima, Reina de los Países Bajos. Esa mujer, que dueña de una simpatía y un carisma pocas veces visto, en una fiesta en Sevilla se enamoró de Guillermo Alejandro y comenzó su cuento de hadas. Eso sí, el prólogo de su propia historia venía con un un pasado familiar oscuro.

El día que Máxima Zorreguieta contrajo matrimonio con el entonces Príncipe de Holanda, el Gobierno neerlandés le prohibió a Jorge Zorreguieta, asistir a la ceremonia por haber sido parte de la última dictadura militar en Argentina.

Vida familiar de Jorge Zorreguieta y Máxima Zorreguieta 

Jorge Zorreguieta y María del Carmen Cerruti vivían en Buenos Aires cuando le dieron la bienvenida a sus cuatro hijos: Máxima, Martín, Juan e Inés, quienes se sumaron a María, Ángeles y Dolores fruto de su primer matrimonio con la escritora y filósofa Marta López Gila. La crianza de los niños fue en un departamento en el barrio porteño de Recoleta y todos tuvieron una infancia y una educación privilegiada en el Northlands School.

Máxima Zorreguieta y su padre
Máxima Zorreguieta junto a su padre, Jorge

Poco se sabe de la vida privada del patriarca, quien falleció el 8 de agosto de 2017 a los 89 años luego de una larga lucha contra la leucemia.

La participación de Jorge Zorreguieta en la dictadura militar

Mientras se desempeñaba en la Sociedad Rural Argentina, Jorge Zorreguieta participó en la desestabilización del gobierno de María Estela Martínez de Perón. En 1976, finalmente se dio el Golpe de Estado autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, que tuvo como figuras principales a Jorge Rafael Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti, conocidos como la Junta Militar.

La época más oscura de Argentina se mantuvo hasta 1983 y se caracterizó por establecer un plan sistemático de terrorismo de Estado, que incluyó robo de bebés (y ocultamiento de su verdadera identidad) y la desaparición de personas, que dio origen a la Asociación Madres de Plaza de Mayo.

En el transcurso del gobierno militar actuó primero como subsecretario de Agricultura de la Nación (1976-1979) y luego como secretario de Agricultura y Ganadería (1979-1981). Simultáneamente se desempeñó como presidente de la Junta Nacional de Granos.​

El dictador Jorge Rafael Videla y su ministro de Agricultura, Jorge Zorreguieta, durante una feria agrícola en Buenos Aires, agosto de 1979
Rafael Videla y Jorge Zorreguieta

En ese entonces, la joven estudiante Lidia Amigo fue secuestrada por los militares en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de La Plata el 21 de diciembre de 1976. Su padre era Alberto Amigo, quien había sido subsecretario de Agricultura de la Nación hasta el golpe de Estado de 1976,  año en el que fue reemplazado por Zorreguieta. Alberto Amigo le pidió ayuda o información a Zorreguieta, pero, según dicen, el hombre no pudo hacer nada.

Vida política y laboral de Jorge Zorreguieta en democracia

Una vez terminada la dictadura militar que azotó a la Argentina, Jorge Zorreguieta se convirtió en miembro del IPC (International Policy Council for Agriculture, Food and Trade - Consejo de Políticas Internacionales para la Agricultura, la Alimentación y el Comercio), con sede en Washington D. C. (Estados Unidos), que tiene la función de debatir las políticas agrarias y comerciales del mundo.

Algunos años más tarde, más específicamente en 2008, Jorge Zorreguieta se desempeño como presidente del Centro Azucarero Argentino (CAA), de COPAL (Coordinadora de la Industria de Productos Alimenticios) y de la Fundación Vasco-Argentina Juan de Garay, en Buenos Aires.​

En 2009, el Congreso de la Nación Argentina a instancias de congresales del kirchnerismo le retiró su jubilación de privilegio de 1650 dólares (4.420 pesos al cambio de ese momento) mensuales, debido a su colaboración con la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983).​

Consecuencias de su actividad política en la vida de Máxima de Holanda

Cuando en 1999 la prensa holandesa descubrió a Máxima Zorreguieta, la novia argentina de Guillermo Alejandro, los redactores y cronistas de aquella época empezaron a tipear sin parar. Mientras la historia de amor crecía, el gobierno holandés, por pedido de la corona, se decidió a investigar más a fondo el pasado de la pretendiente. Los datos de la pesquisa no sonaban muy alentadores, pero antes de que las autoridades pudieran reaccionar, la bomba de tiempo detonó. Un grupo de manifestantes protestó contra la presencia de Máxima en la ciudad de La Haya debido a que su padre había participado del último gobierno militar en Argentina.  Si bien Jorge Zorreguieta no estaba involucrado directamente en ninguna causa por delitos de lesa humanidad, su comportamiento durante los años más oscuros del país en un cargo jerárquico no lo dejaban  bien parado ni a él ni a su hija.

De acuerdo al informe presentado por el profesor Michiel Baud, por encargo del gobierno holandés, Jorge Zorreguieta era responsable de haber callado las desapariciones durante la dictadura y aseguraba que de ningún modo podría haber estado al margen o haber desconocido lo que sucedía.

 Si bien en ese entonces el heredero al trono le aseguró que si prohibían el casamiento, él renunciaría a su reclamo al trono y la boda se llevaría adelante igual, fue el padre de Máxima quien debió resignar para que su hija pudiera ganar. 

Máxima y Guillermo
Máxima y Guillermo el día de su boda.

El entonces primer ministro Wim Kok fue quien puso como condición para la boda real la ausencia del padre de la novia para prevenir una potencial crisis institucional de la corona.  Fue Máxima quien tomó el toro por las astas y en una conversación privada logró convencer a su padre de ausentarse del casamiento.

La declaración, que fue firmada por escrito, incluyó también una conferencia de prensa de la futura princesa en la que se la obligó a tomar posición política por primera vez. “Lamento la dictadura, las desapariciones, las muertes. Todos sabemos los males que causó el régimen militar y como argentina tengo mucha tristeza por ello”, dijo públicamente en aquel momento. “Es un hombre bueno que actuó en el gobierno equivocado”, agregó.

Así, la boda real si bien soñada, no fue plena para Máxima quien no pudo abrazar a su padre en uno de los días más importantes de su vida. “Ella nunca se olvidó de eso y fue algo que siempre le dolió”, explican quienes la conocieron y aseguran que si bien la ahora reina no dudó en aceptar las condiciones impuestas por la corona para poder casarse con Guillermo, siempre buscó la manera de que tanto su esposo como sus hijas pudieran tener relación con Jorge y de que su padre pudiera vivir sin el estigma de su pasado.

Los viajes autorizados de Jorge Zorreguieta

En 2004 Jorge Zorreguieta fue autorizado a viajar a Holanda para participar del bautismo de la primera hija de Máxima y Guillermo, Catharina Amalia. “En sólo dos años ella había conseguido que, al menos, su padre pudiera entrar al país y más aún, participar de las ceremonias familiares”, explica alguien que conoció de cerca a Máxima. El padre de la reina seguía prohibido de cualquier acto oficial del estado holandés o de la Casa de Orange-Nassau, pero al menos podría asistir a los eventos familiares y pasar tiempo con su hija y nietas en suelo holandés.

“Para ella eso fue muy importante. Pudo lograr que sus hijas conocieran a su abuelo, algo que parecía imposible por como había reaccionado el estado holandés en un principio”, grafican. La visita familiar de Jorge a suelo neerlandés se reiteraría en 2005 y 2007, en ocasión de los bautismos de las otras dos princesas, Alejandra y Ariadna. “Nunca se produjo un acercamiento más allá de estos eventos, pero la sólo presencia de él, ya era un triunfo”, sostienen fuentes oficiales.

En efecto, cada dos años Guillermo y Máxima venían a suelo argentino a pasar las navidades en Bariloche. Allí se reencontraban con Jorge Zorreguieta y con María Del Carmen Cerruti con el objetivo de que las niñas tuvieran unas fiestas familiares "normales",

La última aparición pública de Jorge Zorreguieta

La última aparición pública de Jorge Zorreguieta fue en mayo de 2011 cuando Máxima cumplió 40 años. El padre de la actual reina viajó a suelo holandés y participó de una gala en la que se encontraban presentes diferentes monarcas y empresarios importantes de Europa. 

 

Jorge Zorreguieta, aunque cuestionado por la sociedad, fue y es una figura clave para Máxima, Reina de Los Países Bajos.