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19/05/2017

Gisela Berger asegura: “No estoy en contacto con Daniel Scioli”

La modelo habló del difícil momento que atraviesa al esperar a su hijo en soledad.

Creyó en su palabra y promesa de familia feliz. Por eso, Gisela Berger (28) por ahora no quiere que ni le nombren a Daniel Scioli (60), de quien está embarazada de tres meses y medio. Tras descubrir los mensajes hot que el ex gobernador de Buenos Aires se mandaba con la mediática Sofía Clérici, la modelo cordobesa abandonó La Ñata, en Benavídez, Tigre, donde convivía con Scioli.

“No me siento bien. Estoy muy mal, con presión baja. Todo se junta y si no me alejo del escándalo y lo que se dice en los medios, cada día es peor. Necesito cuidarme y, sobre todo, preservar la salud de mi bebé. Estoy anémica y debo colocarme inyecciones de hierro. Espero entiendan la situación que estoy pasando”, le dijo Gisela a CARAS luego de ausentarse el domingo 14 en el programa de Mirtha Legrand.

Al ser consultada por su presente, la joven expresaba: “Estoy mal, angustiada. No puedo explicar más de todo lo que ya expliqué. En mi vida diaria no puedo hacer nada, es como cualquier persona normal que está atravesando una situación complicada…tengo que salir porque no tengo gente que me haga las cosas”, contaba.

Por otro lado, agregaba: “Tengo que seguir con mi vida con todo lo que saben todos. En algún momento se va a calmar todo, el tema es que mientras tanto los momentos malos hay que pasarlos..y este es mi momento. Ahora no estoy en contacto con Daniel”, sentenciaba y confirmaba el duro presente que atraviesa al afrontar su embarazo en soledad.

El miércoles 10, Berger sacó sus pertenencias del departamento de la calle Carranza, en Palermo, para refugiarse en la casa de una de sus mejores amigas, en Capital. Su intención era despistar a la prensa. El sábado 13, con la visita de su mamá Adriana, Gisela volvió a su monoambiente y fue a la heladería del barrio para satisfacer su antojo. En pos de despejarse, también pasó por el supermercado de su cuadra a comprar pan, fiambre, jabón en polvo, naranjas y dos pomelos. El círculo íntimo de Gisela afirma que, desde que escuchó a su ex pareja anunciar el embarazo en el programa de Jorge Rial, de A24, entró en un pozo depresivo.

“Está totalmente desilusionada, él le había prohibido hablar del tema, hasta le pidió no tenerlo. No la dejaba ni ir al médico a hacerse los chequeos para que nadie sospechara nada. Confió en su amor y después vinieron los chats íntimos con Clérici. No para de llorar”, contó un familar.

De cara a la campaña por las elecciones legislativas de octubre, Scioli visitó a Rial y aclaró la pelea con Berger:”Lo más importante es que con Gisela estamos esperando un bebé y eso nos da una emoción muy fuerte. Es todo un desafío por delante. Ella es muy sensible y como toda mujer, reacciona. Ya le pedí disculpas por la situación confusa que se creó con Sofía, que es una amiga. Nunca la traicioné. Soy optimista que todo se solucionará pronto. Voy a ser papá a los 60 años y ojalá Dios me ilumine para ser un buen padre. Ahora tengo otro motivo más para luchar. Esperemos que podamos transitar esto. Mi madurez, la diferencia de edad, tiene que ser para llevar todo lo mejor posible”. Y la respuesta de la modelo no tardó en llegar:”Ahora quiere la familia feliz, pero cuando se enteró me pidió un aborto. Estos días tuve la panza dura, jamás me cuidó, no tiene una gota de sensibilidad, no quiero verlo más”, disparó ella con voz entrecortada. En cuanto a su embarazo, sostuvo: “Este momento es complicado. No tengo más para decirles ahora. Sobre todo lo que se dijo del aborto, no tengo más nada que agregar” , finalizaba.

Recién separado de Karina Rabolini (50), la primera vez que el ex candidato presidencial por el Frente para la Victoria vio a Gisela fue a mediados de 2016 en una fiesta. Esa noche sólo intercambiaron los números del celular e inmediatamente él la invitó a sus viajes a La Habana y a Punta Cana. A fines de enero, ella lo acompañó como novia en sus compromisos laborales, se alojaron en el Hotel Hermitage de Mar del Plata y se mostraron felices. “Estoy enamorado. Encontré a una chica de barrio, con bajo perfil, que reacomodó mi vida”, le confesó Daniel a una íntima amiga semanas antes de que estalle el escándalo. “En su Córdoba natal, Gisela trabajó en una empresa de agroquímicos en el sector de stock y después en la administración. Me encanta su sencillez, es distinta… tengo ganas de sentar cabeza”, destacaba el ex motonauta. Hoy, las palabras de Scioli se tornan utópicas y, por el momento, lejos de la reconciliación que él busca, la ex bailarina del staff de Showmatch quiere rehacer su vida sola.

 

 

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