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19/10/2017

Máxima junto a su familia real en los Esteros del Iberá

La Reina de Holanda llegó al país para agasajar a su madre con un viaje.

No hay compromiso ni distancia que valga cuando una madre necesita a sus hijos. Todo pasa a un segundo plano cuando de la familia se trata, tal como lo demostró, nuevamente, Máxima Zorreguieta (46) que llegó al país junto al rey Guillermo Alejandro (50) y sus tres hijas: Catharina-Amalia (13), Alexia (12) y Ariane (10), para celebrar junto a María del Carmen Cerruti Carricart (73), su primer Día de la Madre sin Jorge, el patriarca de la familia fallecido el pasado 8 de agosto.
Tras su visita oficial por Portugal, la Familia Real Holandesa viajó rumbo a la Argentina el viernes por la noche en un vuelo de línea. Durante el viaje, las Princesas ocuparon los tres asientos del medio mientras sus padres se ubicaron en los dos de la izquierda. Los cinco viajaron en la clase Priority de KLM y se mostraron encantados y respetuosos con la tripulación del avión.
Como cualquier otro pasajero, durante las 14 horas de vuelo las tres hermanas visitaron la cocina de la nave para proveerse de dulces y gaseosas, se sacaron “selfies” y se divirtieron resolviendo crucigramas junto a su madre.
Catharina-Amalia, Alexia y Ariane querían visitar la Argentina y Máxima deseaba pasar el Día de la Madre junto a su mamá, es por eso que Guillermo Alejandro no dudó en complacer a su cuatro mujeres y organizó la agenda diplomática de manera que pudieran tener una semana libre para viajar al país.
A las 5:55 del sábado 14, el vuelo 701 de KLM aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde una combi esperaba a la familia para partir rumbo a una quinta en General Rodríguez; de dónde salieron solo una vez para vistar a la querida tía y madrina de Máxima, Marcela Cerruti Carricart, en su casa de Palermo.
Tras un día en Buenos Aires, los Reyes junto a sus tres hijas y María del Carmen viajaron rumbo a Mercedes (Corrientes), dónde llegaron cerca de las 10 de la mañana y una combi los esperaba para trasladarlos a la Hostería Rincón del Socorro en Esteros del Iberá, a unos 83 km de allí. Propiedad de la familia Tompkins, la estancia cuenta con una reserva natural de 30.000 hectáreas, manejadas por The Conservation Land Trust (CLT), en las que conviven osos hormigueros, venados de las pampas, tapires, carpinchos, ciervos de los pantános, monos carayás, zorros y dos de las especies más conocidas de la zona, el aguará guazú y el lobito de río; además de gran cantidad de aves de pastizal, bosque y humedales.
Amante de la naturaleza, Máxima escogió este recóndito lugar para compartir un Día de la Madre diferente junto a “María Pame”, como llaman cariñosamente a María del Carmen, quien aún intenta reponerse de la pérdida de su esposo. Madre e hija, junto al Rey y las Princesas, realizaron una excursión en la lancha “Jabiru” para conocer de cerca las especies que viven en los Esteros.
Ocho guardaespaldas estuvieron a cargo del cuidado de la familia durante la travesía. Ariane, con una cámara fotográfica en mano, retrató a sus padres y tomó bellísimas postales del paisaje. María del Carmen, siguiendo a su nieta menor, inmortalizó la inolvidable tarde con su celular para poder compartir con sus hijos Martín (45), Juan (35) e Inés (33), lo que estaba viviendo.
Aunque lucían grandes sombreros y anteojos para protegerse del intenso sol, muchos de los turistas que recorrían la zona reconocieron a la Familia Real al instante e intentaron hacerse una “selfie” con ellos. Respetuosos, los Monarcas saludaron a quienes se les acercaban, pero se negaron a las fotografías aduciendo que era un viaje privado y que deseaban mantenerlo de ese modo.
Según allegados, el motivo de la visita fue sólo para acompañar a su mamá y no dejarla sola en un día tan especial. Las tres nenas que adoran a su abuela, fueron las principales promotoras del viaje. Máxima se reunió con la viuda del filántropo y consevacionista norteamericano, Douglas Tompkins, y propietaria del “Socorro”, Kristine McDivitt (67). Algunos allegados a la familia real comentaron que Guillermo estaría interesado en la propiedad, que adquirirían con la idea de pasar sus veranos allí. Aunque no está confirmada esa versión. Si fuera así, dejarían de vacacionar en Grecia y pasarían a hacerlo en Esteros del Iberá, mucho más cerca de María del Carmen, quien desea continuar viviendo en Buenos Aires a pesar de la insistencia de la Reina para que se mude con ella a Holanda.
Tras dos días en Corrientes, Máxima, Guillermo Alejandro, las Princesas y “María Pame” subieron nuevamente al avión privado para poner rumbo a Villa La Angostura donde permanecerán el resto de la semana en la casa que poseen en el Country Club Cumelén.
Catharina – Amalia, Alexia y Ariane aman a su abuela y adoran compartir tiempo con ella. Exultantes y cargando cada una con su mochila llena de sus cosas, las pequeñas subieron a la aeronave junto a su abuela, mientras el Rey bajaba las valijas de la combi que los traslado al aeropuerto. Mientras, la Reina ayudaba a su madre a descender del vehículo y estaba pendiente de ella. Con un pantalón de gabardina verde musgo, zapatillas impermeables, una pashima en verde limón y la clásica Garden Party Tote de Hérmes, Máxima dio cátedra de estilo antes de partir rumbo al Sur. Pero más allá de su investidura, Máxima sigue demostrando que tiene un gran corazón que extraña a su padre y está pendiente de su madre.

por Rebeca Peiró
y Delfina Ortega Nodar

Fotos: Roxana Fionda (@Roxana.Fionda.Fotografía) y Viviana Cardozo (tumercedes.com).
Agradecimiento: Carlos Cubilla.

 

 

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