viernes 12 de agosto del 2022
ACTUALIDAD 03-03-2016 09:51

"Todo en familia es puro amor"

Melina Pitra celebra el primer año de Indiana Galería de fotosGalería de fotos

El tatuaje que Fabián Assmann (29) luce en su antebrazo derecho con el rostro de su mujer Melina Pitra (30) es mucho más que un gesto romántico. Hace siete años que están juntos y transformaron en una familia lo que comenzó como un intercambio de mensajes de texto. Por eso, en pleno festejo del primer año de su beba Indiana, en su casa en Pilar, y con su dulce hija Isabella (4) abrazándolos, la

modelo y el arquero de Vélez Sarsfield comparten su felicidad: “Estamos mejor que nunca como pareja. La llegada de las nenas nos unió aún más. Ellas se adoran. Isa es súper maternal con Indi, quiere protegerla a cada instante. Justamente cuando llevamos a vacunar a la gordita y lloró un poco, Isabella también lagrimeó. Sólo se ponen celosas cuando llega el papá de entrenar para ver quién lo abraza primero”. Y mientras Fabián asiente con una sonrisa, Melina agrega: “Desde pequeña Isabella fue más unida al padre. Lo ama, es su ídolo. Y como es muy tranquila, cuando era bebé me dejaba dormir más tiempo. En cambio, Indiana es más mamera y ya manifiesta un fuerte carácter. Antes del año, se largó a caminar. Es muy inquieta, a la noche se levanta cada dos horas. Y como Fabi tiene que descansar bien y levantarse temprano por su profesión, por ahora él duerme en el cuarto de Isa con ella y yo, en el mío con Indi”.

Dedicada más al crecimiento de sus hijas, hoy la modelo optó por disminuir su trabajo: “Hago desfiles y eventos puntuales donde no deba ausentarme de casa por varios días. También conduzco el magazine semanal ‘Ver’ por C5N. Pero como no me gusta dejar a la nenas con la niñera, mi representante Leandro Rud me entiende y organiza una agenda más tranquila”. Incluso en su hogar adora agasajar a su marido con su arte culinario: “No hay nada mejor que lo casero. Pero lo más loco en mí es que aprendí a cocinar hace pocos años. Al comienzo de la relación era Fabi el que cocinaba y lo hacía ¡muy bien! Como vivió solo en la pensión del club Independiente desde los 14 años, aprendió a hacerse la comida. Y en el último tiempo me agarraron ganas de imitarlo (Risas). Cuando estábamos

viviendo en España, me la pasaba hablando por teléfono con mi mamá para que me pasara recetas. Y, en 2014, cuando estábamos radicados en México, una amiga me enseñó a hacer sushi y ahora lo hago de pescado, pollo y carne. Los platos preferidos en casa son las pastas, sorrentinos o ravioles rellenos con salmón y queso, y mi innovador sushi. A veces cocinamos los cuatro”. Precisamente ambos consideran que esos planes divertidos los ayuda a conservar el equilibrio familiar: “Para que haya armonía y esté intacta la pasión entre nosotros, tratamos de tener nuestro espacio, salir con amigos mientras las nenas se quedan con sus abuelos. O nos encanta salir a comer con ellas. El humor es fundamental en nuestra relación”. Y en el preciso segundo en que él juega en el jardín con las nenas, ella hace una pausa, lo observa, y concluye: “Estamos agotados pero felices. Con el segundo hijo es todo más demandante. Pero Fabi me ayuda un montón. Le encanta bañarlas juntas porque juegan entre ellas con las muñecas en la bañera, el baño parece una juguetería. Mejor padre no pude haber elegido, es súper presente, cariñoso. Ya decidimos renovar los votos cuando cumplamos la primera década de amor. Siempre soñé con formar una familia pero nunca pensé que sería tan feliz. Fabián superó todas mis expectativas. Hoy, al mirar el hogar que tenemos, no pedimos nada más. Sólo deseamos que este momento sea eterno”.

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