Natalia Oreiro (Instagram)
Celebridades

Natalia Oreiro: "Me convertí en una mujer muy miedosa cuando fui madre"

La actriz reflexionó sobre la vulnerabilidad, el peso de la exposición y la búsqueda personal que atraviesa en una etapa de transformación íntima.

La tercera temporada de Las Pibas Dicen, el ciclo de entrevistas de Esto es Blender, abrió con una conversación tan íntima como necesaria. Invitada a reflexionar sobre el miedo, Natalia Oreiro se permitió correrse del personaje público para hablar desde un lugar profundamente humano. En un ida y vuelta con Julieta Ortega, Rosario Ortega, Ana Paula Dutil y Fernanda Cohen, la actriz y cantante dejó ver una faceta menos conocida: la de una mujer atravesada por la vulnerabilidad que trajo la maternidad.

Natalia Oreiro y el miedo que llega con la maternidad

Lejos de la imagen de seguridad que suele proyectar arriba y abajo del escenario, Natalia Oreiro sorprendió con una confesión sobre la relación con Merlín Atahualpa. “¿Quién no tiene miedo? Personalmente no me consideraba —o no sería algo que me describe a priori— la palabra miedo. Sin embargo, me convertí en una mujer muy miedosa cuando fui madre”, expresó. Su reflexión no solo desarmó el mito de la valentía permanente que se espera de las figuras públicas, sino que también conectó con una experiencia compartida por muchas mujeres: el nacimiento de un hijo como punto de inflexión emocional.

Natalia Oreiro y su hijo, Merlín Atahualpa

A lo largo de la charla, el tema se expandió hacia distintas formas de temor. Fernanda Cohen habló de la vulnerabilidad que implica “estacionar el corazón en alguien”, mientras Julieta Ortega puso el foco en los prejuicios que pesan sobre quienes se dedican al espectáculo. “La gente da por sentado que uno es desinhibido, que no teme al público ni a lo que vayan a decir”, señaló, desarmando otra idea instalada.

En ese mismo tono introspectivo, Rosario Ortega confesó que la exposición puede generar un movimiento inverso al esperado: “El escenario y la mirada hacen que yo me meta para dentro en lugar de salir para fuera y mostrar lo que tengo”. El intercambio, atravesado por la honestidad, dejó en claro que el miedo no distingue trayectorias ni niveles de experiencia; incluso quienes parecen más seguros conviven con él.

Natalia Oreiro y el desafío de soltar

Hacia el final, Natalia Oreiro volvió sobre su propio proceso personal y dejó entrever una etapa de transformación. “Estoy ahora en un proceso de querer soltar ciertas cosas que tengo muy agarradas. Estoy segura de que cuando pueda soltar voy a hacerme yo”, aseguró. La frase, cargada de sentido, sugiere una búsqueda de autenticidad que trasciende lo profesional.

Acostumbrada a reinventarse sin perder coherencia, la artista parece estar mirando hacia adentro con una sensibilidad renovada. Si la maternidad la conectó con el miedo, este presente —más reflexivo— la encuentra decidida a correrse de las exigencias externas para abrazar su propia versión.

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