Pasamos gran parte del día trabajando, resolviendo, conectados a pantallas, expuestos al ruido y a múltiples estímulos. Frente a esa exigencia constante, vale la pena preguntarnos qué nos aportan los espacios donde permanecemos más tiempo —nuestro hogar, una oficina o un hotel— y cómo diseñarlos para que acompañen lo que necesitamos: descansar, concentrarnos, inspirarnos, crear o sentirnos mejor.

La luz, los colores, la naturaleza, las texturas, los aromas y aquello que escuchamos generan estímulos que nuestro cerebro procesa permanentemente, muchas veces sin que seamos conscientes.
El neurointeriorismo permite comprender esta relación entre cerebro y entorno. La luz natural interviene en nuestros ritmos biológicos; la naturaleza puede favorecer experiencias restauradoras y los materiales generan distintas respuestas sensoriales.
También el color puede utilizarse como herramienta. Desde la psicología del color, una paleta puede pensarse según aquello que necesitamos favorecer: descanso y serenidad, o concentración, creatividad, inspiración y vitalidad. Aromas, música y sonidos completan la experiencia.
Desde una mirada energética, es importante observar dónde permanecemos durante muchas horas, como la cama o el espacio de trabajo. La radiestesia puede utilizarse para explorar posibles alteraciones energéticas; también podemos prestar atención a la exposición a campos electromagnéticos y a la ubicación de sus fuentes.
Pero hay algo fundamental: el bienestar no se puede estandarizar.
Después de más de veinte años dedicada al interiorismo, fui incorporando todas estas herramientas para profundizar en las necesidades de cada persona. Entre ellas, también esta la astrología. En la carta natal, la Luna habla de nuestra seguridad emocional y de aquello que nos contiene, nutre y protege; la Casa 4, vinculada con el hogar, simboliza nuestro refugio personal. Su signo y los planetas que puedan encontrarse allí aportan información sobre qué significa “refugio” para cada persona.
La integración de todas estas herramientas es la base de mi Método REFUGIO: una manera de abordar el diseño poniendo como prioridad el bienestar. El objetivo es crear lugares personalizados, pensados desde cómo necesitamos sentirnos y qué necesitamos que nos aporten.
Porque el espacio no es solamente el escenario donde vivimos nuestra vida: es parte activa de cómo la vivimos. Puede sostenernos, inspirarnos, restaurarnos y devolvernos la vitalidad que necesitamos cada día.
Mercedes Ponte Studio
Instagram: @mercedespontedeco
Web: www.mercedespontestudio.com.ar
Cel: 1568870266
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