En 1947 Kinsey brinda el primer aporte sobre la sexualidad humana, a partir de entrevistas personales detalladas sobre la vida sexual de hombres y mujeres con más de 18.000 individuos.
Dando a conocer el “Comportamiento sexual humano en hombres y mujeres”.
Entre los hallazgos se describe la alta prevalencia de la masturbación, experiencias homosexuales, sexo prematrimonial y extramatrimonial, lo cual fue revolucionarios para los años 40 y 50, donde las conductas sexuales reales diferían muchísimo de lo que la moral de la época consideraba ¨normal¨, recibiendo fuertes criticas y generando un enorme escándalo. Esto llevo a perder gran parte del apoyo económico de fundaciones privadas debido a la presión social, política y religiosa. Sus informes fueron censurados.
Nadie más hablo de sexo, sin embargo, inspiraron investigaciones posteriores como los estudios de Masters y Jonhson en 1966, quienes estudian la fisiología de la respuesta sexual humana y describen un modelo de cuatro Fases:
1º Excitación
2º Meseta
3º Orgasmo
4º Resolución
Describen la Respuesta Sexual Humana como una secuencia de acontecimientos fisiológicos, que tiene como meta preparar los cuerpos de dos miembros de sexo opuesto para la ¨reproducción¨ y para que el acto sexual sea exitoso, los órganos genitales deben experimentar cambios en su forma y función. Es imposible que se produzca el coito si ambos miembros no se hallan excitados. Es decir, se necesita un pene erecto y una vagina dilatada y lubricada.
Sin embargo, Masters y Jonhson, se centraron en lo fisiológico y clínico. No mencionan al placer.
Recién en 1979 Helen Kaplan aporta a la ciencia la Fase del Deseo, como la motivación psicológica y emocional para tener actividad sexual. Ella dice que sin deseo no hay posibilidad de respuesta, con lo cual el deseo pasa a ser la primera fase de la respuesta sexual.
Este modelo se replantea en el año 2000 con Ross Mary Basson, quien en base a sus investigaciones afirma que más del 50% de las mujeres con una sexualidad satisfactoria nunca o rara vez piensan en sexo y sostiene que las mujeres, especialmente aquellas cuya relación de pareja no es novedosa, comienzan las relaciones sexuales sin tener deseo, sólo se activan después de un proceso de intimidad sin que exista deseo previamente. Esto se llamó deseo post excitatorio y llevó a despatologizar comportamientos que eran totalmente normales en las mujeres;
Por consiguiente, el deseo sexual surge de manera voluntaria y no espontánea. Para que se de este modelo es necesario que el varón sepa cómo intimar a la pareja para inducirla a un estado de deseo y además que ella se muestre receptiva a ese encuentro. La mujer parte de una situación neutral, luego se plantea activarse sexualmente por el acercamiento de su pareja. Este modelo comienza a poner al otro como un inductor externo del deseo. Hoy en día cuando una mujer no tiene deseo suele atribuirse a que tiene una enfermedad, una educación sexual inadecuada o a que no quiere suficientemente a la pareja. Sin embargo, no se plantea que el proceso de intimar puede estar alterado o que su pareja no esté sirviendo como un adecuado inductor externo del deseo.
Muchas mujeres, sobre todo las que viven en matrimonio funcionan bajo este modelo. Sin embargo, muchas mujeres consultan por bajo deseo y pretenden ser ellas las que inicien el encuentro, esperando que el deseo aparezca de manera natural y espontanea, sin tener en cuenta que el deseo es una construcción. Esta allí el arte del sexólogo en brindar herramientas para activar el deseo y desterrar mitos, tabúes, información incorrecta con respecto a la sexualidad que no nos permiten disfrutarla en plenitud.
Dra. María Luciana Ritacco
Medica Ginecóloga y Sexóloga Clínica
Terapias Sexuales Individuales y de pareja
Talleres de sexualidad
Modalidad presencial y virtual
@dra_marialucianaritacco
+ 54 9 11 3218 7550
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