La bendición del no juicio
Estar cerca de caballos nos permite vernos. Estos seres leen la energía, el estado emocional, nuestra verdad más genuina.
Como animales de presa, tienen una capacidad perceptiva extraordinaria. Son como antenas que escanean las emociones, la coherencia. Y nos devuelven esta información en tiempo real, sin palabras, con su sola presencia.
Un animal no juzga. Solo responde a la energía que percibe. Y los caballos son expertos en bendecirnos con su presencia sin juicio.
La inteligencia de la manada
En la naturaleza, los caballos viven en grupos sociales con estructuras sorprendentemente sofisticadas. La yegua madrina lidera desde la sabiduría y el cuidado. El padrillo protege, desde la capacidad de defender a los suyos. Cada integrante tiene su propio lugar y función,y esto sostiene a todo el grupo.
Esta inteligencia circula cuando compartimos espacio con ellos. Los caballos perciben el campo energético individual y grupal. Detectan tensiones y coherencias.
Lo más poderoso de todo es quelo reflejan. Con sus cuerpos, sus actitudes, con la manifestación en lo físico de un patrón energético que nos atraviesa, muchas veces sin que nos demos cuenta. Pero nos muestran imágenes muy claras. Nos lo traen al registro consciente. Y esto vale más que mil palabras. Vemos la escena que permite comprender.
Coherencia= la propia verdad
Cerca de un caballo, no se puede fingir. No podemos mentirles, porque ellos nos sienten de verdad. Es una percepción que les permite sobrevivir. Sólo reconocen lo que vibra. Y la energía no miente.
Este encuentro con lo auténtico, a veces puede ser incómodo. Porque nos muestra nuestra fragmentación.Y es tan hermoso sentir la coherencia de lo que habitamos, con nuestra propia verdad. Este encuentro puede ser muy liberador.
Un caballo viene, respira con sus grandes ollares, acerca su cabeza a nuestro cuerpo.Y cuando elige quedarse…es tan hermoso, te lo prometo, nos dice “aquí estás y aquí estoy porque me siento seguro”.
Entonces, comprendemos que la presencia no se piensa;se habita. Desde la coherencia y la presencia podemos transformar la vida entera:cómo nos relacionamos, cómo nos lideramos a nosotros mismos y a otros, cómo atravesamos lo que la vida nos presenta.
Los caballos nos recuerdan quiénes somos, cuando dejamos de actuar como creemos que deberíamos ser.
Lic. Verónica Kenigstein
Creadora de Lectura de Vínculos Interespecies©
Espacio Ganesha, Baradero
@espacioganeshabaradero @vibratucorazoncaballo
Groucho Trump
Arte frente al mar: así es The Hidden Pearl, la nueva instalación de Bal Harbour
Así es la nueva casa de Nicolás Cabré y Rocío Pardo: playa propia en el jardín, muebles estilo campestre y un living XXL