Entre productos, tips de belleza y trucos profesionales, Eugenia redefine el cuidado personal como un acto de autenticidad, disfrute y conexión con uno mismo.
–¿Cómo definís tu estilo dentro del maquillaje y qué diferencia tu propuesta de la de otros make up artists?
Mi estilo es relajado. Me identifico con lo monocromático, lo multifacético y lo cómodo, siempre con un toque de elegancia. Me gusta la belleza que hay en lo simple y en lo auténtico, sin la presión de la perfección.
Como profesional, puedo explicar técnicas de maquillaje social o editorial como cualquier maquilladora, pero mi relación con las redes nace con la intención de proponer un make up más práctico y alcanzable, por eso la palabra “real” siempre da vueltas en mis propuestas. ¡Hay trucos para iluminar la piel y refrescar la mirada que funcionan para cualquier edad y podés conseguirlo en solo unos minutos!
Me gusta compartir lo que uso y me funciona, trucos de maquillaje y de belleza en general… lo que suma para mí es que las ideas se adecuen al estilo de vida de la mujer de hoy.
–Muchas mujeres sienten inseguridad con su imagen. ¿Cómo puede el maquillaje ayudarlas a empoderarse sin perder autenticidad?
La seguridad se construye siendo fiel a una misma. Las modas nos empujan a encajar en algo que no somos y eso genera ruido interno. El maquillaje puede ayudarnos a conectarnos con nuestro cuerpo y expresar lo que somos con más claridad. Es importante identificarnos con nuestra imagen; cuando respetamos nuestra identidad —clásica, romántica, gótica, ecléctica, minimalista, la que sea— nos sentimos cómodas, y eso se refleja.
Quizás un momento de reflexión sobre qué estilo, colores y maquillaje nos hacen sentir más cómodas, nos ayude a alinear nuestra imagen con nuestra esencia y a sentirnos más seguras de nosotras mismas.
Creo que el verdadero highlighter viene de adentro y que el maquillaje, como expresión artística, tiene la capacidad de transmitirlo.
–¿Qué rol juegan las tendencias en tu trabajo y cómo las adaptás a mujeres reales?
Las tendencias me encantan como fuente de inspiración. Funcionan como marcos creativos que nos invitan a explorar.
Este último verano europeo trajo tonos durazno y rosados, blush aplicado tipo “efecto sol”, iluminadores dorados… una estética fresca, luminosa, de un glow natural. Para la noche, en cambio, predominaron los tonos metálicos, labios bien definidos, delineados intensos y pestañas con protagonismo.
Todo eso es inspirador; la clave está en reconocer qué va con nosotras. Hay tendencias y también muchísimas formas de hacerlas propias. No tenemos que vernos todas iguales, quizás, como en la vida… lo bueno sea estar en la misma sintonía.
–Más allá de lo estético, ¿qué buscás transmitir con tu trabajo?
Quiero reivindicar el espacio del cuidado personal como un acto de expresión y bienestar integral. Existen infinitas acciones que combinan la salud y la belleza. Conectar el cuerpo con el espíritu es una práctica milenaria que no falla. En este sentido, me encantaría que muchas mujeres puedan identificarse con mi propuesta y hagan del cuidado personal un ritual propio, sin presiones ni moldes.
–¿Cuál es tu producto de cabecera, ese que nunca falta en tu cartera?
Un buen labial, sin dudas. Te ahorra tiempo y dinero porque podés lograr un maquillaje completo en labios, mejillas y ojos. Estos productos "multitasking" son ideales para viajar, incluso para maquillarse sin espejo. En mis redes pueden encontrar este tipo de maquillaje rápido y efectivo, o como los llamo yo… unos buenos “make up express”.
Me encanta la idea de que embellecerse no tenga que ser complicado ni lento. Al contrario: ¡transformémoslo en un momento de disfrute!





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