martes 10 de marzo del 2026

Mara Veiga: cuando una mujer se elige a sí misma, deja de amar demasiado

La coach Ontológico Mara Veiga, especialista en dependencia emocional, relaciones afectivas y constelaciones familiares, acompaña desde hace años a mujeres que aman desde la herida y no desde la libertad. En esta entrevista íntima, revela los patrones invisibles que las atrapan y el acto de valentía que marca el renacer.

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Mara lleva más de una década acompañando a mujeres que aman demasiado, mujeres que confunden sacrificio con amor, intensidad con pasión y dolor con destino.

Con grupos de recuperación consolidados, una escucha profunda y un enfoque que integra coaching emocional, constelaciones familiares y trabajo terapéutico, ayuda a desarmar historias que se repiten generación tras generación.

1. Mara, muchas mujeres que aman demasiado no creen merecer otra forma de amar. ¿Cuál es ese primer síntoma silencioso que revela que no es amor… sino dependencia emocional?

"El síntoma más claro es la pérdida de la paz. El amor real calma y construye; la dependencia se vive en estado de alerta.

Comienza cuando tu estado de ánimo pasa a depender exclusivamente de lo que el otro hace. Es esa sensación de desaparecer: dejás de escuchar tus necesidades para convertirte en lo que creés que el otro necesita para no irse. Si hay angustia constante y sentís que debés 'luchar' para que funcione, no es amor, es una herida pidiendo ser sanada."

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2. En tus grupos de recuperación, ¿qué es lo que más les cuesta soltar: la pareja, la fantasía de ser salvadas o el miedo a quedarse con ellas mismas?

"Definitivamente, lo más difícil de soltar es la fantasía de quién podría llegar a ser él si nos esforzamos lo suficiente.

A las mujeres que aman demasiado les cuesta renunciar a su 'inversión emocional'. Soltar implica enfrentar el vacío que aparece cuando ya no hay un drama que resolver. El miedo real no es a la soledad física, sino al encuentro con esa niña interna que se siente abandonada. En los grupos trabajamos para transformar ese miedo al vacío en un espacio fértil de reencuentro propio."

3. Desde tu experiencia, ¿qué herida familiar —esa que se repite de generación en generación— es la que más condiciona a una mujer a buscar vínculos donde siempre da más de lo que recibe?

"Hay una combinación profunda. Desde lo psicológico, observamos un apego inseguro en la infancia: niñas que, para sobrevivir, se volvieron 'resolutoras' del caos familiar. Aprendieron que ser queridas dependía de ser útiles.

Desde las Constelaciones Familiares, vemos que inconscientemente nos convertimos en 'madres de nuestros padres', saliendo del rol de hijas. El costo es altísimo: al sostener a los de atrás, perdemos la fuerza para mirar adelante. Nos inhabilitamos para una pareja sana porque, energéticamente, ese lugar ya está ocupado por nuestro clan de origen."

4. Cuando una mujer finalmente decide recuperar su poder, ¿cuál es el acto de valentía que marca el antes y el después en su proceso de sanar y volver a elegirse?

"El acto supremo es romper la promesa de que el otro es la fuente de nuestra felicidad. El verdadero 'antes y después' ocurre cuando el dolor de traicionarse supera al miedo de perder al otro.

Volver a elegirse es mirarse al espejo y decir: 'A partir de hoy, yo me encargo de mí', dejando de esperar un rescate externo. En este proceso, la mujer aprende a validarse y descubre que siempre fue suficiente. Es una transformación hermosa que, bien acompañada, no tiene 'efecto rebote': quien aprende a amarse desde la dignidad y la paz, ya no vuelve atrás."

Mara Veiga sabe que una mujer que deja de amar demasiado no se vuelve dura ni desconfiada. Se vuelve consciente.

Se vuelve una mujer que ya no entrega su vida para sostener historias que la rompen, sino que aprende a construirse a sí misma desde un lugar más verdadero, más profundo.

Porque cuando una mujer se encuentra, no solo deja una relación que la lastima, deja una versión de sí misma que ya no quiere habitar.

Y ese renacer —lento, valiente y transformador— es el inicio de una vida emocional más libre.

Quienes deseen comenzar ese camino pueden encontrar a Mara en sus espacios de acompañamiento personalizados y en sus grupos de recuperación, un lugar donde cientos de mujeres ya están escribiendo una nueva historia.

Redes de Mara Veiga:

Instagram: @MaraVeiga.Coach

Facebook: facebook.com/MaraVeigaCoach

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