viernes 12 de julio del 2024

Rutina de Skincare: ¿Qué es y cómo llevarla adelante?

Por Abuelárbol Biocosmética. Galería de fotosGalería de fotos

CREDITO CARAS

Hace un tiempo se ha vuelto tendencia una práctica que en realidad es muy antigua: se trata de las rutinas de skincare, que consisten en el cuidado de la piel del rostro a través del uso de determinados productos.

Las rutinas de autocuidado son, en verdad, un ritual muy antiguo: se sabe, por ejemplo, que mujeres como Cleopatra dedicaban gran cantidad de su tiempo al cuidado de su piel en pos de la salud, la belleza y el bienestar.

En esta nota, queremos compartirte todo lo necesario para que sepas cómo llevar adelante una rutina de skincare acorde a tu piel y tu estilo de vida, para que tu rostro se vea radiante y saludable.

El tipo de piel

A la hora de pensar en una rutina facial, es fundamental saber nuestro tipo de piel.

Es que no da lo mismo usar cualquier producto en nuestra rutina. Un mismo producto puede tener efectos muy variados en diferentes personas, dependiendo de sus hábitos, sus edades, y sobre todo, de su tipo de piel.

El biotipo cutáneo puede ser, por ejemplo, seca, grasa o mixta; y también puede haber otros factores que influyen en las necesidades de esa piel, como sensibilidad, deshidratación, líneas de expresión por la edad, etc.

Hay diferentes maneras de conocer nuestro tipo de piel: podemos realizar algún test de biotipo cutáneo, o bien acudir a una consulta con un profesional de la piel. En el perfil de instagram de @abuelarbol vas a encontrar un test para reconocer tu biotipo cutáneo y los productos más afines.

Los pasos

Así como existen productos específicos para cada tipo de piel, también existe un orden de aplicación de los productos que es importante respetar para obtener resultados.

El primer paso siempre lo tendrán los productos de limpieza: aguas micelares, geles, jabones de rostro. Siempre los usaremos en primer lugar y luego los enjuagaremos bien.

El segundo paso será hidratar el rostro. Aquí emplearemos tónicos, lociones, brumas y aguas florales o termales.

El tercer paso será la aplicación de algún sérum o crema, con efectos humectantes, nutritivos o con algún activo específico, como pueden ser la niacinamida, el ácido hialurónico, ciertas mantecas o aceites vegetales, etc.

Rutinas AM y PM

Es importante diferenciar entre rutinas de día y de noche, ya que según el momento del día, nuestros pasos pueden variar.

En el caso de las rutinas AM, es decir, rutinas de día, siempre finalizaremos aplicando protector solar, independientemente de que estemos en verano, otoño, invierno o primavera.

También es probable que en nuestra rutina de día optemos por cremas o lociones más livianas, para no sentir el rostro pegajoso o que se estanque sudor.

En cambio, en las rutinas PM optaremos por incorporar los principios activos más concentrados y las cremas más densas, que son las que tienen efecto más reparador. Esto lo hacemos por dos motivos: primero, porque al ir a descansar no sentiremos la molestia de esos productos en el rostro; y segundo, porque la piel absorbe mucho mejor los nutrientes cuando dormimos.

Si estás pensando en comenzar una rutina facial y no sabés qué productos elegir, te invitamos a contactar a Abuelárbol para recibir asesoramiento personalizado.

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Web: www.abuelarbol.com.ar

 

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