miércoles 18 de marzo del 2026
REALEZA Hoy 14:09

Quién era Jorge Zorreguieta, el padre de Máxima Zorreguieta, que fue prohibido por los Países Bajos

La reina de Holanda se enfrentó a una decisión vinculada a su papá en momentos claves de su vida.

Máxima Zorreguieta
Máxima Zorreguieta | redes sociales

Jorge Zorreguieta fue el padre de Máxima Zorreguieta y la persona que no pudo estar en dos momentos claves de su vida porque tenía la entrada prohibida a los Países Bajos. Una determinación que a la actual reina le costó superar pero pudo entender el por qué. A 8 años de su muerte, el hombre sigue siendo una de las figuras relevantes vinculado a la monarca.

El motivo por el que Jorge Zorreguieta no podía ingresar a los Países Bajos

Jorge Zorreguieta, el padre de Máxima Zorreguieta, murió a sus 89 años en un sanatorio porteño en 2017 tras permanecer internado por un linfoma y una infección respiratoria. Su historia siempre estuvo atravesada por una fuerte controversia que impactó de lleno en la vida pública y privada de su hija. 

El punto en el que su nombre resonó fuertemente se remonta a los meses previos al casamiento de Máxima con el entonces príncipe Guillermo Alejandro de los Países Bajos, celebrado en febrero de 2002. A fines de 2001, el Parlamento de los Países Bajos resolvió que Jorge Zorreguieta no asistiera a la boda, tras los cuestionamientos de organismos de derechos humanos. El motivo estaba ligado a su rol durante la última dictadura militar argentina, un período especialmente sensible para la sociedad holandesa, que había recibido a numerosos exiliados políticos desde 1976.

Máxima y Jorge Zorreguieta
Máxima Zorreguieta y su padre, Jorge Zorreguieta

La polémica fue tal que incluso se llegó a debatir la realización del casamiento. Finalmente, se alcanzó un acuerdo que permitió llevar adelante la ceremonia de los ahora actuales reyes de Holanda, aunque con la ausencia de Jorge Zorreguieta. La decisión también se extendió años más tarde, cuando tampoco pudo estar presente en la coronación de su hija como reina consorte.

“Era evidente que mi padre no vendría. Se cerraron acuerdos y éste es un evento constitucional donde mi marido se convertirá en rey y mi padre no tiene que estar”, expresó Máxima Zorreguieta en su momento, dejando en claro el peso institucional de la decisión que tomó el país, aunque no ocultó el costado emocional: reconoció que se trató de una situación “bastante dolorosa” para ella ya que se trataba de un momento muy especial de su nueva vida. 

Jorge Zorreguieta en la última dictadura militar argentina 

Jorge Zorreguieta se desempeñaba en la Sociedad Rural Argentina cuando fue parte de la desestabilización del gobierno de María Estela Martínez de Perón. En 1976, el Golpe de Estado autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, finalmente, se produjo y tuvo como figuras principales a Jorge Rafael Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti, conocidos como la Junta Militar.

La época más oscura de Argentina se mantuvo hasta 1983 y se caracterizó por establecer un plan sistemático de terrorismo de Estado, que incluyó robo de bebés y ocultamiento de su verdadera identidad, el secuestro y la tortura de personas, que luego dio origen a la Asociación Madres de Plaza de Mayo y Abuelas de Plaza de Mayo, que buscan a personas desaparecidas durante este período.

Rafael Videla y Jorge Zorreguieta
Rafael Videla y Jorge Zorreguieta

En el transcurso del gobierno militar, Jorge Zorreguieta actuó primero como subsecretario de Agricultura de la Nación desde 1976 hasta 1979 y luego como secretario de Agricultura y Ganadería, rol que se extendió hasta 1981. En paralelo, el padre de Máxima Zorreguieta ocupó el cargo de presidente de la Junta Nacional de Granos.​ Por su participación en el Golpe de Estado en Argentina y su lugar cercano a los dictadores, el hombre no pudo ingresar a Holanda y acompañar a su hija en dos ceremonias claves para ella: su boda con el ahora rey Guillermo Alejandra y su coronación como reina consorte. 

De esta manera, Jorge Zorreguieta, el padre de Máxima Zorreguieta, murió a sus 89 años en 2017 y fue prohibido por los Países Bajos porque participó de la dictadura militar de 1976 desempeñándose como secretario de Agricultura y Ganadería. Un antecedente que generó un fuerte rechazo por parte de organismos de derechos humanos y de la sociedad neerlandesa, y que derivó en una decisión institucional que marcó para siempre la historia familiar.