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22/06/2016

Actualidad

Bandana: emotivo reencuentro y regreso a los escenarios

“Volvimos porque nos extrañábamos”.

Fueron parte de la infancia y adolescencia de millones de fans que vivieron con emoción y entusiasmo el nacimiento de un banda de pop. Tal vez  por eso, y por el carisma y talento de sus integrantes, elegidas tras competir en el reality “Popstars”, radique el porqué Bandana se convirtió en una de las bandas nacionales más convocantes y queridas.
Corría el año 2001 y Virginia Da Cunha, Lourdes Fernández, Valeria Gastaldi (34), Maria Elizabeth “Lissa” Vera e Ivonne Guzmán cumplían el sueño de ingresar a la industria musical. Tuvieron records de shows en el Teatro Gran Rex, con más de 200 presentaciones, vendieron 500.000 copias en los dos años y medio que duró el grupo y realizaron giras por Sudamérica, Estados Unidos y España, además de recorrer la Argentina. En 2002, inclusive, fueron las primeras argentinas en grabar la banda de sonido de una película de Disney, “Lilo and Stitch”,  y también las primeras en aparecer en “Billboard”, la icónica revista norteamericana.
Y hoy, a quince años de aquel tsunami de éxito y popularidad, el regreso de la banda vuelve a sacudir la escena nacional con nuevo récord: luego de una campaña de promoción que comenzó en las redes sociales y tras la decisión de sus integrantes de volver al escenario del teatro Lola Membrives,  Bandana (esta vez sin la participación de Ivonne) agotó las entradas de sus tres primeros shows en cuestión de minutos. Un “Deja vu” que revive la química con sus fans y la de sus cuatro cantantes, quienes dialogaron con CARAS sobre el tan esperado retorno, tras años dedicadas a tanto a proyectos solistas como a vidas que llevaron a algunas de ellas por la senda del matrimonio y la maternidad.
“Hace tiempo teníamos ganas de volver, pero por una necesidad de estar juntas nosotras. Hicieron algo Valeria y Lourdes, me invitaron para cantar y nos dimos cuenta que había conexión. A partir de ahí surgieron las ganas”, confiesa Lissa. “Se dio muy naturalmente y me parece que la característica de Bandana es esa; no especulamos mucho. Sucede. Por eso también cuando nos preguntan qué va a pasar a partir de ahora, la respuesta es que iremos viendo. Porque esa fue la premisa del primer encuentro. Nosotras queríamos sentirnos cómodas y vivirlo desde otro lugar, ya ahora más grandes y entendiendo lo que habíamos vivido de chicas”, agrega Lourdes.
“Nuestra conexión y la presencia constante de la gente durante todos éstos doce años que estuvimos separadas hicieron que las dos fuerzas se unieran. Y así como se dio la primera vez, que no se planificó, porque se hizo una convocatoria y fuimos todas, ahora nos volvemos a encontrar, preparadas para también encararlo diferente”, remata Virginia sobre un reencuentro que tiene a las cuatro artistas cumpliendo un riguroso plan de entrenamiento físico —un personal trainer les da clases grupales de entrenamiento funcional, un versión adaptada de “crossfit”— además de ensayos diarios de banda y coreografías y  extensas pruebas de vestuario.
El show que mostrarán el 8, 9,10, 15,16, 17, 18, 19, 20 y 21 de julio próximo (al cierre de esta edición) en el teatro Lola Membrives con entradas agotadas promete mucho despliegue visual y técnico y pretende sacar rédito de la madurez de las cuatro artistas. “¡Van a ser una fiesta!”, adelantan casi al unísono.
Y, para alegría de sus fans, CARAS invita al Meet & Greet de Bandana. Para ir a ver el show del grupo y conocer a sus integrantes los interesados deberán ingresar al Facebook de Revista CARAS y contestar la consigna: ¿Cuál es tu canción favorita de Bandana? Así podrán concursar por 20 pares de entradas. El premio será entregado a los 20 (veinte) participantes que obtengan la mayor cantidad de votos hasta el 28 de junio.

— ¿Qué emociones despertaron al reunirse de nuevo?
—Valeria Gastaldi: Fuimos fluyendo. Primero fue esto de coincidir en querer juntarnos, como es todo en Bandana, con una energía de sincronía absoluta. Arrancamos felices. Fue como si hubiésemos dejado ayer el escenario, pero ahora con lo lindo de encararlo cambiadas. Hoy volvemos con madurez, con un camino recorrido.
—Lourdes Fernández: También nos pasa que nos hemos conocido mucho en ese momento. Y después, todas estuvimos muy presentes dentro de la vida de todas y partir de eso es que hoy vivimos como ¡un viaje de egresados!—lo dice y todas se ríen—Las previas de los ensayos o el levantarse temprano se sobrelleva mejor así y hacen que todo el trabajo de montar este show sea increíble.
—Lissa Vera: El juntarnos también tuvo que ver con nuestras ganas de disfrutar eso que nos pasó hace tanto tiempo, cuando éramos tan chicas, 19 y 20 años. A veces la sensación que me da es que fue tan fuerte que ni siquiera terminamos de procesarlo. La madurez y el conocimiento del mercado y el negocio, por seguir con nuestras carreras, hicieron que digamos, “che, las extraño”. Igual, siempre hubo mensajes de navidad, de cumpleaños, para saber cómo andábamos. Eso nunca se cortó. Queremos disfrutar Bandana, la gente, las giras y el trabajo que elegimos desde chicas, porque todas siempre quisimos dedicarnos a esto.
—L.F.: Es que “Hoy tu sueño es real…” (los dice cantando y todas vuelven a reír)
—V.D.C: Lo vivimos con placer, con más seguridad. En su momento a nosotras nos eligieron y ahora nos elegimos nosotras. Y eso se vive con una estabilidad y un placer distinto, aunque siempre hay una cuota de incertidumbre porque no sabíamos cómo nos íbamos a sentir después de tantos años sin estar juntas, mirándonos en un espejo bailar. Y eso lo descubrimos hace poco y fue tan mágico y tan lindo que dijimos ya está, vale la pena hacerlo, no hay dudas.

—¿Cómo recuerdan aquel debut, en 2001?
—V.G.: Con mucha emoción porque fue muy importante lo que nos pasó. Empezamos una carrera y siempre lo decimos: somos muy agradecidas porque nos dieron muchas posibilidades siendo muy chicas. Se nos dieron cosas muy grandes con Bandana que a otros artistas le toman quince años lograr.
—¿Y de qué forma se mantenían en contacto y presentes en la vida de las demás?
—V.G.: Nos pasaron muchas cosas: matrimonio, hijos, mudanzas. Y en los momentos indicados siempre aparecimos. Un lazo tan grande como Bandana no se corta nunca. Creo que al principio cada una necesitó su espacio, pero no por nada malo, sino porque durante mucho tiempo estuvimos muy pegadas, y después siempre estuvimos en contactos en las instancias importantes.
—L.V.: Como en cualquier amistad verdadera. A mí me vinieron a ver cuando estaba embarazada y después cuando tuve a mi hija, me acuerdo que Virginia apareció en la clínica. Yo estaba toda amarilla, con mi beba acostada y verla me emocionó mucho. Empecé a llorar. Y cuando Vale tuvo a Manu también estuvimos. El cariño es honesto, sino Bandana no hubiese sucedido otra vez.
—V.D.C.: Quedamos amigas, hermanadas.
—L.F.: Es eso. Bandana es una hermandad. Vivimos algo especial y creo que todas caímos en la cuenta de eso. Si bien somos muy diferentes, a la vez sabíamos que estábamos en grupo. Cuando a alguna se la salía la cadena, otra venía y la ubicaba (risas)

—¿Y cómo eran esos roles?
—L.F.: Al ser tan diferentes no nos peleamos por los zapatos (risas)
—V.G.: Hay como un base ya. Lo lindo de esta convivencia es que sucede eso. Vos ponés sobre la mesa cuatro cosas y cada una va a una diferente. Está bueno.
—L.F.: Las mujeres que llevan a cabo su sueño y objetivo tienen la energía medio masculina. Y eso reina en Bandana. Es corta la bocha, no hay internas, ni ese lleva y trae.
—L.V.: Cuando hay alguna dificultad, la enfrentamos sin vueltas, con honestidad. Somos hermanas en ese sentido y, bueno, a veces te peleás con una hermana. Nos queremos.
—V.D.C.: Pero tal vez hubo una inversión de roles de lo que fue al principio…

—¿En qué sentido?
—V.D.C.: Por todo lo que cada una aprendió en estos años fuimos encontrando nuestro equilibrio interior y todo lo que no dominábamos, ahora sí. Por ejemplo, yo en ese momento era la racional, la reflexiva, el “cerebro” y Lourdes era la emoción explosiva, ahora como que estamos invertidas. Lourdes dice “paremos un poco” y yo soy la que explota.
—L.F.: Sí, es muy interesante. Pero las diferencias conviven y lo hacen de manera genial. Creo que en la unión está la fuerza, aunque sea un cliché. Es un lindo mensaje y eso se refleja en el show que estamos presentando. A diferencia de los que era Bandana antes, lejos de uniformarnos, ahora se hace incapié en las diferencias de cada una y eso nos potencia.
—V.D.C.: Porque esta vez somos reales artífices de lo que estamos creando. Las canciones son las mismas porque fueron las que trascendieron, pero cada una de nosotras está realmente participando.
—L.V.: Ahora somos mujeres, con nuestras curvas, nuestra historia, nuestros niños. Esa es la imagen que estamos queriendo dar.
—V.G.: Las diferencias potencian y conviven, es un lindo mensaje para la sociedad.

—¿Y en qué se sienten cambiadas como mujeres?
—V.D.C.: Siempre fui una persona extremadamente disciplinada, muy perfeccionista y autocrítica. Muy organizada, como la alemana del grupo.
—L.V.: Sí, eras “Gertrudis. Hi Virginia” (más risas).
—V.D.C.: Y en todos estos años aprendí que cuando uno suelta y se relaja las cosas salen mucho mejor que cuando las forzás. También dejé ese costado rebelde de querer demostrar que no soy una “barbie”, por más rubia de ojos celestes que sea. Estoy más para compartir que para pensar en mí.
—L.F.: Y yo venía como de otro palo, más rockero, y no digo que renegaba, pero tal vez un poco. Pero entendí que Bandana me dio algo tan genuino, que inclusive trascendía a lo musical. Me dio otra posibilidad, porque el pop te deja hacer muchas cosas. Me empecé a sentir orgullosa de mi camino, lo acepté y eso fue lo que me dio ganas de volver. Entendí lo que vivimos y el privilegio que tenemos de contar con tanta gente que nos quiera. Además, nosotros lo vivimos al revés, primero el estadio y después lo chico.
—V.G.: En esta vuelta estoy disfrutando mucho todo lo que aprendí desde que terminó Bandana hasta hoy. Aprendí mucho en lo que es música, esforzándome, trabajando mucho con buenos resultados y otros no tanto. Siento que me volví muy positiva. Es que no puedo decir cosas negativas, es un ejercicio de todos los días que hice por muchos años. Me volví muy positiva gracias a mis hijos, creo que el verlos nacer me hizo pensar que todo va para adelante y que la vida tiene un sentido muy potente.
—V.D.C.: Hay que ponerle goce al sacrificio.
—V.G.: Exacto. Y también correr el ego a un costado cuando llegan los hijos. Yo empecé a trabajar todo lo que hacía artísticamente y lo hacía desde otra búsqueda, de mejorar, trabajar.
—L.F.: Bandana nos dio un cable a tierra, nos dimos cuenta que somos privilegiadas por poder vivir de la música.
—V.D.C.: Fue un cambio en todas. Esa cosa de insatisfacción constante que uno tiene de joven, ya no está. Somos agradecidas y vivimos cada momento al ciento por ciento.
—L.V.: Bueno, yo me siento muy diferente. Cuando empecé en el grupo tenía un pensamiento, una vida distinta, quizá más limitada por cuestiones económicas. Bandana me abrió las puertas a un mundo nuevo y a trabajar de lo que quería. De más chica tenía un temperamento bastante fuerte y lo que traté de hacer fue suprimir o minimizar los defectos y tratar de aportar a las virtudes. Uno no cambia su esencia, pero si la puede mejorar. Soy una mujer entera, madre, feliz con el esposo que tiene.  Aprendí y me tropecé muchas veces por no escuchar, porque soy muy rebelde. Lo que intento hoy es poder disfrutar. Aunque hay cosas que no cambian, como el hecho de ser tan volada (risas).

—¿Qué sucedió con Ivonne, que no es parte de este regreso?
—V.D.C.: Sí, hablamos muchas veces con ella y así como a nosotras nos llevó tiempo pero decidimos encontrar un momento donde confluir en los deseos, a ella no se le dio. Está con otros compromisos y no es su momento. No fue nada negativo. También tenemos una relación excelente, pero su momento individual y emocional no era compatible con esta vuelta.

—¿Y cómo es esta versión de Bandana: volvieron más provocativas, más sensuales?
—V.D.C.: Es el reflejo de lo que somos hoy: cuatro mujeres de 34 años, muy bien plantada después de todo lo que hemos aprendido; con los hijos nacidos, los países recorridos y los discos independientes o no que hemos sacado. Somos el reflejo de nuestras experiencias. Queremos mostrarnos como mujeres, ya no es un producto “teen”.
—L.F.: Además ya no podemos (risas) Es el reflejo de la verdad. Por suerte tenemos un equipo de laburo, que vamos armando a medida que pasan los ensayos, y gracias a Gustavo Yankelevich, que nos dio la posibilidad de sentirnos cómodas estéticamente. Hay un planteo estético muy fuerte, todo es audiovisual.

—¿Qué les provocó que los primeros shows se hayan agotado en minutos?
—L.F.: ¡No lo podemos creer!
—L.V.: Con el primero no caí, pero con el segundo y tercero empecé a saltar por doquier en mi casa. Vendimos tres en tiempo récord, algo que pasa hoy por hoy con la situación del país. Que la gente nos elija y quiera vernos a pesar de todo es increíble.
—V.D.C.: Sentimos agradecimiento y alivio, porque a todas nos costó tomar la decisión de entender que por un tiempo nuestras vidas individuales iban a pasar a un segundo plano. Porque hay que ponerle realmente todo a esto, para volver a repetir algo tan grande, un fenómeno musical y social tan importante, realmente demanda muchísima energía. Y saber que la gente está respondiendo tan bien es concluir que estamos bien encaminadas.

—¿Se emocionaron por la respuesta de sus fans?
—V.G.: Fue un flash.
—L.F.: No sólo se vendieron por Internet. Hubo gente durmiendo en la puerta del teatro, no lo podíamos creer.

—¿Qué pueden adelantar de lo que mostrarán arriba del escenario?
—L.F.: Va a ser una puesta increíble.
—V.D.C: Siempre se supo que la banda sonaba increíble, que nuestras voces en conjunto realmente armonizaban y que era algo muy poderoso. Entonces quisimos darle mucha bola a lo visual, a los cambios de vestuario, a este reflejo de las cuatro mujeres que ya sabemos lo que somos, porque antes estábamos en la búsqueda. Ahora hay mucha más tecnología y  una modernización total del sonido y nuestra imagen. Es un show con 28 canciones.
—L.F.: Un show que no para, ¡yo no me acordaba que tenemos tantos hits!.
—V.D.C.: Hay momentos que se acercan a la comedia musical, otros más simples de acústicos, vamos a pasar por muchos.
—L.F.: La idea es que la gente cante con Bandana, esa es la premisa fundamental de este show.

—¿Qué les dicen sus fans?
—Todas dicen: “Sos mi infancia”.
—L.F.: Y tal vez te lo está diciendo una mina de un metro ochenta con unas gomas bárbaras…una vedette!
—V.D.C.: ¡Una diosa espectacular en el baño de un boliche!
—L.V.: Te dicen “yo bailaba con vos” y entonces empezás a hacer cuentas y…
—L.F.: ¡Cómo hemos crecido! (risas) Pero estamos re orgullosas de tener la edad que tenemos. Yo tengo 35 y me siento espectacular. Tenés todos los recursos para pasarla súper bien y eso se refleja en todo.
—V.G.: Yo me siento mejor ahora que en la Bandana anterior.
—V.D.C.: La plenitud de la mujer llega con los 30.
—L.F.: Es increíble como trascendió generacionalmente el grupo y el cariño de los que se sintieron identificados. Yo estoy extasiada y sorprendida.

—¿ Y de qué manera se están preparando para los shows?
—V.D.C.: Todos los días tenemos entrenamiento físico y hacemos funcional training. Todas juntas. Tenemos un personal trainer con el que laburamos lo que es el estado físico y después hacemos ensayo de coreografía. Arrancamos a las once de la mañana y más tarde tenemos reuniones y ensayos.

—¿Cómo imaginan el momento en el que el telón va a levantarse?
—V.D.C.: ¡Va a ser una fiesta!
—V.G: ¡Me parece que no pensamos mucho para no ponernos nerviosas!
—V.D.C.: No conviene pensar.
—L.V.: El otro día en casa me puse a pensar y me empezaron a temblar las piernas. Es muy loco lo que está pasando. Va a ser un reencuentro con el público que durante tantos años nos pidió que volvamos. Bueno, acá estamos, ¡vengan a cantar con nosotros! Ese es el mensaje que queremos dar hoy por hoy.

—Vuelven por pedido del público y porque se extrañaban.
—Todas dicen, casi al unísono: ¡La verdad es que sí!

Por Kary López.

Producción: Alicia Blanco.
Fotos: Hair Photos.
Agradecimientos: Laurencio Adot, Claudia Arce, Jessica Trosman, Ayres, Melocotón, Loei.
Estilismo: Sofi Alurralde y Joaco Díaz. Make-up: Tomás Haju, Benjamín SH, Vixt Green-ville. Peinados: Lucas Martínez Navarro, Matías Giacchino. Instrumentos de Banda “Eufonicos”. Locación: Astilleros Milberg, Benavídez.

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