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31/08/2017

Todo sobre los tres bypass que le practicarán a Oscar González Oro

Este jueves el conductor radial pasará por el quirófano para ser intervenido.

Oscar González Oro se refugia en las redes y comunica tanto a allegados como a seguidores sus sentimientos frente a la cirugía que le deberán realizar este jueves. En concreto, al conductor radial de “El rifle y la gente” se le practicarán tres bypass. “La base del corazón tiene un infarto, las cañerías están obstruidas…”, había confirmado en sus perfiles, aunque en un principio se pensó que presentaba problemas respiratorios. ¿En qué consta esta cirugía y qué recaudos debe tomar el paciente en la recuperación?

El doctor Walter Rodríguez, coordinador del Servicio de Cirugía Cardiovascular del Sanatorio Finochietto, explicó que se llama “bypass” o “puente” a un conducto alternativo que saltea una oclusión generada en un conducto principal. “Cuando la obstrucción en una arteria produce una reducción del caudal de sangre que transporta, un ‘bypass’ coronario es un conducto conectado al sector que está después de la obstrucción, que restituye el caudal sanguíneo adecuado para mantener vivas a las células miocárdicas que irriga”, detalló.

El cirujano cardiovascular explicó que desde su primera aplicación en la cirugía coronaria por el doctor René Favaloro hace 50 años, la técnica presentó una infinidad de mejoras, ya sea en el calibre y calidad de las suturas; en múltiples estrategias de revascularización con diferentes conductos según las características de las arterias a tratar; en evolución tecnológica en la circulación extracorpórea y evolución farmacológica en los agentes anestésicos.

Pero aclaró que las optimizaciones que más impacto tuvieron fueron “ por un lado, la difusión del empleo de conductos arteriales –especialmente en poblaciones jóvenes – por su excelente duración a lo largo de décadas y por el otro, la posibilidad de realizar el bypass coronario sin detenerlo, es decir, la cirugía coronaria ‘sin bomba’ de circulación extracorpórea, estrategia que aporta mayor beneficio a las poblaciones de riesgo como los pacientes añosos o con severa insuficiencia renal y respiratoria”.

El médico explicó el porcentaje de hombres a los que se les practica un bypass es mayor el de las mujeres, porque entre los llamados factores de riesgo coronario “menores” se encuentra el sexo masculino. El hecho de que las hormonas femeninas protejan al corazón durante la edad fértil hace que ellas, en esta etapa de la vida, requieran menos cirugías con esta técnica así como también menos angioplastias. Entre los llamados factores de riesgo coronario “mayores” están el tabaquismo, el colesterol alto o dislipidemia y la hipertensión arterial.

A González Oro se le deben practicar tres bypass. Ante la pregunta de Caras Salud sobre si la cantidad de puentes a realizar incrementa las chances de complicaciones, el cirujano sostuvo que no. Pero aclaró que el riesgo se eleva cuando influyen otros factores, como el estado de contractilidad del corazón, ya que un infarto significa que una parte del tejido de un órgano ha muerto y, como tal, ya no cumple su función. También repercute el estado de las arterias a revascularizar, porque como todo puente, un bypass debe “nacer” en una zona sana y “desembocar” en una zona sana.

“Existen cuadros en los que la ateroesclerosis afecta en forma difusa toda la extensión de una arteria, en cuyo caso dicha arteria no se puede revascularizar. A modo de ejemplo, puede ocurrir que dos pacientes tengan tres arterias con obstrucciones, pero en uno todas esas arterias se encuentran sanas, mientras que en el segundo caso dos de las arterias tienen enfermedad difusa. En el primero se podrán hacer tres bypass; en cambio, en el segundo sólo uno. Es fácil deducir que este último paciente está en mayor riesgo que el primero”, detalló.

Rodríguez aclaró que no existe un límite preestablecido como máximo al momento de tener que realizar puentes coronarios y que incluso hay reportes de personas a quienes se les han hecho siete bypass. “Lo importante es que se pueda revascularizar la totalidad de arterias afectadas que amenazan la vida del paciente con un infarto”, recalcó.

En las redes sociales y en artículos periodísticos, González Oro lamentó haber fumado desde los 13 años. Quizá por este motivo el conductor pensó que cursaba una insuficiencia respiratoria cuando en realidad sufría problemas cardíacos. Al respecto, Rodríguez explicó que algunos pacientes presentan síntomas como disnea (sensación de falta de aire) como consecuencia de una inadecuada función del corazón. Por eso, en estos casos es frecuente adjudicar a las enfermedades pulmonares la responsabilidad de dicha manifestaciones.

Pero más allá de este caso particular, el síntoma más frecuente de la enfermedad coronaria es el “angor”, una importante opresión en la zona del esternón, a veces irradiada a hombro o brazo izquierdo o mandíbula, aunque no todos lo presentan. En ocasiones hay manifestaciones de dolor que se pueden confundir con úlcera gástrica, gastritis, esofagitis o colecistitis. Pero entre un 5 y un 10% de los afectados no presentan ningún síntoma, los que los convierte en la población de mayor riesgo ya que la primera manifestación de la enfermedad puede ser la muerte súbita.

En relación al postoperatorio, “si no se presentan complicaciones, todo paciente permanece entre 24 y 72 horas en una Unidad de Cuidados Intensivos especializada en postoperatorio de cirugía y entre dos y tres días de internación en el piso”, detalló Rodríguez. Y agregó que al momento del alta, la persona puede realizar una vida “casi normal”, limitado por el gran cansancio que produce toda cirugía mayor.

“Normalmente, la recuperación es completa entre los 30 y los 60 días, dependiendo de la capacidad de cada paciente y de la presencia o no de intercurrencias en el postoperatorio”, detalló.

Pero el paciente tiene que adoptar hábitos saludables tras la cirugía, porque “la obstrucción de las arterias coronarias es casi siempre consecuencia de una enfermedad “sistémica” (que afecta a todo el organismo) como es la ateroesclerosis”.

“Al ser una enfermedad metabólica, la ateroesclerosis de ninguna manera se cura con procedimientos invasivos. La única forma de evitar que la enfermedad vuelva a convertirse en una amenaza es implementar una adecuado tratamiento higiénico-dietético-farmacológico que ataque todos los factores de riesgo modificables. Así, se le recomendará no volver a fumar, mantener su presión arterial en cifras normales así como sus niveles de colesterol, triglicéridos, ácido úrico y glucosa en sangre. Del mismo modo, deberá hacer actividad física regularmente y evitar el estrés”, concluyó.

El propio Gonzalez Oro dejó su emotivo mensaje.

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