Ana, ¿cómo comenzó tu recorrido profesional?
Mi camino profesional como terapeuta no empezó desde la teoría, sino desde la experiencia personal. Durante mucho tiempo viví desde la exigencia, el control y una sensación constante de tener que “hacerlo bien”. Eso me llevó a preguntarme qué había detrás de esa forma de vivir, y fue ahí donde comenzó un proceso profundo de búsqueda y transformación, un proceso de reconexión con mi alma.
¿Entonces…?
A partir de ese recorrido, me formé en distintas herramientas terapéuticas, de autoconocimiento y enfoques de desarrollo personal. Hoy acompaño procesos donde integro conciencia emocional, cuerpo, mente y Alma, entendiendo que sanar no es solo comprender desde lo mental, sino animarse a mirar lo que duele y hacerse responsable de transformarlo.
¿A qué tipo de personas acompañás?
Trabajo con personas que, a pesar de haber avanzado en su vida, repiten patrones, se sienten vacías o angustiadas, se autoexigen, les cuestan los vínculos o les resulta difícil disfrutar. Muchas veces llegan con la idea de que sanar debería sentirse como claridad constante o bienestar permanente, pero la realidad es que el proceso también incomoda. La mente, el ego y el sistema nervioso tienden a resistirse, porque están diseñados para sostener lo conocido.

¿Qué implica ese proceso de sanar?
Sanar es cambiar la forma en que interpretamos nuestra historia, dejar de vivir desde el lugar de víctimas y empezar a gestionar lo que sentimos. Es un proceso, como dije, que incomoda, pero que permite encontrar una paz más real y construir vínculos más conscientes, empezando por el que tenemos con nosotros mismos.
¿De qué manera podés ayudar a quienes recurren a vos?
Mi enfoque como terapeuta holística se basa en la integración de herramientas sistémicas, como las constelaciones familiares, junto con el desarrollo personal y el autoconocimiento. No alcanza con entender lo que nos pasa; necesitamos atravesarlo.
¿Cuás el tu diferencial?
Considero que lo que me diferencia es la forma de comunicar y acompañar estos procesos, bajando lo profundo a un lenguaje claro, cercano y aplicable. No busco idealizar la sanación, sino hacerla real.
El mundo ha cambiado, y cada vez más personas se permiten conocerse, sanar y recuperar su poder personal. Mi objetivo es seguir expandiendo este mensaje, no solo en sesiones individuales, sino también a través de espacios grupales y contenidos que ayuden a más personas a comprenderse y transformarse.
Acompaño estos procesos tanto de manera presencial como virtual.
Para finalizar, ¿cómo te pueden contactar?
Pueden comunicarse a través de WhatsApp al +54 9 3462 52-0072 o encontrar más información y contenido en mi Instagram: @linchetaana
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