jueves 16 de abril del 2026

El león en el living: ansiedad y el cuerpo como refugio

Por Valentina Rizzi – Lic. y Profesora en Psicología | De pelear con lo que nos pasa a aprender a escucharlo.

El león en el living: ansiedad y el cuerpo como refugio
El león en el living: ansiedad y el cuerpo como refugio | CONTENT CARAS LIKE
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La ansiedad es una alarma de supervivencia. Imagínate que abrís la puerta de tu casa, vas al living y hay un león. En milisegundos tu cuerpo se activa: te sudan las manos, el corazón late fuerte, la respiración se acelera, los músculos se preparan. No pensas demasiado: actúas. Esa es la ansiedad funcional y nos ayuda a sobrevivir cuando la necesitamos.

El problema es que muchas veces atrás de la ansiedad, no hay un peligro real. Algo pasó o está pasando: una charla con tu jefa, una discusión con tu pareja, un desencuentro con tus amigos/as. Ahí la mente quiere anticiparse. Entra en un loop de análisis constante, necesita tener el control, sobrepiensa (imaginando escenarios, boicoteando), aparece el “narrador interno” y toma el mando, no se detiene, y el problema se termina agrandando… vemos eso que pasa o que pasó mucho más peligroso o amenazante de lo que realmente es.

Y el cuerpo habla: sentimos un nudo en la garganta, tensión en diferentes partes del cuerpo, insomnio, palpitaciones, cansancio mental, irritabilidad. Esto puede traducirse también en emociones o sensaciones: angustia, sentir una amenaza constante, mal humor, enojo, tristeza. La fuga energética que provoca es desgastante.

No se trata de eliminar laansiedad, sino cambiar la forma en que nos vinculamos con ella.

Del ruido a la calma: algunas herramientas para ejercer el arte de volver al aquí y ahora.

Escribir lo que te pasa: sacarlo de la cabeza, ponerlo en palabras y sin filtros, ayuda a ordenar y a quitarle el peso que tiene dentro.

Mover el cuerpo: la actividad física, caminar, estirarte o simplemente cambiar de postura puede cortar el loop mental.

Registrar la respiración: no hace falta cambiarla, solo prestarle atención, hacerla consciente, esto va a traer presencia.

Conectar con la Naturaleza: salir al aire libre, grounding (práctica de conectar el cuerpo con la Tierra), o simplemente observarla, baja los niveles de cortisol y nos ayuda a conectar con el momento presente.

Hablarlo en terapia: la mayoría de las veces la ansiedad es una señal de que hay algo que necesita ser escuchado.El espacio terapéutico es por excelencia un espacio para que puedas revisar y poner en palabras todo lo que te está pasando.

Eso que tanto incomoda, también tiene algo para mostrarte.

 

Lic y Profesora en Psicología - Valentina Rizzi
MP: 1449
Contacto: [email protected] // +543772645613

 

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