Para empezar, ¿qué se encuentra una persona cuando llega a Bodega Claroscuro? ¿Qué hace que la visita sea mucho más que una visita tradicional a una bodega?
Se encuentra con un lugar pensado para ser vivido con todos los sentidos. Claroscuro está en Vista Flores, en pleno Valle de Uco, y desde que se llega al viñedo, con la cordillera de fondo, se entiende que acá el paisaje, la arquitectura, el arte, la gastronomía y el vino forman parte de un mismo relato. El recorrido empieza en la galería, donde las obras originales de artistas argentinos dialogan con los vinos que las inspiraron. Sigue por la sala de tanques, donde se conoce el corazón de la elaboración, y puede continuar en nuestro deck flotante, una terraza suspendida sobre los viñedos con vista 360° a las montañas. Cada espacio tiene su propio clima y su propia forma de contar la historia. Por eso decimos que no es una visita tradicional: es un destino. Cada visitante se lleva algo más que una copa: se lleva una historia.
¿Qué experiencias puede elegir hoy un visitante en Claroscuro ¿Cómo se combinan las visitas, degustaciones, propuestas gastronómicas y el recorrido por la bodega?
Pensamos la propuesta como un abanico, para que cada persona encuentre su propio ritmo. Para un primer encuentro, está la visita y degustación «Cuatro Etiquetas»: un recorrido donde arte y vitivinicultura se entrelazan, acompañado por una tabla de quesos artesanales. Para quienes buscan algo más íntimo, ofrecemos degustaciones privadas con nuestro equipo de enología, en la sala de degustación, donde se puede crear un blend propio y diseñar una etiqueta personalizada.
Y para quienes quieren quedarse y dejarse llevar, están nuestros almuerzos de cinco y ocho pasos, con sabores regionales, y las cenas entre viñedos, con la puesta de sol como escenografía. La experiencia más completa es el menú de ocho pasos sobre el deck flotante, que suma un amuse-bouche de bienvenida, el recorrido por la bodega y una degustación de vino de tanque. Los cupos son muy limitados, para preservar la intimidad del momento.
En todos los casos, el recorrido, las obras, los vinos y la mesa se combinan como capítulos de una misma experiencia.
¿Cómo se vive el concepto de "Embajadores Culturales" cuando alguien visita la bodega? ¿Qué lugar ocupa el arte dentro de la experiencia?
El arte es el corazón de Claroscuro. Cada botella es una embajadora cultural: lleva una obra original de un artista argentino a cualquier lugar del mundo. Cuando alguien nos visita, ese concepto cobra vida: puede recorrer la galería, conocer la biografía del artista y el relato de cada obra, y descubrir por qué esa imagen y no otra acompaña a ese vino. Además, cada dos meses invitamos al artista expositor a encuentros exclusivos, donde los comensales conocen de primera mano la historia detrás de las obras. Hoy, la muestra que habita la bodega es Alicia D'Amico, elogio de la luz, y nos parece especialmente significativa. D'Amico fue una de las grandes fotógrafas argentinas del siglo XX, y su obra se define por el estudio minucioso de la luz y también por su amor por la sombra. Trabajó siempre con luz natural, y supo transformar lo cotidiano en extraordinario. Es difícil pensar en una artista más cercana al espíritu de nuestro nombre: ese diálogo entre luz y sombra es lo que le da profundidad a una fotografía, a una pintura y también a un vino de altura.
¿Qué tiene de especial vivir una experiencia de este tipo en el Valle de Uco? ¿Cómo se complementan el paisaje, el vino, la gastronomía y el arte?
El Valle de Uco tiene una luz y una geografía que ya son, en sí mismas, una obra. Es el mismo contraste que le da nombre a la bodega: días de sol intenso, noches frescas de montaña, y una cordillera que lo enmarca todo. Ese paisaje fue lo primero que nos enamoró, y sigue siendo el punto de partida de todo lo que hacemos.
En Claroscuro, esa conversación se vive en cada rincón: desde el deck flotante, con el viñedo y las montañas en 360°, hasta la galería, donde cada obra dialoga con un vino. Lo que se ve por la ventana, lo que cuelga de la pared, lo que se sirve en la copa y lo que llega al plato se responden entre sí. Por eso los invitamos a venir: para sentarse frente al viñedo, mirar una obra, probar el vino que la inspiró y dejar que cada uno haga su propia interpretación del encuentro.
Bodega Claroscuro
https://bodegaclaroscuro.com.ar/
[email protected]
@bodegaclaroscuro
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