Cuando guardamos u ocultamos lo que nos pasa y lo que sentimos... pesa.
Pesa porque sola en mi silencio lo pienso y lo siento, quedando mi cabeza aturdida y encerrada como en un laberinto. Un laberinto que nos lleva siempre al mismo lugar, atrapadas y sin darnos cuenta de nuestra propia jaula mental. Intoxicándonos sin percibirlo pero sí sintiendo y reaccionando frente a cualquier detonante.
En cambio cuando lo expresamos, es como desinflar un globo antes de que explote, lo mismo con nuestras cabezas.
Al compartirlo con personas que te puedan escuchar y contener, la carga se divide y pesa menos.
Cuando lo expresamos lo cuentas y te lo cuentas...
Te escuchas y cuando te escuchas desde este mismo presente podrás verte a la que estuviste siendo en ese otro tiempo y espacio, al que llamamos pasado.
En ese compartir, en esa charla donde compartes lo que duele, vendrán otras verdades que podrán darle claridad a tu propia visión.
Una visión teñida por emociones que no permiten ver las cosas como son.
Entonces ¿Para qué guardármelo? ¿Para qué te lo guardas?
"Habla de lo que duele para que duela menos"
Entrená tu manera de Ser para Ser como quieras Ser
Con cariño
Cris
Charlas presenciales u On Line @coach.cristinaruizdiaz
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