Graciela, ¿cómo fueron los inicios en tu profesión?
Empecé en mi adolescencia ayudando a estudiantes de primaria y secundaria con clases de apoyo, y fue en ese momento cuando descubrí que enseñar inglés era mucho más que una materia: era algo que realmente me apasionaba. Luego cursé algunos años en el profesorado de inglés y finalmente completé mi formación como traductora, aunque siempre prevalece mi alma docente.
Durante varios años, también trabajé en el área corporativa, una experiencia que aportó muchísimo conocimiento y vivencias muy valiosas que me llevaron a comprender de primera mano cómo se utiliza el inglés en distintos ámbitos profesionales, en la vida real.
Con el tiempo entendí que lo que más me gusta de enseñar es acompañar a cada persona en su propio proceso: comprender para qué necesita el idioma, ayudarlos a ganar la confianza necesaria para animarse a hablar, vencer el miedo al error y superarse.
¿Cuáles son los servicios que brindas como profesional?
Hoy mi foco está en dictar clases online para adultos de manera personalizada.
Mi propuesta parte de una idea muy concreta: no todos necesitamos aprender inglés por la misma razón ni de la misma manera. Hay quienes necesitan desenvolverse mejor en el trabajo, otros quieren viajar y comunicarse en distintas situaciones, algunos buscan recuperar un inglés que estudiaron hace años y sienten que está “oxidado”, y también están quienes quieren empezar desde cero.
Por eso trabajo con tres propuestas principales: grupos de conversación, un programa de inglés desde cero, y clases 1 a 1. En todos los casos, el foco está puesto especialmente en la oralidad y la comunicación efectiva.
Muchas veces lo más difícil no es solo aprender el idioma, sino animarse a hablarlo. Aparecen la vergüenza, o la sensación de saber inglés pero bloquearse y quedarse sin palabras. Mi objetivo es guiarlos en ese proceso para que cada alumno pueda comunicarse con mayor seguridad y desbloquear el idioma, sin temor a equivocarse.
¿Cómo te proyectas de cara al futuro?
Mi proyección es seguir creciendo de manera sostenida y llegar a más adultos que quieran hablar inglés, y que también busquen algo más que un curso tradicional.
Quiero seguir desarrollando una propuesta en la que cada uno pueda trabajar sobre sus propios objetivos, avanzar a su ritmo y, sobre todo, sentir que de este lado hay alguien que los escucha. Que aprender inglés no sea solamente estudiar contenidos, sino tener las herramientas necesarias para poder usarlo en la vida cotidiana.
¿Cuáles son sus diferenciales en el rubro?
Creo que mi principal diferencial, además de los recursos variados y auténticos que usamos en clase, está en el acompañamiento y la conexión que se genera en cada encuentro, ya que no solo pienso en enseñar inglés, sino en ayudar a cada alumno a ser su mejor versión en otro idioma. Que puedan ganar confianza y encontrar una manera más simple y natural de comunicarse es lo que más celebro junto con ellos.
Si comenzaras de nuevo, ¿qué harías diferente?
Si tuviera que volver a empezar, no cambiaría nada de lo que he transitado. Cada experiencia y cada uno de los alumnos que fueron parte de mis clases dieron forma a la manera en la que hoy entiendo la enseñanza.
Estoy agradecida de haber podido convertir mi pasión en una profesión y, especialmente, de poder acompañar cada vez a más personas.
Datos de contacto:
IG: @ingles.a.medida
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