Es una de las quejas más repetidas en cualquier consultorio: "la odontología es carísima". Y es una queja entendible, porque desde afuera es difícil ver todo lo que hay detrás de un tratamiento. En COF, el consultorio de Belgrano donde se realizan todo tipo de tratamientos —desde ortodoncia y endodoncia hasta estética dental y cirugías de implantes—, creen que vale la pena explicarlo con claridad.
Lo que no se ve
Un paciente ve el resultado final: una sonrisa pareja, un diente que dejó de doler, una restauración que ni se nota. Lo que no ve es todo lo que hay detrás de ese resultado: materiales de primera línea, instrumental de precisión, tecnología específica para cada tratamiento y años de formación y actualización constante. Nada de eso es gratis, y nada de eso se improvisa.
El peso de lo importado
Gran parte de los insumos que se usan en una odontología de calidad —resinas, cementos, brackets, materiales de endodoncia, implantes de titanio, componentes protésicos— son importados. Eso significa que su costo está atado a la variación del dólar y a la logística de traerlos al país, algo que escapa completamente al control de cualquier consultorio. La diferencia entre un material genérico y uno de primera línea, con respaldo clínico y resultados comprobados, es enorme, y esa diferencia se paga.
Barato hoy, caro mañana
Elegir siempre el material más económico puede parecer una forma de ahorrar, pero en salud bucal esa lógica suele fallar. Un material de menor calidad que falla antes de tiempo obliga a rehacer el tratamiento, y ahí el costo se duplica: en dinero, en tiempo y en desgaste para el paciente. La filosofía de ir "de menos a más", priorizando lo conservador y lo que realmente funciona a largo plazo, no es solo una cuestión clínica: también es la forma más económica de cuidar una boca con el correr de los años.
Transparencia, la mejor inversión
En COF, antes de cualquier tratamiento se explica qué se va a hacer, con qué materiales y por qué se eligió esa opción y no otra. La idea es que cada paciente entienda en qué está invirtiendo, no que solo vea un número en un presupuesto. Cuando se entiende que ese precio incluye materiales importados, tecnología y formación, la mirada sobre el costo cambia.
Al final, cuidar la salud bucal no es un gasto: es una inversión que se sostiene en el tiempo. Y esa es, para las fundadoras de COF, la verdadera forma de cuidar también el bolsillo de sus pacientes: haciendo las cosas bien desde el principio.
COF - Consultorio Odontológico Filiberti Feck
Mail: [email protected]
Instagram: odontologiafyf.
Cel: 1176066100
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