viernes 10 de abril del 2026

Reflujo faringolaríngeo: una causa frecuente de disfonía

La acidez no solo afecta al sistema digestivo: también puede alterar la voz y convertirse en un factor clave en muchas disfonías. Galería de fotosGalería de fotos

Reflujo faringolaríngeo: una causa frecuente de disfonía
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Muchas veces, un paciente llega a la consulta fonoaudiológica con la voz alterada. Al profundizar en la entrevista, aparece un dato clave: la presencia constante de “acidez”. Este síntoma enciende una señal de alerta, ya que puede estar directamente relacionado con la disfonía.

El reflujo faringolaríngeo ocurre cuando el contenido ácido del estómago asciende y llega a la laringe. Este proceso genera irritación e inflamación en las cuerdas vocales, afectando su vibración normal. Como resultado, la voz puede volverse ronca, débil o apagada.

Ante estos casos, es fundamental un abordaje interdisciplinario. Si el cuadro es persistente, se recomienda la consulta con un gastroenterólogo para una evaluación específica y eventual tratamiento médico.

Desde la fonoaudiología, también es posible acompañar con pautas que ayuden a reducir la sintomatología. Entre ellas, se sugiere moderar el consumo de alimentos y bebidas que favorecen la acidez —como mate, café, picantes o salsas— y aumentar el consumo de agua. Además se recomienda evitar acostarse inmediatamente después de comer, esperando al menos dos horas. Asimismo, descansar sobre el lado izquierdo hace que el estómago quede por debajo del esófago, contribuyendo a disminuir el ascenso del ácido.

No obstante, no todo se reduce a la alimentación. El estrés juega un rol clave: el sistema digestivo es “nuestro segundo cerebro” y por lo tanto responde directamente a nuestro estado emocional. Por eso, prácticas como la respiración consciente, la meditación o el yoga pueden resultar grandes aliadas para activar el sistema parasimpático, reducir el estrés y eliminar este malestar.

Si presentás síntomas como reflujo, disfonía, ardor, o quemazón en la garganta es muy importante que consultes a un fonoaudiólogo para realizar una evaluación integral y planificar el tratamiento adecuado.

La voz es un reflejo de lo que ocurre en nuestro cuerpo. Escuchar sus señales y abordarlas a tiempo no solo mejora la calidad vocal, sino también el bienestar general.

Jimena Mancinelli
Lic. En Fonoaudiología – MAT 1569/2
Instagram: @fonojime.voz

 

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