El día de la boda no es simplemente una celebración. Es un instante suspendido en el tiempo, donde se entrelazan emociones, decisiones y anhelos que muchas veces llevan años gestándose. En ese cruce de caminos, la figura de la diseñadora de alta costura cobra un valor emocional inmenso: no solo crea un vestido, sino que acompaña a cada novia en uno de los viajes más íntimos y transformadores de su vida.

Desde el primer encuentro, cada mujer llega con su propio universo interior. Algunas traen ideas claras, otras apenas una sensación o un recuerdo de infancia. Y es ahí donde comienza el verdadero arte: escuchar, interpretar, intuir. Porque detrás de cada elección un escote, una cola, un bordado se esconde una pregunta más profunda: “¿Voy a verme como me imagino?”
La misión va mucho más allá de la costura. Se trata de contener, de traducir emociones en telas, de crear una pieza que refleje autenticidad y devuelva seguridad. Cada corset, cada transparencia, cada tajo habla de quién es esa mujer y cómo quiere mostrarse al mundo en un momento inolvidable.
Pero el proceso no termina en el diseño. La presencia de la diseñadora acompaña todo el camino: desde las pruebas hasta el gran día. Es quien viste a la novia, quien ajusta el vestido antes de cada foto, quien se asegura de que todo esté perfecto antes de cruzar hacia la ceremonia. También asesora en accesorios, peinado, zapatos y todo lo que puede generar dudas o inseguridad.
“Diseñar un vestido de novia no es solo crear una prenda: es construir una experiencia que trasciende lo estético. Es emocional, personal y profundamente humana”, afirma Juliana De Marco,la diseñadora y creadora de Juliana De Marco Alta Costura
Las imágenes tomadas en el imponente Hotel Sheraton reflejan justamente eso: el poder de un diseño que celebra lo irrepetible, y la belleza de sentirse realmente acompañada.
Agradezco profundamente a todo el equipo que hizo posible esta producción: desde el talento de Veronica Herrera para el maquillaje y peinado, hasta la mirada artística de la fotografía de Matías Feliz, y a Lucía Bolotra quien le dio vida al vestido, y transmitió la esencia de la colección de manera única.
Un agradecimiento especial al personal del Sheraton por su calidez y excelente predisposición, que hicieron que trabajar allí fuera una experiencia tan agradable como inspiradora.
CONTACTOS
Vestido: Juliana De Marco – Instagram: julianademarcoaltacostura
Modelo: Lucía Bolotra – Instagram: lubolotra
Maquillaje y peinado: Verónica Herrera – Instagram: veronicaherreramkup
Fotografía: Matías Feliz – Instagram: matiasfeliz.fotografia
Locación: Hotel Sheraton - Instagram: sheratonmardelplata
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