miércoles 07 de octubre del 2026
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De no saber si era actor a brillar con la China Suárez: la increíble historia de Joaquín Ferreira

Es actor y fue parte de exitosas series y películas de México, EEUU y España donde vive actualmente. Este año se luce en la biopic de “La One” y dice que su gran deseo es trabajar más en nuestro país.

Joaquín Ferreira en Revista CARAS
Joaquín Ferreira en Revista CARAS | Miguel Bermúdez

Una pregunta de una desconocida funcionó como un despertador: “¿Sos actor?”. Hasta ese momento, Joaquín Ferreira (40) no lo sabía. Después, la vida —y el esfuerzo— se encargaron de responder que sí. Hoy, el éxito lo encuentra en la distancia, aunque su mayor deseo sigue siendo triunfar en Argentina, su país. Se define como “un buscador constante” a pesar de haber actuado en importantes series y películas en México, Estados Unidos y España.

Joaquín Ferreira, el
Joaquín Ferreira.

Este año, Ferreira se lució en el papel de Luis Vadalá en la biopic de Moria “La One” y su trabajo fue brillante: “Yo era bastante chico pero había visto a Vadalá. Estudié su vida, recopilé anécdotas y creo que estaba frustrado y tenía el perfil de esa época machista. A Moria la conocía de la tele pero me parece genial y con Sofía Gala había trabajado en una película para Disney, ‘Franklin, historia de un billete’ y me pareció muy buena actriz pero en la serie, donde personifica a su madre me sorprendió, me encantó su trabajo”.

Joaquín Ferreira, su trayectoria internacional y una carrera que siente que recién comienza en la Argentina

Antes de descubrir su verdadera vocación, incursionó en varias disciplinas: estudió Bellas Artes, arquitectura, diseñador gráfico y a los 24 años decidió irse a México en busca de otras posibilidades. Un día mientras estaba en Playa del Carmen, una señora le preguntó si era actor. Unos días después, hizo una publicidad en República Dominicana y a los directores les gustó tanto que decidió estudiar actuación en ciudad de México. Trabajaba mucho para pagarse los estudios hasta que se conectó con la TV Azteca y allí le pagaban por estudiar.

Joaquín Ferreira, el
Joaquín Ferreira.

Cuando terminó hizo la primera serie de habla hispana para Netflix, “Club de los Cuervos”, un éxito de 4 temporadas al que le siguió un spin-off de su personaje, El Potro. Más tarde llegaron muchas propuestas de trabajo y en España protagonizó “Un match para papá” para Prime Video y otros trabajos pero siempre en el exterior. Por eso, cuando Adrián Suar lo convocó para actuar en la serie argentina “La hija del Fuego” junto a Eugenia “China” Suárez, fue feliz y deslumbró interpretando al policía del pueblo.

Actualmente Joaquin está en Madrid disfrutando el éxito de la película “Enfrentados: Marfil”, de Prime Video, que filmó con la actriz española Esther Espósito en Nueva York. “Estuvimos dos semanas primeros como la película más vista a nivel mundial y en la tercer semana estamos segundos por encima de un montón de películas de Hollywood, y viene la segunda en unos meses que se llama ‘Ebano’. Hace poco terminé de rodar mi primer protagónico en España, ‘Un match para papá’, actuó en la serie de HBO ‘Apego’ y además se estrena en Disney+ la segunda temporada de Coppola, donde interpreto a Poli Armentano”, cuenta entusiasmado.

Joaquín Ferreira, el
El actor junto a “La China” Suárez en “La Hija del Fuego”, como Vadalá con Siciliani en la serie de Moria e interpretó a Poli Armentano en “Coppola, el representante” junto a Juan Minujín.

Mientras habla con CARAS recibe la noticia de que en octubre se estrenará en Telefe, la serie en la que actúa, “Verdades sumergidas”, dirigida por Jazmín Stuart. Su momento profesional es excelente, pero lo que más lo moviliza es construir un sólido camino en su tierra. “Siento que mi carrera en mi país recién comienza a pesar de mi trayectoria internacional. Pero todo llega, mientras tanto y hasta noviembre debo permanecer en Madrid”.

-¿Cómo es tu vida en España?

Me despierto, medito, escribo, leo, entreno todos los días, practico kickboxing en un gimnasio y después grabo o filmo. Tengo una rutina porque al ser desorganizado, la necesito. También hago un curso de escritura. Escribo poesía. Soy muy inquieto. El artista se nutre de lo que pasa afuera intento tener una vida social porque la escritura o la pintura es en soledad. En este momento no estoy pintando porque no me da el tiempo.

-¿Sos muy exigente con vos mismo?

Demasiado. Te diría que lo sufro un poco.

Joaquín Ferreira, el
Joaquín Ferreira.

-¿Sos amiguero?

-Tengo amigos de toda la vida cuyos caminos a veces se van bifurcando y otras veces no. Cuando me fui a vivir a México habitaba una casa con seis personas más. Hay una frase muy cierta, “el velo de cerca se transparenta” y esas personas sin caretas, son como mis hermanos. Hay un fenómeno que se da al vivir lejos, que uno se abre más rápido, se anima a contar lo que le pasa, a no estar solo, se termina conociendo muy bien con el otro y se arma un vínculo muy honesto.

- Te definís muy sensible.

-Mi psicóloga dice que soy hípersensible y que tal vez sea una patología. Soy demasiado sensible. Lloro mucho y eso tiene mucho de lindo pero tiene un lado que es muy fuerte. Demasiado profundo mi sentir tanto en la felicidad como en la tristeza.

-¿Qué cosas te molestan del otro y qué es lo que más te agrada?

-Lo que más me molesta, es la arrogancia. Uno va comprendiendo que cada uno es como es por su historia. A veces la gente se agranda por falta de autoestima, de seguridad, por padres que no lo han querido bien, y necesitan agrandarse para mostrar lo que tienen. Igual me molesta mucho la soberbia. La mentira hace daño porque trato de vivir lo más honestamente posible y pongo mi energía en saber lo que me hace bien y lo que no. Dedico tiempo para saber lo que me hace más feliz. Me gusta la gente que parece loca o es muy particular para bien, que no tiene que ponerse máscaras para ser iguales a todos. La honestidad y el humor inteligente me hacen muy bien.

-¿Cómo cuidás tu imagen?

-Trato de elegir alimentos saludables pero si quiero comerme una hamburguesa o un helado, lo hago, tengo buena genética. Anoche por ejemplo eran las 12 y me fui a tomar un helado. Me gusta la ropa, no soy marquero, compro ropa vintage, antigua, me encanta modificar las prendas que tengo, me compro ropa de mujer, intervengo las cosas que uso, la joyería, me gusta jugar a crear mi personaje y me gusta lookearme desde que soy chico. Tengo muchos tatuajes, tengo varios con amigos y esos representan para mí los más lindos, es como tener un trofeo de la amistad a ellos. Y también tengo uno con mi padre.

Joaquín Ferreira, el
Joaquín Ferreira.

-¿Estás en pareja?

-Sí. Estoy conociendo a alguien desde hace algunos meses pero prefiero preservar la relación por ahora.

-¿Te gustaría tener hijos?

-Sí. Desde siempre quise tener hijos. Y recuerdo que cuando era adolescente quería ser abuelo. Pero primero tengo que tener hijos. Y no es fácil con esta profesión encontrar a alguien que acompañe y entienda. Pero realmente tengo el deseo de ser padre desde antes de estar en primer grado, por eso es importante formar una pareja, es un viaje hermoso. Si bien me siento maduro tengo una energía muy joven, me falta mucho por delante y en esta profesión la veo como una maratón larguísima con paciencia, con fe y hay cosas que estoy seguro de que van a pasar. Antes era demasiado voraz. Me llevó 10 años, volver a trabajar en Argentina y pude hacerlo pero tardé mucho tiempo y ahora quisiera ir y quedarme en mi país.

-¿Cómo es tu relación con las mujeres más allá de la pareja?

-Me considero feminista. Tengo dos hermanas y mi madre. Hay mucho terreno que la mujer tiene que ganar y hasta que no sea equivalente al del hombre no puedo estar del otro lado. Cuando filmo, me gusta hablar las escenas con mis compañeras antes de hacerlas. Yo propongo pero la decisión siempre será de la mujer. La historia cuenta lo contrario pero hay que darla vuelta.

-¿Cuál es tu gran sueño?

-Protagonizar una película argentina, de autor, y presentarla en un Festival Internacional. Un filme que hable de la problemática de nuestro país, de su cultura, defendiendo nuestra idiosincrasia. Y se va a dar. Voy confiando en el viento y en mi trabajo porque me encanta y amo lo que hago.

Hoy el éxito lo encuentra a la distancia, aunque, tal como contó a CARAS, su mayor deseo es regresar para actuar en Argentina donde viven sus padres, hermanas y amigos.

Fotos: Miguel Bermúdez.