Esta semana, CARAS acompaña a Carolina Fernández en un momento muy especial: el estreno de “Putamadre”, la obra que lleva al escenario su novela de autoficción y convierte una historia de vida atravesada por la maternidad, los prejuicios y el dolor en una poderosa experiencia artística.
Carolina Fernández estrena en teatro una obra junto a su hijo Santiago
Escribir como catarsis. Encontrar en el arte ese refugio que puede salvar. Carolina Fernández lo hizo al contar su historia en “Putamadre”, la novela de autoficción que se inspiró en el derrotero que transitó al criar sola a su hijo Santiago Laborde (24) y batallar como podía tanto contra la estigmatización y los mandatos, el consumo problemático y la condena de su hijo, como contra los prejuicios de una sociedad que juzga a las madres antes de escucharlas.
“Yo vuelvo al pueblo donde nací, Carmen de Patagones, sola con mi hijo. Ya separada, siendo una mujer libre, deseante, deseada. Y totalmente libre, también sexualmente. Entonces lo que pasó fue la estigmatización, por eso el libro se llama Putamadre. Santiago desde muy chiquitito defendió el honor de su madre, se agarraba a las piñas por lo que le decían de mí. Se hizo grande de chico… Lo echaron de los colegios… ¡Lo volvían loco! Es el derrotero de una madre que ve cómo a su hijo el horror lo alcanza muy temprano”, afirma Carolina a CARAS, ahora que su historia saltó del libro al escenario.
Caro Fernández: "Es la historia de una madre y un hijo que sobreviven a ellos mismos"
Con el protagonismo de la periodista y el de su hijo Santiago -presente en la obra a través de una filmación hecha desde el penal- “Putamadre” invita a conmoverse con el relato de una maternidad distinta y que aún rota, imperfecta, pero resiliente indestructible, interpela de manera muy potente. “También es la historia de una madre y un hijo que encontraron una forma casi mágica de estar juntos siempre y de construir un vínculo maravilloso; de una aceptación radical… Una madre y un hijo que sobreviven a ellos mismos. ¡Que sobreviven al vínculo y al sistema! Y que también aprenden a encontrar momentos lindos aún cuando su hijo está privado de la libertad”, cuenta Carolina. Dirigida por Felicitas Kamien, con dramaturgia de Tere Donato y suya, producción de Claudio Plano, y dirección de arte e iluminación de Julia Freid y Daniel Ortega, se presentará cada viernes de octubre en la sala ubicada en Santos Dumont al 4000, el porteño barrio de Chacarita.
“Santi está bien, está limpio y trabajando dentro del servicio penitenciario. El puso el cuerpo y su arte sin ser actor. Es muy fuerte, porque recreó escenas de su vida en las que está esposado, como cuando lo detienen. Y en algunas escenas nos vistió Atelier Pucheta Paz”, detalla Carolina, quien a su trabajo en diversos medios, suma un programa en Radio Splendid.
También escribe su segunda novela para Editorial Sudestada, “Una hija perfecta”, sobre su otra heredera, Sofía, de 11 años. “Santi y yo encontramos en este hecho artístico una forma de amarnos, de sostenernos y de abrazarnos. Quisimos que trascienda nuestra propia historia para dar al universo un poco de amor, menos prejuicio y menos odio, y ver la humanidad detrás de cada historia. Encontramos una manera de hacer magia con una realidad difícil. Es una historia de aceptación y amor. Eso me enorgullece mucho y me hace creer en esta vida”, concluye la periodista, en su charla con la Revista CARAS, aún emocionada tras las excelentes repercusiones que tuvo el estreno de su poderosa e inolvidable obra.
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