miércoles 26 de agosto del 2026
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Carolina de Mónaco disfruta del verano en el Mediterráneo

A los 69 años, la princesa impactó en la costa francesa a bordo del Pachá III.

Carolina de Mónaco
Carolina de Mónaco | Redes sociales

Supo ser una de las mujeres más bellas y codiciadas del mundo, pero hoy la princesa Carolina de Mónaco está retirada. A los 69 años se destaca no solo por su belleza y charme natural, sino también por mantener una figura esbelta y una elegancia única.

Carolina de Mónaco disfruta del verano en el Mediterráneo

Madre de cuatro hijos y abuela de ocho nietos, la royal se ha distinguido toda su vida por la autenticidad: ama la vida sana y acepta el paso del tiempo con tranquilidad, muy lejos de las cirugías y los tratamientos invasivos. Uno de los puntos más visibles de este cambio es su cabello gris con tintes blancos, ya que lejos de las tinturas aceptó con total naturalidad sus canas.

Carolina de Mónaco
Como cada verano, Carolina de Mónaco pasó unos días a bordo del Pacha III, y lució su natural belleza.

Carolina mide 1,76 m y toda su vida ha mantenido su peso en 54 kilos. Conserva una figura estilizada y sus piernas firmes gracias, en parte, a la buena genética y a su alimentación sana. A pesar de amar navegar en su yate, el Pachá III —que le regaló su fallecido marido Stefano Casiraghi en 1988—, no le gusta tomar sol en exceso para cuidar su piel.

Carolina de Mónaco
La princesa cuida su físico y se niega a las cirugías.

Así lo mostró en sus últimos días navegando por la costa de Francia en las aguas del Mediterráneo. Luciendo un traje de baño enterizo en azul marino con escote en V, la princesa se mostró muy relajada disfrutando a full de su descanso. Su cabello gris luce la técnica de fundido de canas conocida como “grey blending”, la cual le aporta luz al rostro.

Carolina de Mónaco
Carolina de Mónaco combinó navegación, vida sana y glamour relajado.

“Yo no me achicharro al sol y tampoco hago dieta. Peso 54 kilos y mido 1,76, y eso está muy bien. Además, no como en exceso”, declaró hace un tiempo al New York Times. Bella, elegante, culta y muy disciplinada, la princesa supo resumir su filosofía de vida: “Pensar solo en la belleza es un aburrimiento y es un defecto que yo no tengo”.

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