lunes 12 de enero del 2026

El poder de las manos: Por qué el Reiki es el aliado invisible de tu salud

Llega un momento en la sesión donde el silencio se vuelve profundo y la respiración de quien está en la camilla se calma por completo. Como terapeuta, ese es el instante que más me conmueve: ver cómo el rostro de una persona, marcado por la tensión del día a día, se suaviza y recupera su brillo natural. El Reiki no es magia, es frecuencia; es permitir que la energía vital vuelva a fluir donde el estrés había puesto un candado. Galería de fotosGalería de fotos

El poder de las manos: Por qué el Reiki es el aliado invisible de tu salud
El poder de las manos: Por qué el Reiki es el aliado invisible de tu salud | CONTENTLIKE
CONTENTLIKE CARAS

Cuando el cuerpo habla y la energía responde

En mi experiencia, la mayoría de las personas llegan buscando alivio para un parar los pensamientos o angustia, pero lo que descubren es mucho más profundo. La ciencia ya reconoce que el estrés crónico eleva el cortisol y debilita nuestras defensas. El Reiki actúa como un bálsamo que baja esas revoluciones, permitiendo que el sistema nervioso entre en un estado de reparación profunda. Cuando la energía se armoniza, el cuerpo físico finalmente recibe el permiso que necesitaba para sanar.

A lo largo de mis años de práctica, he observado tres beneficios fundamentales:

  • Claridad ante el caos: Al liberar el ruido mental, las decisiones se vuelven más simples.
  • Liberación emocional: A menudo, un nudo en la garganta o una opresión en el pecho es una emoción no procesada que el Reiki ayuda a soltar suavemente.
  • Vitalidad renovada: Es como "recargar la batería" interna, recuperando el entusiasmo que el cansancio crónico nos quita.

Mi camino: De la búsqueda a la entrega

No llegué al Reiki por casualidad, sino por mi propia necesidad de equilibrio. Entender que somos cuerpo, mente y alma cambió mi paradigma de salud. Hoy, mi misión no es solo poner las manos, sino sostener un espacio seguro donde el consultante sea el protagonista de su propia autosanación.

Un pequeño ritual para ti

No necesitas estar en un consultorio para conectar con tu centro. Cierra los ojos, lleva ambas manos al centro de tu pecho y respira profundo tres veces. Imagina una luz cálida expandiéndose desde tu corazón. Ese pequeño acto de presencia ya es una forma de Reiki: es darle prioridad a tu paz.

Sanar no siempre significa que el síntoma desaparezca de inmediato, sino aprender a escuchar qué nos quiere decir. El Reiki es, en última instancia, una invitación a pausar el mundo exterior para volver a casa: a nuestro propio centro, donde siempre hay calma.

DATOS DE CONTACTO:

[email protected]

Celular: 1169225155

Instagram: terapiasholisticasreiki

Galería de imágenes
EN ESTA NOTA