Patricia, contanos cómo fueron los primeros pasos que te llevaron a convertirte en médica
Estudie medicina en la Universidad de Buenos Aires (UBA), hice el CBC en 1996. En esa época había además otro curso de ingreso específico para medicina, llamado CPI, que se hacía en el verano, que también hice porque quería estar segura de ingresar al año siguiente.
Fue un año y verano intensos con resultado positivo: ingresé a la Facultad de Medicina en 1997 y mi regalo de cumpleaños de ese año fue un guardapolvo blanco, el mismo que usé para rendir mi última materia de la carrera, que hoy tengo guardado con algunos matices de amarillo de la mostaza y huevos que me tiraron.
Hoy trabajo en el Hospital Italiano de Buenos Aires, en el Hospital Naval y también en consultorio particular.
¿Y cómo te decidiste por la especialización?
Mi última materia fue otorrinolaringología, me fascinó… la vía aérea, respiración, relación con los oídos, cambios de presiones y la cirugía delicada. Además, me interesaba mucho la cirugía reconstructiva, de hecho hice una pasantía trabajando con pacientes quemados.
Luego de dudar entre hacer la residencia de otorrinolaringología o de cirugía plástica y reconstructiva, me decidí por otorrinolaringología. Completé un año de concurrencia en el Hospital Santojanni y luego hice la residencia de otorrinolaringología en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde trabajo actualmente.
¿En qué consiste ese trabajo?
Hoy en día tengo la fortuna de combinar ambos intereses/pasiones enfocadas principalmente en la nariz, aunque atiendo otorrinolaringología general: respiración, ventilación nasal, acondicionamiento del aire que pasa por la nariz, olfato, cirugía funcional intranasal y reconstrucción nasal funcional y estética.
Hablás de “interés y pasión”… ¿en qué se enfocan?
Olfato y gusto, en los cuales me he desarrollado mucho, comenzando en 2011. Concretamente: estudiar, investigar y atender pacientes con problemas de olfato y gusto.
Además de lectura, cursos y congresos, he ido en dos oportunidades a realizar una rotación en la Clínica de Olfato y Gusto del Hospital Universitario Carl Gustav Carus, en Dresden, Alemania.
Es un área que requiere mucha escucha y acompañamiento. También me lleva a trabajar con profesionales de diversas áreas como neurología, pediatría, medicina de familia, clínica médica, fonoaudiología, psicología, psiquiatría, algo tan interesante como enriquecedor.
¿Qué diferencia tu manera de atender?
Escucho, observo y explico: síntomas, estudios a realizar, diagnostico, el/los tratamientos, como funcionan, suelo enviar/entregar las indicaciones por escrito y frecuentemente hago dibujos explicativos. Estás características que me identifican y son las que agradecen mis pacientes.
¿Cuáles son tus planes para este 2026?
Mi plan a mediano plazo es seguir investigando y creciendo y trabajar cada vez más en equipo, algo que venimos haciendo y lo vamos organizando para que pueda ser más fluido.
Patricia Portillo Mazal
Email: [email protected]
Instagram:
@drapatriciaportillomazal
@dra.olfatoygusto
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