lunes 15 de junio del 2026
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El cambio de rumbo de Luis Machín después de abandonar por completo la religión

El actor contó cuál fue el punto de inflexión que lo llevó a replantearse su futuro.

Luis Machín
Luis Machín | Instagram

Uno de los intérpretes más destacados del teatro, el cine y la televisión argentina es, sin duda, Luis Machín. Con el paso del tiempo, logró consolidarse ante el público gracias a la variedad y solidez de sus interpretaciones, construyendo una carrera ampliamente reconocida, sobre todo en los escenarios teatrales y en la pantalla chica, donde recibió numerosos elogios por parte de la crítica especializada. No obstante, antes de dedicarse a la actuación, su vida estuvo muy vinculada al catolicismo, hasta que una experiencia puntual lo llevó a cuestionarse su rumbo y a redefinir su verdadera vocación.

Luis Machín reveló qué fue lo que lo llevó a abandonar por completo la religión

Luis Machín visitó a Mario Pergolini en su programa Otro día perdido (Eltrece). Allí, el artista se sometió al picante ping pong de preguntas y respuestas donde abordó uno de los momentos más cruciales de su vida: el momento en el que abandonó por completo la religión siendo monaguillo

Luis Machín
Luis Machín | Instagram

Consultado sobre cómo imaginaba su futuro si no se hubiera dedicado a la actuación, el artista fue contundente: “Triste”. Luego explicó que el acompañamiento de su entorno más cercano fue clave para poder apostar por su vocación, al señalar: “La familia y la decisión de actuar es lo que me hizo realizarme y sentirme más cómodo, más habitable”.

En ese marco, recordó su adolescencia atravesada por una fuerte práctica religiosa: “Fui un joven católico militante. Creía que era la religión y después me di cuenta de que era por este lado. Hasta los 17 años estuve ahí”. Con el tiempo, ese camino fue quedando atrás a medida que descubría su verdadera inclinación artística.

Según relató, fue el teatro el espacio donde encontró una transformación profunda, que amplió su mirada y le dio nuevas herramientas expresivas: “El teatro me da una mirada mucho más amplia, más abarcativa, más sensible, más comprensiva y da la posibilidad de ser tantos en uno”. Tal es así que encontró un contraste entre la interpretación y su vida ligada al catolicismo. “Me llamaba mucho más la atención, me generaba más expectativas. Me di cuenta de que pecar era bastante divertido. La pasaba mucho mejor y sentía que la gente la pasaba mejor conmigo”. Para Luis Machín, la actuación abrió la puerta a un universo amplio de aprendizajes y experiencias, al punto de describirla como una disciplina que permite “ser tantos en uno”.

Luis Machín en +CARAS
Luis Machín en +CARAS

El día que Luis Machín dejó la religión

En su relato, Luis Machín también reflexionó sobre las restricciones que sentía en su vínculo con la fe y cómo el arte terminó convirtiéndose en un espacio de expansión. En ese sentido, expresó suma franqueza: “Me di cuenta que pecar era bastante divertido en contra de lo que está dicho. Me daba cuenta de que la pasaba mucho mejor”, y añadió que esa transformación interna coincidió con una nueva forma de relacionarse con el público: “Yo veía que la gente la pasaba mejor conmigo”.

A medida que profundizaba en ese cambio de vida, recordó una experiencia que lo marcó de manera definitiva y lo hizo cambiar de rumbo. Contó que participaba en actividades solidarias en asilos de ancianos, villas de emergencia y cárceles, donde incluso intervenían en gestiones para ayudar a personas privadas de su libertad. “Tratábamos de sacar a los que estaban presos, hablábamos con los abogados y mediábamos y llevábamos el evangelio hasta que uno se escapó”, relató. Acto seguido, contó un hecho crucial para él: “Habíamos logrado que pudiera salir. Le pusimos una verdulería y escapó. Lo agarraron con un arma de juguete y le dieron ocho años y yo ahí dije bueno, me voy”.

Cabe destacar que, en una entrevista que tuvo con Héctor Maugeri para +Caras, reveló que mantiene algún lazo con lo espiritual. “Uno hace pequeños rituales antes de la función que hacen a una actividad chamánica. Nosotros estamos en el escenario y la gente deposita en nosotros un montón de cosas. Somos los encargados de transmitir esa fuerza que es de otro orden al que mira”, aseveró. Incluso, reconoció que mutó de un fanatismo a otro.

De esta manera, la adolescencia de Luis Machín estuvo atravesada por vivencias que lo impulsaron a replantearse su camino y a definir su verdadera vocación. Ese proceso de búsqueda personal derivó en una profunda transformación, en la que dejó atrás su fuerte vínculo con la religión para entregarse de lleno a la actuación, disciplina en la que finalmente encontró su lugar y desarrolló una extensa y reconocida trayectoria artística que lleva más de tres décadas.

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