Dolores Trull vuelve a convertirse, una vez más, en referencia de estilo durante el verano en Punta del Este. En las playas de José Ignacio, la exmodelo y empresaria elige una estética simple pero contundente, donde cada prenda parece pensada para acompañar el paisaje y disfrutar de sus días de descanso rodeada de sol y mar. Su presencia en la orilla, natural y relajada confirmó que la elegancia no necesita excesos, incluso en un entorno tan descontracturado como el mar.
Dolores Trull, una diosa del mar
En esta temporada, Dolores Trull optó por un bikini negro de líneas limpias y diseño original, una elección que remite al minimalismo clásico con un giro moderno. La malla pertenece a la categoría de bikinis de dos piezas con corpiño triangular y culote de tiro alto, una combinación que realza la silueta y aporta sofisticación. La parte superior, de breteles finos y escote profundo, enmarca el torso con sobriedad y equilibrio, mientras que la parte inferior ofrece estructura y comodidad, estilizando la figura sin perder frescura.
La escena la muestra saliendo del agua, con la piel aún mojada y el sol reflejándose en cada movimiento. El cabello, peinado hacia atrás de manera espontánea, refuerza esa imagen de verano auténtico, lejos de poses forzadas. El total black del bikini contrasta con el azul del mar y el blanco de la espuma, creando una postal clásica que nunca pasa de moda.
Este tipo de malla resulta ideal para mujeres que buscan destacar su silueta sin resignar estilo ni elegancia. El tiro alto aporta seguridad y define las curvas, mientras que el diseño del corpiño suma sensualidad de manera sutil. Es una apuesta que combina comodidad y estética, pensada para disfrutar largas jornadas de playa con total libertad. El collar de cuentas plateadas que lleva suma carácter al look y refuerza esa impronta personal que la distingue.
Dolores Trull vacaciona junto a su familia
Al igual que numerosas celebridades del espectáculo y del mundo fashion, Dolores Trull viajó a Punta del Este para pasar los primeros días de este 2026. Allí, la ex top model de los ´90 mantiene una rutina marcada por la calma y el disfrute compartido junto a sus hijos adolescentes Cala y Félix y su marido, Alejandro Pueyrredón. Según las condiciones del clima, la familia alterna entre Playa Brava y Playa Mansa, eligiendo siempre el espacio más ameno frente al viento o al frío. En dichos sitios playeros, entre charlas y momentos de disfrute en el mar, la empresaria se regocija de cada instante que le ofrece la naturaleza.
En la playa Mansa, el mar más sereno y la luz más suave acompañan escenas cotidianas donde la diseñadora se mezcla entre los turistas que también disfrutan del agua. Al comienzo de este año, realizó un sentido posteo en su cuenta personal de Instagram donde deja ver su preferencia por este lugar del mundo en cuanto a los prominentes atardeceres: “2026 llega con la luz de los atardeceres. Todo teñido de dorado, de naranja y rojos. De amor y abrazos llega calentito. Voy por un año luminoso, amable, más humano, más conectado con los sentidos. Me gusta, un año en dorado”.
Así, Dolores Trull confirma que su vínculo con Punta del Este va más allá de la moda: es una forma de habitar el verano, en familia, con sencillez, estilo y maravillándose con sus postales vespertinas. Entre el sonido constante de las olas y la luz cambiante del atardecer, su imagen se integra al paisaje como un símbolo de elegancia natural, esa que no necesita explicaciones y se renueva cada temporada.
Créditos: RS Fotos
NB
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