viernes 12 de julio del 2024
INTERNACIONAL 04-07-2024 07:47

Quiénes son y a qué se dedican los hijos de Estefanía y Carolina de Mónaco

La familia real de Mónaco no pasa desapercibida.

Carolina y Estefanía de Mónaco son dos de las princesas más millonarias del mundo. Hijas del difunto príncipe Rainiero III y de la difunta Grace Kelly, conforman, junto a su hermano, el príncipe Alberto II, una de las familias con más poder y controversias a su nombre.

Carolina y Estefanía de Mónaco pasaron por varios matrimonios, sus hijos ya tienen la mayoría de edad y decidieron emprender distintos negocios para construir sus fortunas.

Estos son los hijos de Estefanía de Mónaco  

Los herederos de la princesa Estefanía de Mónaco son 3, sus hijos Louis Ducruet, Pauline Ducruet y Camille Gottlieb.

Louis Ducruet, el mayor de los hermanos, tiene 31 años y se dedica al asesoramiento deportivo. Es licenciado en Gestión Deportiva por la Western Carolina University de Estados Unidos, título que obtuvo en 2015, durante su adolescencia fue pasante en la empresa familiar en el departamento de deportes acuáticos de Société des Bains de Mer de Mónaco.

Quiénes son y a qué se dedican los hijos de Estefanía y Carolina de Mónaco
Louis Ducruet

En el 2020, Louis, comenzó a trabajar para el club de futbol Nottingham Forest, como asesor de proyectos internacionales.

Pasando a la segunda hija de Estefanía, tenemos a Pauline Ducruet, quien tiene 30 años y su propia marca de ropa. Desde el 2018 se encarga de ser la diseñadora creativa de Alter Designs, su propia marca de ropa.

Quiénes son y a qué se dedican los hijos de Estefanía y Carolina de Mónaco
Pauline Ducruet

Camille Gottlieb, la hija menor de Estefanía de Mónaco, tiene 25 años, hace un tiempo fundo una organización benéfica luego de que uno de sus amigos sufriese un accidente de tráfico, por lo que su nombre se empezó a escuchar más en el Principado.

Quiénes son y a qué se dedican los hijos de Estefanía y Carolina de Mónaco
Camille Gottlieb

Pero, aunque la organización benéfica le interesa, la verdadera pasión de Camille son las redes sociales. Con la idea de utilizar su manejo de las plataformas digitales, la menor de los hermanos tiene la intención de crear una empresa de marketing y gestión de marcas personales.

Carolina de Mónaco tiene cuatro hijos de dos matrimonios distintos, Carlota Casiraghi, Alejandra de Hannover, Andrea Casiraghi y Pierre Casiraghi.

Quiénes son y a qué se dedican los hijos de Estefanía y Carolina de Mónaco
Carolina de Mónaco, Andrea Casiraghi, Alexandra de Hannover, Charlotte y Pierre Casiraghi

Los dos hombres de la familia, Andrea Casiraghi de 40 y Pierre Casiraghi de 36 años, son conocidos como el dúo de oro de los negocios. Ambos continuaron con la empresa inmobiliaria que había creado su padre, Stefano Casiraghid, dedicada a la construcción de viviendas de lujo.

Pero los hermanos se vieron envueltos en algunas controversias, siendo su tío, el príncipe de Mónaco, fueron varias las veces que apuntaron hacia ellos asegurando que su tío los estaría favoreciendo en algunos aspectos. A principios del 2024 afirmaron que el príncipe Alberto los estaría ayudando desde hace 15 años a conseguir algunos contratos millonarios.

Carlota Casiraghi tiene 37 años y tiene dos pasiones muy marcadas, la filosofía y la moda. Por suerte para ella pudo encontrar la forma de complementar ambas al trabajar con Chanel, siendo la portavoz de los “Encuentros Literarios en la calle Cambon”.

Quiénes son y a qué se dedican los hijos de Estefanía y Carolina de Mónaco
Carlota Casiraghi 

La princesa Alejandra de Hannover, es la única con un título nobiliario al ser hija de Ernesto Augusto de Hannover, la joven tiene 24 años de edad se encuentra estudiando Ciencias políticas y filosofía en la universidad de Nueva York, y ya ha adelantado que le gustaría adentrarse en el mundo de la moda.

Quiénes son y a qué se dedican los hijos de Estefanía y Carolina de Mónaco
Carlota Casiraghi 

Así, todos los hijos de las princesas de Mónaco, Estefanía y Carolina, cuentan con trabajos para mantenerse económicamente, aunque con las fortunas que tienen sus madres podrían no trabajar.

L.V