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04/03/2017

Juliana Awada en España: duelo fashion y zapatos repetidos

La Primera Dama volvió a lucir unos clásicos Valentino que cuestan alrededor de mil dólares.

Martes, 15hs, hora local de España. Juliana Awada camina por el aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid con una naturalidad que asombra. Nada pareciera perturbarla. Ni el estricto protocolo que impone la corona española para su encuentro con los reyes de España, ni el inminente “duelo fashionista” que la tiene en el centro de la escena y cuyo principal oponente es nada menos que la reina Letizia Ortiz (44), ícono de distinción y elegancia.

La reciente llegada de la pareja presidencial a suelo ibérico, la primera desde que Mauricio Macri (58) es mandatario, genera una expectativa mundial pero sobre todo, desvía la atención de los expertos en moda y protocolo en ella. Con el pelo semi recogido, make up natural, maxi tapado gris, pantacourt azul oscuro y zapatos plateados de taco cuadrado de Manolo Blahnik combinado con cartera de cuero Hermès, la primera dama posa fresca y descontracturada junto a su marido, ante una comitiva de paparazzis y funcionarios españoles que la reciben con calidez.

La atareada agenda en el país europeo comenzó con una solemne recepción de bienvenida en la que Macri y Awada fueron agasajados por los monarcas Felipe VI (49) y Letizia seguido de un almuerzo en el Palacio de la Zarzuela. Ante una ola de flashes que retrataron el histórico primer encuentro, la “first lady” argentina y la reina se batieron a su primer “round” y sorprendieron al mundo por la similitud en sus elecciones. Frescas, naturales y sin estridencias, deslumbraron con su primera coincidencia fashion. Ambas optaron por un tono rosa palo (según la diseñadora Amelia Saban), mientras que en España se lo denomina, rosa empolvado. Ese color que es tendencia y simboliza amabilidad, decoro y cortesía. Ambas lo combinaron con un top de encaje en tono natural. Juliana lució un tapado semi cruzado de cashmere doble faz con cinturón y estola de piel sintética de Ménage à Trois. Debajo, un vestido rosa palo de la misma tela con pechera de encaje al tono. En la misma línea, Letizia optó por un tailleur del español Felipe Varela con delicado cinto al tono. El make up natural y el cabello recogido también fue una coincidencia. Juliana brilló con un chignon bajo y la reina optó por un peinado similar. Lejos de los mandatos y adepta de la tendencia de repetir outfits en actos públicos, Juliana volvió a utilizar sus infaltables “rockstud” pumps de la firma italiana Valentino, zapatos de taco con detalle en tachas que ya había lucido en noviembre de 2016 durante su visita al Jardín Japonés con la primera dama japonesa Akie Abe (54) y en julio del mismo año en su encuentro con los reyes de Bélgica, Felipe (56) y Matilde (44). Valuados en 1095 dólares, fueron sensación de la temporada 2010 y se convirtieron en un “must” del selecto guardarropas de la primera dama. La esposa de Felipe VI completó el atuendo con unos discretos stilletos en color nude a tono.

La agitada jornada culminó con una cena de gala en el Salón del Trono del Palacio Real donde los majestuosos diseños fueron definitivamente los protagonistas de la velada. Esta vez, ambas engalanaron la noche con estilos y prendas completamente opuestas. Luego del nude rose en composé, Juliana se inclinó por un vestido de tul labrado con apliques en hilo de seda, bordado a mano con piedras Swarovski y cristales de Gabriel Lage de amplio escote en V y falda acampanada. Mientras que Letizia se decidió por un sobrio vestido entallado de terciopelo negro del diseñador Felipe Varela de mangas largas y sin escote. La reina completó su outfit con delicadas piezas de joyería, luciendo por primera vez la Flor de Lis, tiara de las reinas de España, una diadema de platino y brillantes, imponentes aros de diamantes y un brazalete de piedras.

El tercer “round” de estilos tuvo como escenario la Feria de Arte Contemporáneo de Madrid (ARCO). Allí la esposa de Macri acaparó la atención con un vestido chemise color granate de la colección nueva de invierno de Ménage à Tríos. En crépe de chine con micro estampado geométrico. Completó su outfit con un fino cinturón negro, sobre del mismo color y zapatos Gucci al tono con doble pulsera y punta redonda. El cabello recogido en una colita destacaba el cuello bordado. Por su parte, Letizia usó un vestido corto off white por encima de la rodilla, de manga francesa y cuello chimenea, al que combinó con aros colgantes de perlas y zapatos en piel de reptil.

La agenda oficial continuó en la Casa de América de Madrid y mientras el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa (80) y el presidente de Argentina protagonizaron una charla de coloquio, Awada e Isabel Preysler (66), que cosechan una gran amistad desde hace años, dieron cátedra de estilo. La “reina de corazones” eligió unos sencillos pantalones negros anchos y una chaqueta informal mientras que Awada se inclinó por su look total white con pantalones al tobillo, tapado y camisa al tono con jabot, acompañado por tacos camel y cartera Hermés del mismo color.

La última “batalla de estilo” que dio por finalizada la gira presidencial, tuvo su destaque en el Palacio Real de El Pardo y contó con la presencia de la hija de Juliana y Mauricio, Antonia Macri (5) quien deslumbró con su carisma y su outfit de falda y remera de mangas largas estampada. Alejada de su zona de confort, la “first lady” sorprendió con un look distinto al que acostumbra. Un vestido blanco cruzado de Evangelina Bomparola con tajo, transparencias, caída irregular y mangas largas. Completó el look con stilettos plateados, grandes pendientes, labios color carmín y pelo suelto con ondas. También deslumbrante, la monarca utilizó un vestido a rayas blanco y negro bordado en paillettes, cuello halter con stilettos negros y peinado recogido.

Devota del casual chic, el porte y la elegancia, luego de abandonar el continente europeo, la “first lady” dejó en evidencia que lejos de cualquier disputa sobre moda y estilo, para ella no existe competencia. “Letizia es una mujer excepcional y una verdadera inspiración para mí. Su inteligencia y su generosidad son admirables. Aprendí de ella a cada momento. Con respecto a la moda, la disfruto pero no es lo fundamental en una visita de Estado como esta”, concluyó con su característica sonrisa.

Fotos: AFP y Presidencia de la Nacion