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13/06/2018

Natalia Oreiro desde Rusia reveló detalles inéditos de su familia

La actriz dialogó con Caras y contó intimidades de su hijo, Merlín Atahualpa.

Su angelada impronta resalta entre una multitud de jóvenes bailarines que siguen sus pasos al ritmo de una melodía tan alegre como poderosa. Cada una de esas estrofas, que fusiona varios ritmos y resulta una exquisita combinación del idioma inglés, el español y el ruso, se traduce en un despliegue escénico sin precedentes, donde niños, artistas de nacionalidades diversas y vecinos del barrio que la vio nacer, se conectan a través de un espíritu festivo en el histórico Cerro de su Montevideo natal.Dueña absoluta de la escena, entre el retumbe de tambores, balalaikas — el instrumento popular ruso por excelencia— y el sonido de una balada épica que no tardará en transformarse en candombe, Natalia Oreiro (41) entona los primeros acordes de “United By Love” (Unidos por Amor), pieza musical elegida para el Mundial de fútbol que lleva el sello del percusionista Daniel “Tatita” Márquez y que hará vibrar al mundo en la Copa de Rusia 2018.

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“Me emociona y me llena de orgullo participar de una celebración tan importante que une colores e idiomas en una misma fiesta. Sentir que todos somos parte de lo mismo y que el corazón no conoce de límites ni de fronteras. Siempre pensé al deporte como una manera de superación y de salir adelante, una ayuda a quienes transitan situaciones difíciles. Y el Mundial para mí tiene que ver con una competencia sana, donde cada persona pone lo mejor de sí no sólo en la aptitud fisica sino en la garra, el corazón, la fuerza, las ganas y el orgullo de pertenecer a un país y representarlo. A veces no gana el mejor y no creo tampoco que importe el resultado, sino el haber dejado todo, como lo hago yo en mi profesión cada vez que me toca interpretar un personaje”, comparte con CARAS la célebre artista que, inspirada en la realeza rusa para rodar el videoclip dirigido por el argentino Pucho Mentasti, viste un colorido corset “cocido a mano piedra por piedra” que combina con una excéntrica corona y falda confeccionada con banderas de gasa de seda natural creada por Adriana Maestri en representación de los distintos países que se disputarán la Copa.

“El director, que trabajó codo a codo con su mujer Mariana y diseñó el vestuario creado por Manuel González, se inspiró en la princesa rusa Vasalisa de un cuento, que es la princesa de los populares”, detalla la popular cantante uruguaya que a la par de consagrados artistas de la talla internacional de Will Smith, Nicky Jam y Maluma contagiará con su voz en el evento deportivo que paraliza al mundo entero.

Sorprendidos por la estelar presencia de su compatriota durante el “making off” del video, los vecinos del barrio montevideano ovacionaron a la afamada actriz que, además de rodar a pasos de la sede de Rampla Juniors, el club de sus amores, revivió con nostalgia cada rincón y vereda en la que jugaba de pequeña. “Que la gente del lugar que me vio nacer saliera de sus casas como en una procesión a acompañarme fue tan verdadero como movilizante”, reconoce quien vivió una jornada inolvidable escoltada por una comparsa cuya coreografía fue auditada por la talentosa Valeria Narváez.

Para reforzar el espíritu del himno grabado en Los Ángeles, que fue seleccionado entre doce canciones y lleva la vara de dos prestigiosos productores discográficos como el italiano Ettore Grenci y Diego Córdoba, la empresaria y creadora de la firma “Las Oreiro” eligió transmitir un mensaje esperanzador en el que “no existen las fronteras, porque nuestra bandera es la bandera de la paz y todos somos uno, unidos por el amor. En momentos difíciles a nivel espiritual en todo el mundo y en un contexto en el que los políticos toman decisiones  que perjudican a sus pueblos, sean económicas o religiosas, esta canción es fundamental. Siempre tuve claro lo que quería transmitir: que fuera un tema que tuviera mi idiosincrasia pero con una letra universal, que incluyera al mundo entero. Porque considero que la pasión no distingue nacionalidades ni banderas”, reflexiona la rioplatense sobre el hit mundialista que ya lidera los ranking musicales del país anfitrión.

Ovacionada como primera figura cada vez que aterriza en suelo ruso, tierra en la que se consagró como heroína de telenovelas traducidas al idioma local, la frescura de Natalia encendió motores en la antesala al evento deportivo del año con su celebrado arribo a Moscú. Sin la compañía del pequeño Merlín Atahualpa (6) que quedó en casa al cuidado de su padre, Ricardo Mollo (60), la estrella mundial que fue madrina del equipo uruguayo en 2002, “aunque no tuvimos mucha suerte”, recorrió las principales cadenas de radio y TV estatales y aseguró que su corazón se encuentra repartido en tres países. “Me encantaría que el Mundial lo ganara Uruguay, Argentina o Rusia, sería muy feliz si la copa quedara en alguno de esos. De los jugadores uruguayos me gustan mucho Cavani, Luis Suárez y por supuesto Messi, que me parece una persona hermosa aunque no tuve la posibilidad de conocerlo”, comenta quien además de sorprender con sus dotes futbolísticos en los estudios de televisión extranjeros, alzó la voz para pedir por la inclusión de los árbitros mujeres al torneo y revolucionó las noticias con su vestimenta, cuya estampa visibilizaba la bandera del orgullo gay (del diseñador Marc Jacobs).

Considerada una “rusa más” al otro lado del continente —viaja desde los 19 años y la bautizaron “Nasha Natasha (Nuestra Natalia)”— cuenta que con su heredero de seis años comparte el mismo sentimiento hacia el pueblo ruso.“Atahualpa viajó cuatro veces a Rusia y ahora estaba enojado porque no lo traje pero tiene escuela. Cuando vuelva, si puedo, para la final o algún partido, lo voy a traer conmigo. Recuerdo que a los 2 años, nos estabamos volviéndo a nuestro país y me confesó:“Mamá, me gustan las mujeres rusas”¡Lo que me espera ahora! Cuando vuelva directamente se va a llevar una rusa”, expone con humor y se anima a develar la particular profesión que desea seguir su hijo a pesar de su temprana edad.“¡Me dijo que quiere ser jardinero y me encantó! Porque una persona que ama plantar, que le gustan las semillas y ver crecer los árboles es una persona de gran corazón. Y me llena más el alma que si decidiera ser músico o actor porque además de que es lo que lo hace feliz, no tengo que pagarle a un jardinero para que venga a casa (Risas). Le gusta tanto la naturaleza que cuando jugaba fútbol se distraía mirando un pajarito y le metían un gol, entonces decidió que el fútbol no era lo suyo. Sus compañeros de clases todos tienen el álbum del mundial menos él”, confiesa la elegida de la FIFA.

Aunque tiene intenciones de presenciar los partidos de la Copa del Mundo, los compromisos de Natalia estarán en la Argentina atendiendo al estreno de “Re Loca”, filme dirigido por Martino Zaidelis que marcará su regreso a la pantalla grande el próximo 5 de julio.“Hace tiempo no me reía tanto en un set. A Pilar, mi personaje, le pasan un montón de cosas y no tiene la capacidad de decirles a las personas que lo que está sucediendo no le gusta. Y un día, por obra del destino, se le”sale” el filtro y comienza a decirle a todos lo que le molesta. La gente se va a sentir muy identificada”, anticipa tras seis semanas intensas de rodaje en la Argentina y un rotundo corte en su cabello.

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Lejos de batallar contra el paso del tiempo, Oreiro es amiga de sus cuatro décadas. Embajadora de la belleza natural —debutó como modelo de pasarela y publicidad a los 12 y protagonizó su primer comercial mientras cursaba el primer año del secundario en el Liceo 26 de Montevideo— se reconoce una mujer confiada y segura de su fisonomía que con los años, y una sabia madurez, supo vencer tabúes y complejos que la perturbaban. “Siempre supe que era una mujer más interesante, creativamente hablando, por dentro, que por la belleza que se podía ver por fuera. Me amigué con los prejuicios y hoy no hay nada que me perturbe de mi cuerpo”, expone quien jamás se sometió a una cirugía estética ya que lo considera contraproducente en un oficio en el que debe comunicar a través de la gestualidad. “Siempre tuve marquitas de sonreírme, claramente no tengo la cara que tenía a los 20 ni a los 30, pero es lo que hay y trato de cuidarme. Todos los tratamientos que existen con laser no invasivos yo los pruebo en la cara y en el cuello. Pero también tomo mucha agua, polen reconvertido y una cucharada de bicarbonato de sodio por día”, agrega.

Poseedora de un carisma que le abrió las puertas del mundo, quien mantiene intacta su niña interior y jamás abandonó su esencia a pesar de los éxitos alcanzados, hoy se siente orgullosa de poder decir que gracias a la educación inculcada por sus padres “no hay dinero, ni fama ni poder que te de la paz interior y la felicidad que te brindan las pequeñas cosas de la vida, como el estar en tu casa con tu hijo, sin maquillaje o descalza”.

por Sabrina Galante

Fotos: Warner Music. Mariana Urrea