Se conocieron en el sur de Italia, en Palermo, cuando Javier Pastore (26) era la estrella del equipo de fútbol de la ciudad y ella, Chiara Picone (25), lo admiraba desde su rol de notera televisiva. El amor a primera vista se transformó en una relación amalgamada que ya lleva seis años y que transcurre en París, donde “El Flaco” es uno de los baluartes del poderoso Paris Saint-Germain. Y que tuvo su momento cumbre el pasado 27 de mayo, cuando en una clínica de la capital francesa nació Martina Pastore (9 meses), una beba “muy despierta, alegre y super sociable”, tal cuál la define su madre, que llenó de felicidad a las dos familias.
El receso futbolístico de fin de año propició la realización de una ceremonia muy esperada, como fue el bautismo de Martina. El escenario elegido fue la finca familiar de los Pastore en la comuna de San Roque, a una media hora de Córdoba Capital. Hasta allí llegaron desde Italia los familiares de Chiara y el padrino de la beba, el arquero del seleccionado italiano Salvatore Sirigu (29), compañero del “Flaco” en el PSG. Fue una fiesta simple, sencilla y con mucha carga emotiva, que continuó con una tarde de campo a pura pileta, hanburguesas, pizzas y papas fritas. “Martina nos trajo mucho amor a la casa, desde que ella está todos los días tenemos un motivo extra de felicidad Y Javier es un padre ejemplar, está enloquecido con la ‘beba’ y me ayuda muchísimo a cuidarla”, confesó Chiara, la ragazza que acompaña a sol y sombra al futbolista de la selección nacional.
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