sábado 27 de febrero de 2021
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ACTUALIDAD | 10-06-2016 14:10

Naiara Awada: "En mi familia superamos la grieta"

La sobrina actriz de la Primera Dama. Galería de fotos

Aunque no le gusta hablar de política, a Naiara Awada el tema le toca muy de cerca. Hija de Alejandro y sobrina de la primera dama, Juliana Awada, la actriz y bailarina de 21 años fue protagonista de la reconciliación de su papá y su tía, quienes estuvieron varios años distanciados por la famosa grieta. Sin vueltas, cuenta que volvió a unirlos, en un gesto de madurez política y humana.

Protagonista de tres películas, "Onix", "El estreno de Guayaquil" —filme de época protagonizado por Pablo Echarri y donde encarna a Remedios de Escalada— y "Terror 5", Naiara se luce en distintos géneros: comedia, época y terror. En paralelo, continúa sus clases de hip hop con el ganador del Bailando 2015, Matías Napp, coach de Fede Bal y Laurita Fernández. Inevitablemente, enseguida corrieron los rumores de que sería parte del certamen de Marcelo Tinelli.

—¿Le propusieron ir al Bailando?

—En el verano, me ofrecieron bailar dos veces en una fiesta que se llama Plop. Fue durante el verano y a raíz de eso publicaron una nota. Me cambié de escuela de baile y ahora estudio con Hugo Avila y Lolo Rossi, de ShowMatch, y a la semana siguiente dijeron que iba a estar en el Bailando. Mi maestro es Matías Napp, ganador del Bailando 2015 como coach de Fede Bal y Laurita Fernández. Pensaron que estaba entrenando para el Bailando. Si bien lo miro y me encanta, nunca me llamaron. Si llegara la propuesta, lo evaluaría, pero no puedo hablar de algo que no sucedió.

—¿Tiene prejuicios respecto al certamen de Marcelo Tinelli?

—No soy prejuiciosa, al contrario, soy abierta y libre. Aunque ahora no soy sólo la hija de Alejandro, sino que soy la sobrina de Juliana Awada y de Mauricio Macri.

—Ser hija de Alejandro Awada y sobrina de Juliana, ¿es crecer bajo la sombra de un gran árbol o bajo dos soles que te iluminan?

—Ni una cosa ni la otra. Estoy viviéndolo como una persona normal. Nunca me imaginé esta situación. Hay cosas para las que uno no está preparado y eso es lo lindo de la vida. Hablé mucho con mi papá cuando Juliana se comprometió con Mauricio, y mi papá tiene una ideología política que no es la mía. No estoy en contra ni a favor, porque lo respeto, pero está bueno correrme de ese lugar. Yo soy yo y tengo mi pensamiento.

—¿En qué momento se quiebra la relación entre su papá y su tía?

—Cuando Juliana se comprometió con Mauricio mi papá tuvo la necesidad de salir a exponer su punto de vista. No se dio cuenta que muchas veces los medios te usan a su favor, entonces yo como hija le dije que prorizara el vínculo con su hermana. Yo a "Ju" la amo y me llevo bárbaro con mis tíos. De hecho estamos haciendo la nota en el teatro del hijo de uno de mis tíos (Daniel Awada). No me parece necesario decir ciertas cosas que pueden lastimar al otro, sin dejar de ser fiel a lo que uno cree. De hecho, eso los distanció y yo quedé en el medio. Yo propicié ese encuentro en un café, que se abracen y charlen. Le rompí todos los días a mi papá para que llame a "Ju". Es lo que ella eligió para su vida.

—¿Fue la medidadora?

—Fui la mediadora de ese conflicto. Ellos se adoran. Viví en familia la famosa grieta y puedo decir que la superamos. Porque obviamente en mi casa tocó un extremo, un hermano con una ideología política para allá y una hermana que se casa con un político que está del otro lado. Sí me parece que está bueno que cada vez nos dividamos menos. No quiero eso para mi familia ni para el país, desde el punto de vista humano. No me gustó ver a mi papá exponiéndose así y diciendo lo que dijo sobre Mauricio. Hoy no habla de política, se empezó a cuidar.

—¿Se vieron su papá con Mauricio desde que es presidente?

—Sí, en el bautismo de una prima. El se sintió mejor consigo mismo. Se dieron la mano y estuvo todo bien. Hubo mucho tiempo que él no iba a las reuniones familiares, como el casamiento de Juliana. Mi papá sigue pensando igual y sigue apoyando a la gestión de Néstor y Cristina, pero está más tranquilo en cuanto a que no está tan fanático.

—¿Cómo la ve a Juliana en su rol de primera dama?

—La veo muy bien, ella es un sol de persona. No la veo mucho porque tiene muchas actividades, pero hablamos mucho por whatsapp, es una tía común y corriente. Es una locura que hoy sea la primera dama. Para mí es mi tía "Ju". Hoy no nos podemos ir a tomar un café como antes, pero yo me siento igual de sobrina que antes. Está manejando muy bien la exposición. Cuando era chica, compartía mucho con ella el tema de la moda, era mi tía especial, siempre me pareció hermosa físicamente. Quería ser como ella, la copiaba. Me acuerdo de las cenas en lo de mi abuela con comida árabe. Cada tanto nos reúne a los Awada.

—¿Cómo es el vínculo con su papá?

—Los roles están re puestos. Es muy padre conmigo, pero soy un poco madre en el sentido de aconsejarle que no haga ciertas cosas. No siempre me hace caso. Mi viejo es muy libre, hace lo que quiere. Imaginate lo que fue en una familia de empresarios que él diga que quería ser actor. Pasó mucho tiempo sin tener un mango. Me escucha un montón y él también me orienta. Soy muy amiga de mi papá. A mi edad mi papá tuvo una adolescencia muy difícil de adicciones, pero el teatro lo salvó. Entonces cuando yo empecé a ser adolescente me sentó varias veces preocupado, si bien yo soy muy sana. Es un ejemplo de perserverancia, algo que se necesita y mucho cuando uno empieza. A pesar de ser la hija de Alejandro Awada, hago muchos castings y recibo más “no” que “sí”. En el camino uno encuentra su lugar. Una vez me acuerdo que no quería ir a un casting porque venía de muchos “no”. Le dije que me iba a dedicar a ser doctora, no tenía laburo. Y mi viejo me dijo `andá y hacelo para vos´. Me preparé y fue mi mejor casting. Por primera vez sentí que hice un casting para mí, es la de terror que filmé ahora. Todos sus consejos fueron súper positivos.

Por Diego Esteves.

Fotos: Marcelo Dubini.

Producción: Alejandro Luciani.

Agradecimientos: Teatro Hasta Trilce (Maza 177); Juan Hernández Daels; Wanama; Mary Roose; Vintage Glam; makeup: Sebastián Canas; Peinó: Stefanni Pereyra para Irene Pare Makeup Studio.

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