lunes 6 de diciembre de 2021
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ACTUALIDAD | 02-10-2021 10:57

Alejandro Roemmers distinguido en el Vaticano por su labor social

Un mecenas en la Santa Sede. Galería de fotos

La intendencia vaticana es muy cuidadosa a la hora de facilitar cualquiera de sus púlpitos para que alguien, sea clérigo o seglar, suba a predicar de lo que desee. Pero es que, además, el escenario donde  tuvo lugar este encuentro poético y solidario sin precedentes fue, ni más ni menos, que la histórica Sala de Sínodos donde se reúnen los máximos responsables de la Iglesia Católica. El evento titulado “Vivir y Mirar el Mundo como un Poema Bellísimo” fue organizado por la Orden de Frailes Franciscanos Menores (Custodia Santa Clara de Asís de Mozambique) y tuvo a dos protagonistas: el empresario, escritor y mecenas, Alejandro Roemmers, y el fraile Jorge Bender Weidmann. Dos argentinos recientemente unidos por una labor humanitaria que ha empezado a dar buenos frutos en Mozambique.

   Roemmers −que predica su lema: “El dinero es energía, lo que importa es lo que haces con él”−, es un filántropo con todas las letras. Entre las entidades a las que apoya se encuentran Ruru Semillas de Amanecer (formación de una orquesta infanto-juvenil en Monterrico, Jujuy, Argentina); Fundación Música Para Salvar Vidas (asociación que ayuda a niños y jóvenes ugandeses a recuperar sus valores y salir adelante a través de la música y la danza); Hogar Nazaret, en el Amazonas peruano; Saun (plataforma que sirve de nexo entre personas que desean ayudar y personas que precisan recibir esa ayuda); Liceo Francisco (Paysandú, Uruguay); restauración del Santuario de Ntra. Sra. de Lourdes en los Santos Lugares y ayuda a las familias durante el aislamiento social por la Covid-19 bajo el paraguas de la Iniciativa Aunar que apoya UNICEF Argentina. Además, sostiene proyectos tales como Talleres de lectura de la Sociedad Argentina de Escritores; Cátedra Iberoamericana de Industrias Culturales y Creativas (Universidad Miguel Hernández, campus de Orihuela); Médicos sin Fronteras; poesía de Miguel Hernández en el Museo Virtual de Uxart; o el proyecto Economía empoderativa ‘San Francisco’, Jujuy, Argentina. 

   Su vínculo con el Vaticano es de larga data y se fortaleció con su admiración por el Papa Francisco, hecho que se plasmó en su rol de autor y alma mater de ‘Franciscus, una Razón para Vivir’, musical basado en la vida de San Francisco de Asís, que permaneció una temporada en la cartelera del Teatro Broadway de Buenos Aires. 

   En cuanto al padre Jorge Alberto Bender, es el promotor de Agropecuaria San Francisco (Experiencia Laudatio Si), un proyecto ubicado en Jécua, Manica, pequeña localidad en el centro de Mozambique, donde los franciscanos de la Custodia Santa Clara de Asís poseen un campo de aproximadamente 200 hectáreas de buena tierra y clima propicio para el cultivo y la cría de animales. El sueño del P. Jorge y sus tres hermanos franciscanos es crear allí la Unidad de Producción Agropecuaria modelo y una Escuela profesional de referencia en el África. 

   El empresario había iniciado ya hace algún tiempo su ayuda con la primera fase del proyecto, “Agua Para todos”, que consiste en dotar a la población de una planta potabilizadora, y una segunda contribución para comprar dos molinos (para soja y trigo), un motocultivador y accesorios varios para labranza; instalación y equipamiento para granja de 120 gallinas ponedoras; pocilga para cerdos; y dos tolvas para harinas. 

   Durante la presentación del proyecto, el Padre Bender expresó que tenían algunas urgencias por cubrir, tales como un vehículo todo terreno, un tractor, una pala excavadora y que esperaba que se produjera en el futuro algún “pequeño milagro” para seguir caminando. Presentes en el evento, Daniel Mautone y Eugenio San Gregorio se ofrecieron a hacerse cargo del vehículo y el          tractor y del gasoil durante diez años; mientras que Roemmers anunció la aportación de la pala excavadora y demás herramientas necesarias, así como de becas de estudio y alimentación para cien niños. 

   Bajo el cuadro de la Virgen con el Niño en brazos que preside la amplia sala vaticana, el escritor argentino hizo una confesión íntima de lo que ha sido su vida que tituló: “Con los Ojos abiertos del Corazón”. “La poesía fue para mí la mejor forma de superar la soledad y el dolor (...) Los demonios internos son los que dividen (...) Cuanto mayor es la soledad y el dolor, mayor es la felicidad cuando se encuentra a través del amor”, expresó, entre otras frases. Y, tras afirmar que en estos momentos se considera “el hombre más feliz del planeta”, Roemmers dijo que le gustaría que en su epitafio pusieran: “Dejó un rastro de amor en el silencio”.

   El encuentro que tuvo la coordinación general de la periodista María Teresa Narváez-Delmás, se inició con el poema “Dios te Salve, poesía”, música de Fabián Giuri interpretada por Elisabet Luna Dávila, seguido de un saludo de fray Calisto Anastácio Tinga en lengua local africana, y finalizó con “Esta Canción es para Vos”, letra igualmente  de Alejandro y música de Nazareno Andorno. Después, en el hall de la sala de audiencias Pablo VI (Sala Nervi), fue servido un cóctel ítalo-argentino que estuvo amenizado por Cristian        Castro −los temas escritos por Roemmers se llaman “Esta canción es para vos” y “Si volviera a vivir”− y la presentación especial de Aba Taano, quinteto góspel de la Fundación Música para Salvar Vidas, que ya ha recibido once premios internacionales.

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