Muchas personas adultas cargan una sensación persistente de vacío. No apareció de la nada y puede que busque darse un lugar de reconocimiento afuera cuando adentro no hay un lugar propio. A veces es exponerse de más, quedarse donde hay destrato, forzar límites, vivir al borde del agotamiento, buscar aprobación. Es una manera de creer que hay un sentido en tu vida solo para demostrarle a los demás.
Las relaciones inestables, de riesgo, decisiones impulsivas, cuerpos exigidos al límite; excesos de bebida, sexo, comida, tabaco, otras drogas, celular, trabajo, tensión constante, etc. La persona no busca sufrir, sino que es llevada por sus impulsos y falta de amor. Se busca llenar un vacío que no tiene palabras y quizá, desde sus raíces inconscientes o conscientes, modelos familiares, abandonos tempranos, exigencias a temprana edad, se padecieron sin palabras y ahora ni siquiera recuerdos que puedan ayudarte a darle sentido a tu sufrimiento porque no sabes qué te pasa.

Estas experiencias construyeron una autoestima frágil, dependencia, confusión y un vacío que no se calma con voluntad, fortaleza o con consejos que otros te den. Es como una red rota que se puede aprender a tejer con palabras y sostener en ese vacío; de lo contrario se va agrandando con situaciones que prometen intensidad o gratificación inmediata, y se confunde intensidad con “sentido”.
El “vacío interior” es como un agujero negro al que hay que detectar, parar y soportar mientras aprendes a nombrarlo para poder cambiarlo, de lo contrario se agranda y entras en un bucle de peligro. Vamos a crear un límite que cuide, y no pida a cambio desaparecer. Esa búsqueda empieza “nombrando”, es decir, poniéndole palabras.
Las emociones, el cuerpo y generar una red donde el cuidado que no estuvo disponible, empiece a estarlo y crear nuevos, por vos mismo en tu vida, donde el silencio deje de ser una amenaza traducida en impulsividad y puedas decir y decirte un “no” a tiempo, un límite. Salir del “automaltrato” no es volverse fuerte, es aprender a detenerse, frenar y elegir vínculos sin correr el riesgo de llenarse de cualquier cosa para “sentirse vivo” a un precio muy alto, ya que no sólo pones en riesgo tu integridad, sino también tu vida.
Lic. Adriana Balduzzi
@lic.adrianabalduzzi
Mail: [email protected]
Encuesta: Milei podría ganar en 2027 en primera vuelta
Dolce & Gabbana celebra los 20 años de The One con Madonna y nuevas fragancias Intense
El presente de Millie Stegman, la actriz que abandonó todo para dedicarse a la fe: “No quiero volver porque puedo salir muy lastimada”