jueves 18 de abril del 2024

Celebrar la vida: Una perspectiva personal. Por Gaby Colodro

Hace un año atrás, un diagnóstico médico me ponía cara a cara con la fragilidad de mi propia existencia. ¿Y si encontramos la felicidad en las cosas simples, antes de que algo malo suceda? Galería de fotosGalería de fotos

CREDITO CARAS

La vida pasa sin preguntarte ni cómo ni cuándo ni por qué. Y así es como estando inmersos en nuestra rutina diaria, pasamos por alto su fragilidad. No deberíamos esperar enfrentarnos a una crisis o a una situación límite para valorarla plenamente. Desde mi experiencia personal, he aprendido que es posible honrar la vida de una manera más simple y significativa, y puedo decir que no es necesario esperar a que algo malo suceda.

Febrero se convirtió en un mes muy significativo para mí; hace un año tuve que enfrentar una situación de salud muy complicada que me hizo replantear muchas cosas en mi vida. Fue un punto de inflexión, donde de un minuto a otro, frente al resultado de un estudio médico, me fui a dormir sin saber si justamente “esa noche” era mi última noche o no. De repente, me di cuenta de lo frágil que es la existencia y de lo importante que es aprovechar cada instante, por más simple que parezca. Toda esa vivencia me llevó a reflexionar sobre cómo estaba viviendo, qué era importante y qué no, qué cambios significativos quería hacer en mi enfoque hacia la vida y, justamente, valorar esta segunda oportunidad.

A partir de esa experiencia he aprendido a vivir de una manera más relajada y natural, sin dejarme llevar por las presiones sociales y las expectativas externas. Descubrí que la verdadera felicidad no está en acumular posesiones materiales o en cumplir con ciertos estándares de éxito, sino en disfrutar de las pequeñas cosas, en agradecer lo que tenemos, en cultivar relaciones amables con los demás y en poder vivir en presente, aun proyectando un futuro próspero o con ambiciones, pero que eso no te quite la tranquilidad. Suena trillado, pero aprender a vivir en el presente, en lugar de preocuparnos constantemente por el futuro o lamentarnos por el pasado, es clave para fluir con tu día a día.

¿Alguna vez pensaste de qué forma simplificar tu vida? Yo aprendí a deshacerme de aquello que era insignificante y solo ocupaba lugar, o de lo que no me aportaba felicidad o que me generaba estrés innecesario; incluso esa técnica podemos aplicarla a objetos, trabajos, relaciones, etc. Muchas veces nos dejamos llevar por la vorágine de la vida moderna, persiguiendo metas o vínculos que, en realidad, no nos hacen más felices. Aprender a priorizar lo que es realmente importante para nosotros y a dejar de lado lo superfluo puede ser una forma poderosa de vivir de manera más auténtica y plena.

Es importante tomar conciencia de que no es necesario esperar a que nos pase algo, o que enfrentemos a una situación límite para valorar la vida. Cada día es una oportunidad para celebrarla, para vivirla plenamente y para aprender a disfrutar de cada momento. A través de mi experiencia personal, he descubierto que es posible vivir de forma más relajada, libre y auténtica, honrando la vida en su totalidad y encontrando la felicidad en las cosas simples. ¡Celebremos la vida cada día!

Gabriela Colodro

Escritora, mentora, coach

@gabymentorcoach

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