¿Qué te inspiró a darle vida a esta iniciativa tan particular?
LUCAS PALAZZO: La inspiración es celebrar la vida. Nuestra bodega nace con un propósito simple pero poderoso: honrar a las personas que, de alguna manera, han dejado una marca imborrable en nuestros corazones. Ya sea un familiar que nos guió, un amigo que nos enseñó a reír, o un mentor que nos impulsó a crecer.
No quería que fuera solo una bodega, quería que fuera un espacio para el recuerdo activo, para el brindis consciente. Cada botella de Homenajes es una pequeña cápsula del tiempo, una invitación a detenernos, mirar hacia atrás con cariño y celebrar esos legados invisibles que nos construyen día a día. Es un tributo a su historia, a su impacto en la nuestra, y a la convicción de que la vida, a pesar de todo, merece ser celebrada en cada sorbo. Es nuestra forma de decir: "Gracias por ser parte de mi historia."

¿Qué tienen de distinto los vinos de Bodega Homenajes a los demás? ¿Cuál es ese sello que los hace únicos?
LUCAS PALAZZO: La diferencia no está solo en el sabor o el varietal, aunque nos esmeramos en producir vinos de altísima gama. La verdadera distinción radica en la conexión emocional que buscamos generar. No queremos vender solo una bebida; queremos ofrecer un catalizador para la memoria, un compañero para la reflexión.
Nuestros vinos están pensados para que, al descorchar una botella, no solo disfrutes de una experiencia sensorial, sino que también abras un espacio para recordar, para revivir anécdotas, para sentirte más cerca de aquellos que ya no están físicamente o de aquellos a quienes quieres agradecer en vida. Cada etiqueta es única, no solo por su diseño, sino por la historia que inspira, una historia que resuena con la tuya. Son vinos que te invitan a un ritual personal. Queremos que sean más que un vino; que sean un momento de verdad, de gratitud y de amor.
¿Por qué el vino y no otra bebida para este concepto de homenaje?
LUCAS PALAZZO: Es una bebida que se crea con tiempo, con paciencia, con el trabajo de la tierra y del hombre, pero también con la memoria de las cosechas pasadas y la promesa de las futuras. Se añeja, madura, y se vuelve más complejo, más profundo con los años.
El vino nos invita a la pausa, a la conversación íntima, a la sobremesa donde se comparten recuerdos y se construyen nuevos vínculos. No es una bebida para ansiosos; es para el momento, para el ritual. Simplemente, no hay otra bebida que capture tan poéticamente la esencia de lo que significa honrar la vida y el legado.
Contacto
Instagram: @bodegahomenajes
Mail: [email protected]
Whatsapp: + 54 343 6214145 / + 54 11 5871-6244
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