CONTENTLIKE CARAS
Las tendencias en diseño cambian todo el tiempo. ¿Cómo influye eso en tu trabajo?
Las tendencias son una herramienta, no una regla. Me gusta observarlas, entenderlas y saber de dónde vienen, pero nunca aplicarlas de manera automática. La experiencia me confirmó que un espacio funciona cuando se parece a quien lo habita, no a una foto de referencia. Cuando el diseño se basa solo en tendencias, envejece rápido; cuando se basa en identidad, se sostiene en el tiempo.
¿Por qué crees que muchas personas buscan copiar lo que ven en redes o revistas?
Las redes nos muestran imágenes muy aspiracionales, pero muchas veces descontextualizadas. Se replican colores, muebles o estilos sin pensar si funcionan para ese espacio o esa forma de vivir. El problema no es inspirarse, sino copiar sin adaptación. El diseño necesita contexto, no fórmulas.
¿Cómo se construye la identidad de un espacio?
Escuchando. La identidad surge de la historia de la persona, de cómo vive, de qué necesita y de qué le genera bienestar. Siempre digo que antes de pensar en materiales o colores, necesito entender a la persona. Mi trabajo como diseñadora es traducir todo eso en decisiones espaciales: materiales, luz, recorridos, texturas. No se trata de imponer un estilo, sino de revelar uno.
¿Qué pasa cuando un cliente llega con imágenes y dice que quiere “algo igual”? ¿Cómo trabajas esa instancia?
Es algo muy común y también muy valioso, porque esas imágenes hablan de deseos, gustos y aspiraciones. Muchas veces les digo que la imagen es solo el comienzo de la conversación, no el objetivo final del diseño. A partir de ahí, el trabajo es ayudarlos a reflexionar si ese espacio realmente se identifica con su forma de vivir, con sus rutinas diarias y con cómo imaginan ese lugar en el tiempo.
Copiar una imagen puede funcionar en una foto, pero el verdadero desafío está en adaptarla: entender qué elementos de ese estilo los representan y cuáles necesitan transformarse para que el espacio sea funcional, auténtico y duradero.
“Copiar una imagen es fácil; diseñar un espacio que acompañe una vida real es el verdadero desafío.”
Entonces, ¿cómo se pueden seguir las tendencias sin perder una impronta personal?
Las tendencias y la identidad no son opuestas, son complementarias. Las tendencias nos hablan del momento, del contexto y de lo que está pasando culturalmente, y pueden aportar frescura y actualidad a un proyecto. La clave está en usarlas con criterio: incorporarlas de manera consciente, adaptándolas a la persona y al espacio.
Cuando una tendencia se filtra a través de una mirada personal, deja de ser una moda pasajera y se convierte en parte de un lenguaje propio. Ahí es donde el diseño encuentra equilibrio entre actualidad y permanencia.
“Un buen diseño no se nota por lo que muestra, sino por cómo se vive.”
¿Qué consejo le darías a alguien que quiere rediseñar su espacio hoy?
Que se pregunte cómo quiere sentirse en ese espacio, no cómo quiere que se vea en una foto. Un buen diseño no grita, acompaña. Y cuando un espacio tiene identidad, se nota… aunque no esté siguiendo la última tendencia.
Datos de contacto:
Lola Lloret
Celular: 11 6200 7321
Instagram: @bylolalloret
Mail: [email protected]
Galería de imágenes
Medición: cuál fue el impacto en redes del paso de Milei por Davos
Juliana Awada tiene los jeans blancos atemporales perfectos para este verano 2026
Gonzalo Valenzuela se animó a una aventura extrema con sus hijos, Silvestre y Alí, a días de confirmar su separación: "Hoy sí me lanzo"
